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Irlanda a través de la literatura: Autoras

Irlanda a través de la literatura: Autoras

Hace un tiempo empecé esta sección con algunos de los clásicos de la literatura irlandesa y para este nuevo post he querido traeros a algunas de las autoras que he estado leyendo estos meses. Sigo descubriendo nuevas escritoras y espero volver a actualizar esta lista dentro de poco. De momento, os dejo con estas autoras:

Maria Edgeworth (1768-1849)

Maria Edgeworth

Maria nació en Oxfordshire, Inglaterra, donde vivió hasta la muerte de su madre, cuando ella tenía solo cinco años. Su padre se casó de nuevo y se mudaron a Irlanda. Maria estudió una temporada en Londres hasta los catorce años, cuando volvió y se encargó de sus hermanos menores y de ayudar a llevar la finca de Edgeworth con su padre. Los Edgeworth viajaron mucho por Europa y Maria conoció y forjó una gran amistad con Walter Scott. Durante su día a día en Irlanda, guardó cada detalle de la forma de vida irlandesa, que luego plasmó en sus obras. Trabajó para aliviar los estragos que causó la Gran Hambruna Irlandesa (o la Hambruna de la patata), aunque también castigaba a quienes votaban al partido liberal. Tras la elección de William Rowan Hamilton para la Real Academia Irlandesa, Maria se convirtió en su consejera y propuso que las mujeres pudieran participar en las actividades de la institución. Sus obras más conocidas son Castillo Rackrent (1800), Belinda (1801) y Ormond (1817), de la que os voy a hablar ahora.

Ormond

Ormond trata la historia de Harry Ormond, que comienza con un accidente del que es culpable y por el que le mandan con su primo. Allí empezará a labrar su camino y a ascender socialmente e involucrarse en causas políticas. Vemos en esta novela una similitud con el tono satírico de Jane Austen, pero con un espíritu mucho más irlandés que impregna la personalidad de los protagonistas y que se refleja en la peculiaridad de las situaciones que vive Harry.

Kate O’Brien (1897-1974)

Kate O'Brien

Kate O’Brien nació en Limerick en el 1897 y cinco años más tarde, a la muerte de su madre, la llevaron a un convento católico, de donde tomó parte de la inspiración para su novela The Land Of Spices (1941). Se graduó en el University College de Dublín y se mudó a Londres para trabajar como maestra. Tras esta época, Kate vivió una temporada en España, concretamente en el País Vasco, antes de regresar de nuevo a Inglaterra.

Algunas de sus obras más conocidas son Without My Cloak (1931), The Ante-Room (1934), Mary Lavelle (1936) y The Land Of Spices, de la cual os hablo a continuación.

The Land Of Spices está ambientada en un convento de una orden católica francesa, donde Anna Murphy, una niña de gran talento y capacidades, llama la atención ya desde joven de la reverenda madre Marie-Helene, quien la tiene en alta estima tras recitarle un poema que le recordó a su infancia y a su padre. En la novela vemos el crecimiento de Anna, sus dificultades para encajar con el resto de chicas, su admiración por Molly Redmond, una de las chicas con las que tiene una conexión especial, sobre todo al descubrir que tienen mucho más en común de lo que esperaba. A lo largo de la novela presenciamos el cambio que surge en Anna y en la reverenda madre, los dos personajes de mayor peso, y cómo los duros golpes marcan la vida de ambas, cada una en diferentes épocas.

The Land Of Spices

Con personajes femeninos complejos y muy profundos, y una ambientación descrita con mucha delicadeza, esta novela intimista es un cuadro de la sociedad irlandesa de principios del siglo XX, donde con pinceladas vemos su arraigada tradición católica (que en cierto modo era sinónimo de elitista), su espíritu nacionalista y patriota, así como la marcada huella feminista que O’Brien deja gracias a toda una amplia gama de personajes femeninos que quieren romper las imposiciones de género de la época (de hecho, aparece una sufragista que sirve como medio para dejar patente la visión machista de algunos personajes masculinos). Pero sobre todo es una novela de crecimiento, una coming-of-age que nos remueve por dentro cuando, junto a la protagonista, sentimos cómo muchas piezas de la infancia y adolescencia van encajando.

Como curiosidad, la novela fue censurada por una frase que hace alusión a una relación gay. Un sola frase. Ahí os lo dejo para que lo digiráis.

Claire Keegan (1968- )

Claire Keegan

Keegan nació en el condado de Wicklow donde vivió hasta los diecisiete años, edad con la que su familia se mudó a Estados Unidos. No fue hasta el 1992 cuando regresó a Irlanda y, tiempo más tarde, vivió una temporada en Gales. Ya con Antarctica (1999), su primera antología de relatos cortos, ganó una gran cantidad de premios y ha seguido cosechando galardones con el resto de sus obras, entre ellas con el relato extenso Foster (2010).

Foster

Foster (creo que se ha traducido al español como Tres luces) cuenta la historia de una niña cuyos padres mandan a vivir con sus tíos al campo durante un tiempo ya que su madre va a tener otro bebé y no pueden hacerse cargo de todos los hijos que tienen. Allí, aunque reticente al principio, empieza a conocer una nueva vida y el cariño de su nueva familia; es a través de sus ojos que vemos estas diferencias de forma sencilla e inocente y quizá por eso nos producen mayor impacto, porque las experimentamos también como si fuéramos nosotros esa niña pequeña. Con un lenguaje sencillo y una trama igualmente sencilla, el peso dramático recae en la complejidad que esconde esa aparente sencillez, pues vamos dándonos cuenta de los secretos y el trasfondo de ambas familias de la misma forma que la protagonista lo hace: poco a poco y atando cabos sueltos que en cierto momento encajan de repente.

 

Eithne Massey

Eithne Massey

Eithne (pronunciado Enia, como la cantante) es Graduada en el University College de Dublín y en la Universidad de Maynooth, ha trabajado como librera y en la Concejalía de Cultura. Su interés por la literatura juvenil, las leyendas, mitos e historia de Irlanda se unen muchas veces en sus novelas, como Where The Stones Sing (2011).

Where The Stones Sing está ambientada en el Dublín del s. XIV, durante la epidemia de la peste negra y narra la historia de Kai, una niña que consigue entrar en el coro masculino gracias a que se viste como un niño. Su vida en la catedral de Christ Church se complica al tener que ocultar su secreto, sobre todo al morir su amigo Jack, suceso que lleva a Kai a buscar consuelo en los escondrijos de la catedral, donde descubrirá unas misteriosas voces.

Where the stones sing

 


 

Hasta aquí mi repaso de algunas de las autoras irlandesas que he leído hasta ahora. ¿Las conocíais? ¿Sabéis de otras autoras que podáis recomendarme? No dudéis en dejar vuestros comentarios aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

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Literatura LGBT+

Orgullo Literario (III)

Para finalizar este especial del Orgullo Literario, esta semana os traigo relatos cortos. Tanto si los he leído en antologías o por separado, aquí os hablo de los que han sido mis favoritos de los últimos que he leído.

Ábreme con cuidado

Ábreme con cuidado

Cuando me compré esta antología, publicada por la Editorial Dos Bigotes, no sabía muy bien cuál era la premisa que regía la selección, solo sabía que se trataba de relatos de escritoras LGBT+ contemporáneas. Luego ya comprobé que se trata de relatos basados en escritoras LGBT+, un homenaje de escritora a escritora. Esta antología no solo sirve para conocer a nuevas voces, sino también a las antiguas, las maestras, las que ya han allanado el camino con su trabajo. Hay relatos de Isabel Franc, Clara Asunción García, Pilar Bellver, Carmen Samit, Gloria Fortún, Lola Robles, Carmen Nestares, Carmen Cuenca y Gloria Bosch Maza sobre Natalie Clifford Barney, Patricia Highsmith, Virginia Woolf, Marguerite Yourcenar, Aphra Behn, Carson McCullers, Elizabeth Bishop, Emily Dickinson y Gloria Fuertes, y, al leerlos, es inevitable admirarse, pues las autoras hacen que parezca sencillísimo esto de escribir relatos. Al principio de cada historia hay una pequeña biografía de la autora y una nota de la misma en la que explica por qué eligió a la protagonista de su relato. Tengo que destacaros sobre todo el de Clara Asunción García (#Marimaryeva), un relato escrito con la gracia y soltura de Clara para describir la complejidad del amor y cuyas protagonistas se declaran mientras hablan de Carol, de Patricia Highsmith; el de Gloria Fortún (Palimpsesto), un maravillo y cautivador relato sobre amor secreto y pérdida, alimentado por la admiración de una de las protagonistas por Aphra Behn, y con un título muy apropiado para la historia; el de Carmen Cuenca (El éxtasis de la palabra), un relato con una gran carga literaria y poética, basado en Emily Dickinson y el momento en que decidió volcarse en su verdadero amor, la poesía; y el de Gloria Bosch Maza (Tu nombre me lo callo), en el que la autora se pone en la pluma de Gloria Fuertes y le escribe una última carta de amor a su amada.

Cada día me gustas más

Cada día me gustas más

Esta antología, editada por Hay Una Lesbiana En Mi Sopa, cuenta con autoras de literatura LGBT+ consagradas y, también, con nuevas plumas. En ella podemos encontrar a Miriam Beizana Vigo, Marta Catalá, Valerie Col, Thais Duthie, Vanessa Ejea, Clara Asunción García, Eley Grey, Erika Hav, A. M. Irún, Mila Martínez y Emma Mars. Con relatos de todo tipo, podemos ver la diversidad de voces e historias que tienen que contar. Destaco los relatos de Clara Asunción García (Las cosas que hacen clinc pop), relato con el que, además, conocí la prosa de Clara y que muestra con su gracia característica lo difícil que es ponerle nombre al flechazo que sienten las protagonistas; el de A.M. IrúnEl guisante de la princesa, un original relato erótico ambientando en un cuento de hadas; el de Thais DuthieEl discurso de Tilbury, otro relato erótico con una profesora particular y su alumna; el de Vanessa EjeaCircunferencias, que bebe mucho del realismo mágico para reflejar el cambio que se produce en nostras cuando nos enamoramos; el de Miriam Beizana VigoEnsayo sobre la fragilidad del amor, que nos hace plantearnos el valor del perdón en una relación a pesar de los años y la distancia; y el de Mila MartínezPaladares, que, como el de Vanessa Ejea, tiene ese toque realista mágico que Mila emplea para hablarnos también del encuentro con esa media naranja (o con la fruta correspondiente, claro).

Otros relatos

La gran ventaja de internet es poder encontrar historias para todos los gustos. En Volonté, el blog de Lelo.com, podéis encontrar relatos eróticos gays, escritos por Rafa de la Rosa y relatos eróticos lésbicos, escritos por Thais Duthie.

Volonté

Os aviso que tengáis a mano un abanico, porque son relatos muy, muy sensuales y os entrará calor. Además, chicas, si os gusta el rollo bondage, role playing, etc, disfrutaréis mucho con los de Thais. Y, chicos, si vuestras fantasías sexuales suelen tener lugar en gimnasios, oficinas, etc., entonces también disfrutaréis con los de Rafa.

Patreon también es un buen lugar para encontrar relatos interesantes. Hace poco, me hice mecenas del de Sinécdoque, donde cada mes por un euro podéis leer dos relatos de dos autores diferentes cada dos semanas.

Sinécdoque

Estos autores son Rafa de la Rosa, Virginia Buedo, Jorge Fuentes, Leticia S. Murga, Alicia Pérez Gil, Jorge Sosa y Nieves Mories. Solo he podido leer uno por el momento, el de Virginia BuedoRegia purpúrea, cifi con mensaje ecológico y una atmósfera muy agobiante y post-apocalíptica, y en la que la protagonista y su novia se tendrán que enfrentar a una amenaza que lleva invadiendo la Tierra desde hace diez años.

También os recomiendo el Patreon de Coral Carracedo (Lulu Von Flama) en el que podréis leer relatos suyos y, sobre todo, podréis seguir la novela seriada Sicalípticas, chick-lit futurista con muchas chicas y mucha diversidad.

Sicalípticas

 


Hasta aquí este especial del mes del Orgullo LGBT+. Espero que os hayan gustado las recomendaciones y que os animéis a leerlas si no las conocíais. Y si queréis añadir algún título más, no dudéis en dejarlo en los comentarios.

Un saludo y que la literatura LGBT+ os acompañe.

Literatura LGBT+

Orgullo Literario (II)

Ya sabéis que estamos en el mes del Orgullo y como ya os comenté en el post anterior, han sido un par de meses llenos de lecturas LGBT+. La semana pasada os hablé de novelas escritas o ambientadas a principios del s. XX; esta semana toca hacer repaso de libros contemporáneos que, además, son autopublicados e independientes.

Las Hijas de Lilith – Rafa de la Rosa

Hijas de Lilith

Rafa de la Rosa publicó este año su primera novela, Hijas de Lilith, una historia de fantasía urbana protagonizada por brujas. Muchas brujas y muy diferentes, donde la sangre es el principal vehículo de la magia y cuya lógica está muy influida por las leyes mendelianas. La historia comienza con un sacrificio y este tema continúa a lo largo de la novela conforme vemos el camino de la protagonista y las decisiones que toma, tanto ella como sus compañeras de aventuras, para hacer lo que consideran correcto (no quiero hacer mucho spoiler). Aquí podréis encontrar mucha diversidad LGBT+, mucha acción, mucha sangre (hasta en spray), un worldbuilding ancestral y muchas mujeres.

Marfariña – Miriam Beizana Vigo

Marafariña

Hacía tiempo que quería leer Marafariña; había leído Todas las horas mueren, su segunda obra, que me resultó más oscuro y amargo. Hace poco terminé la primera novela de Miriam y la verdad es que me gustó mucho más que su segunda novela. Quizá porque al ser más larga he tenido más tiempo de conocer a los personajes y comprenderlos más. Marafariña trata la historia de Ruth, una chica gallega hija de padres testigos de Jehová, y Olga, una chica catalana que se muda a Marafariña con su padre y su tía tras la muerte de su madre. Por casualidades del destino, ambas se conocen y empiezan a entablar una amistad en la que ambas se curan las heridas, crecen y se hacen valientes. Y se enamoran. Marafariña es el refugio en el que ambas pueden ser ellas mismas, sobre todo Ruth; es su templo particular en el que se rinden culto. Pero todo se complica, porque a Miriam le gusta hacernos sufrir, aunque, por suerte, el segundo libro de Marafariña, llamado Inflorescencia, sale el próximo mes.

Girl. Girl. Girl. – Ros Serra

Ros Serra es una de mis compañeras autoras en LES Editorial y pude conocerla en la firma de libros en la Feria del Libro de Madrid.

Ros Serra y Fani Álvarez
El momento crossover de la Feria del Libro de Madrid

Girl. Girl. Girl. es la primera novela de una saga que está todavía en proceso y trata la historia de Silvia, doña chica perfecta, hija de padres perfectos, la que mejores notas saca de su clase y la que siempre parece una princesita. Hasta que, de la forma más extraña, conoce a Lara, una chica que es todo lo contrario a ella. Gracias a Lara, Silvia empieza a darse cuenta de lo que falla en su vida y lo que quiere cambiar, aunque las cosas no acaban saliendo como ella había esperado en un principio. Encuentra nuevos amigos, pero también nuevas dificultades y penas al salir de su burbuja de perfección. Girl. Girl. Girl. es una lectura ligera, fresca y divertida. Yo confieso que en muchas ocasiones he odiado a Lara y he querido achuchar a Silvia, así que a ver cómo continúa la historia.

Girl. Girl. Girl.


 

Hasta aquí esta segunda entrega de este Orgullo Literario. ¿Habéis leído estas novelas? ¿Cuáles habéis leído o estáis leyendo? No dudéis en dejarme vuestros comentarios aquí abajo.

Un saludo y que la literatura LGBT+ os acompañe.

Literatura LGBT+

Orgullo Literario (I)

Sin proponérmelo, mis lecturas de mayo (y finales de abril, también) fueron muy LGBT+ y, ya que junio es el mes del Orgullo, no he querido romper la racha. Para celebrar este mes tan señalado para el colectivo, os voy a hablar de esas novelas y relatos que me han acompañado durante estos dos meses llenos de arcoíris. Debo aclarar que, en realidad, más que una lista de libros LGBT+, me ha salido una lista de libros lésbicos. La cabra tira al monte, qué se le va a hacer. Además, así tendréis otra lista más que añadir a las que Jen Moraz y Taty Mil Palabras hicieron para el Día de la Visibilidad Lésbica.

He pensado en dividir la lista en varios posts. Para esta semana, el criterio de selección es el de ‘Señoras que se empotraron a principios del s. XX’. Una sí es un clásico de la literatura lésbica del s. XX y, aunque la otra es contemporánea, está basada en la correspondencia entre Virginia Woolf y Vita. Pero, venga, vayamos al grano.

The Well Of Loneliness – Radclyffe Hall

El pozo de la soledad

En español titulada El pozo de la soledad, esta novela, publicada en 1928, tiene mucho de autobiográfico. Fue de las primeras novelas lésbicas del mundo anglosajón y narra la historia de Stephen Gordon, una chica que ya de pequeña notaba que no era como las demás. Percibida por otras personas como rara, masculina, etc., empieza a experimentar la soledad del sentirse diferente a temprana edad, pues hasta su madre parece rechazarla. Es con su padre con quien mejor relación tiene y quien será para ella un gran apoyo. Se trata de una novela coming of age, donde leemos el crecimiento de Stephen hasta la edad adulta y conocemos las mujeres que pasan por su vida, dejan su huella y sobre todo su sufrimiento. Vemos cómo el darse cuenta de que es una ‘invertida’ (ella misma se llama así en la novela) tiene en ella un gran impacto y cómo esto también afecta a su relación con la que es quizá su gran amor, Mary. Lo que más destaco de esta novela es la descripción de la soledad de la protagonista a lo largo del tiempo, una constante en su vida, su más fiel compañera. Quizá no sea la mejor novela, narrativamente hablando, pero es todo un clásico de la literatura lésbica que es necesario para entender su contexto.

A Virginia le gustaba Vita – Pilar Bellver

A Virginia le gustaba Vita

A este libro le tenía muchas ganas ya desde hace tiempo y por fin lo he leído. No sabía muy bien qué esperar, solo que narraba el romance de Virginia Woolf y Vita Sackville-West. A Virginia le gustaba Vita está dividida en dos partes, una es la novela per se, en forma epistolar, donde podemos leer las cartas (ficticias pero basadas en la correspondencia real y en las biografías de las protagonistas) que se intercambiaron Virginia y Vita tras su primera vez juntas. En ellas vemos su relación desde la perspectiva de cada una de las protagonistas y lo que significó para ellas ese primer encuentro sexual. Lo maravilloso de esta novela es cómo Pilar ha conseguido resucitar la voz de Virginia (e imagino que la de Vita también, aunque a ella no tengo el placer de haberla leído). Esta parte del libro cuenta con numerosos pies de página que profundizan en la historia real que sirve de inspiración y donde Pilar nos cuenta más sobre la biografía de las autoras. Después tenemos una segunda parte en la que regresamos al presente y, con una vuelta de tuerca al recurso del manuscrito encontrado, nos encontramos con el diálogo entre la prologuista de la novela y su sobrina. En este intercambio, se nos cuenta todo lo que no cabía en las notas a pie de página y que, como la misma Pilar nos dice, es también muy necesario para comprender toda la historia. Es una parte más didáctica, pero al ser una conversación entre una mujer y su sobrina, resulta muy ligera y entretenida. Además, tiene una pequeña subtrama muy cuca.

Además, esta Feria del Libro de Madrid, tuve el placer de conocer a Pilar, charlar con ella y que me firmara  Ábreme con cuidado (antología de la que hablaré más adelante en estas entradas especiales del Orgullo), aunque acordamos posar con A Virginia le gustaba Vita porque no era cuestión de que me firmara el ebook…

 


Hasta aquí la primera entrega de este especial Orgullo Literario. ¿Conocíais estas dos obras? ¿Qué otras clásicas me recomendaríais? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura y el orgullo os acompañe.


Imagen de portada extraída de Free-Photos.

Literatura irlandesa

Irlanda a través de la literatura: Los clásicos (I)

Si alguien nos preguntase qué se nos viene a la cabeza al oír ‘Irlanda’, seguro que algunas de nuestras respuestas serían Guinness, rugby, whisky, celtas o color verde. Pero en Irlanda, aparte de todo eso, también hay literatura y muy interesante. En la isla esmeralda han nacido una gran cantidad de autores muy conocidos internacionalmente y otros que, si bien no son tan famosos en el resto del mundo, en el país son muy apreciados. En esta serie de entradas os hablaré de la literatura irlandesa, desde clásicos, hasta literatura contemporánea, autoras y todo lo que pueda caer en mis manos durante mi estancia en Dublín. Para comenzar esta nueva sección, haré un repaso de los clásicos, así que, sin demorarme más, os dejo con la primera parte de esta entrada.

Jonathan Swift (1667-1745)

Jonathan Swift

Swift nació en Dublín, aunque sus primeros años de vida los pasó en Inglaterra con su nodriza. A su vuelta a Irlanda, su madre se había ido y el joven Swift quedó bajo la tutela de su tío. Tras graduarse en el Trinity College, comenzó un máster, pero no pudo terminarlo pues el ambiente político en Irlanda le obligó a mudarse a Inglaterra. Allí trabajó como asistente de Sir William Temple hasta la muerte de este. Formó parte del círculo interno del partido Tory, cuyos miembros fueron perseguidos por traición a la muerte de la reina Ana Estuardo y el posterior ascenso de Jorge I. Antes de la caída en desgracia de los tories, Swift confiaba en conseguir un puesto en la iglesia de Inglaterra, pero sus discrepancias con la reina Ana se lo impidieron y tuvo que regresar a Irlanda en una especie de exilio forzado. De vuelta en su país natal, escribió la mayoría de sus obras más satíricas y críticas con el reino, entre las que se encuentra Los viajes de Gulliver (1726).

Busto de Jonathan Swift
Busto de Swift en la catedral de San Patricio, Dublín, de la que fue decano.

Swift escribió Los viajes de Gulliver como un cuento infantil para camuflar la dura crítica que hace en su novela a la sociedad inglesa y su gobierno. El libro se divide en cuatro expediciones que acaban en el naufragio de Lemuel Gulliver en cuatro lugares: en Lilliput, Brobdingnag, Laputa (y diferentes ciudades cercanas) y la tierra de los Houyhnhnms. Sin duda, es el país de Lilliput el más conocido y seguro que se os viene a la cabeza a Gulliver atado en el suelo y rodeado de pequeños liliputienses. Lo que tienen estos viajes en común es que Gulliver es rescatado, es tomado por un ser extraño, se le trata con amabilidad al ver que no presenta un especial peligro, aprende la lengua y las costumbres autóctonas, habla de su Inglaterra natal, luego la actitud amable cambia y Gulliver se ve obligado a escapar.

Gulliver en Laputa
Gulliver avistando la isla de Laputa

En cada país aprende algo nuevo y vive experiencias desagradables que le hacen ir desencantándose poco a poco con el ser humano: unas leyes estrictas y exageradas en Lilliput (le condenan por apagar un gran fuego orinando); la forma en la que le tratan como una mascota de circo en Brobdingnag, donde además el Rey se muestra muy crítico con la sociedad inglesa y europea; el conocimiento poco práctico de la ciencia y las matemáticas de los habitantes de Laputa; y el más desolador de sus viajes, a la tierra de los Houynhnhms, una raza de caballos parlantes que Gulliver admira, en contraste con los Yahoo, unas criaturas de gran parecido a los humanos y que son considerados seres inferiores. Es a partir de este último viaje que Gulliver empieza a ver a todos los humanos como Yahoos y decide recluirse del mundo a su regreso a Inglaterra. También es interesante leer cómo Gulliver experimenta situaciones opuestas en cada país, lo que le lleva a ver con diferente perspectiva los países que ha visitado anteriormente; por ejemplo, cuando él es el gigante en Lilliput, pero luego es una criatura pequeña en Brobdingnag, o cuando es un intelectual en Laputa, pero es considerado un Yahoo ‘avanzado’ por los Houynhnhms.

Gulliver y los Houyhnhnms
Gullier hablando con un Houyhnhnm

Esta novela es, además, todo un despliegue de imaginación que creo que en la época sería toda una novedad y, además de poder considerarse una novela “infantil”, tiene muchos elementos de fantasía y ciencia ficción.

Bram Stoker (1847-1912)

Bram Stoker

Quizá sea este uno de los escritores más famosos de toda esta lista, ya que su novela Drácula es mundialmente conocida. Como ya hablé de ella en mi Wrap up del 2017, voy a centrarme más en su biografía y en curiosidades y anécdotas sobre su vida y obra.

Abraham Stoker, Bram para los amigos, nació en Clontarf, al norte de Dublín (una zona de gran relevancia histórica al ser el escenario de la batalla en la que los irlandeses vencieron a los vikingos y, a partir de la cual, el poder de estos últimos en la isla empezó a disminuir). De pequeño sufrió una enfermedad que lo mantuvo en cama hasta lo siete años, lo que favoreció que diera rienda suelta a su imaginación. Tras recuperarse de su enfermedad, tuvo una salud más fuerte y pudo completar sus estudios y entrar en el Trinity College. Trabajó en el registro del tribunal de delitos menores, situado en el Castillo de Dublín, y también como crítico de teatro para el periódico Dubling Evening Mail, cuyo propietario era Joseph Sheridan Le Fanu, escritor de novela gótica y de los primeros en escribir novela sobre vampiros.

Casa de Bram Stoker
Residencia de Bram Stoker en Kildare Street

Stoker se casó con Florence Balcombe, cuyo antiguo pretendiente fue Oscar Wilde, amigo también de Bram. Se sospecha incluso que Bram era gay y había estado enamorado de Wilde, aunque de momento no hay nada confirmado, pero desde luego que anecdótico sí que es.

Bram también vivió en Londres, donde trabajó como manager del actor de teatro Henry Irving, de quien se hizo amigo tras una reseña para el Dublin Evening Mail. También se sospecha que Bram estaba enamorado de Irving y este es considerado una de las inspiraciones para su novela Drácula.

Si seguimos con las posibles fuentes de inspiración para este clásico, algunas de las que se barajan son la necesidad de transfusiones de sangre durante la enfermedad de su infancia, así como las criptas de la iglesia de St. Michan.

Momias de St Michan
Momias en la cripta de la Iglesia de St. Michan

Yo he oído dos versiones sobre la influencia de esta iglesia en su novela: desde una simple visita que realizó Stoker a las iglesia, donde, debido a las condiciones ambientales de la cripta, se conservan varias momias con más de cuatrocientos años de antigüedad. La otra versión es que los padres de Bram tenían antepasados enterrados en esta iglesia y él acudía allí a visitarlos, viendo por tanto las momias con bastante frecuencia. Sea cual sea la verdadera razón, las momias en sí son bastante impresionantes y no cabe duda de que algo, aunque sea un poquito, inspiraría a nuestro Bram.

Stoker murió en 1912 y sus cenicas descansan en el Crematorio de Golders Green, en Londres.

Oscar Wilde (1854-1900)

Oscar Wilde

Oscar Wilde es uno de los escritores más conocidos en el mundo, de eso no hay duda, bien sea por sus obras de teatro, por su famosa novela El retrato de Dorian Gray, o por sus frases célebres que han acabado en muchos sobres de azúcar. Este autor nació en Dublín en el año 1854, hijo de William y Jane Wilde, una poetisa nacionalista, que además se encargó de recopilar muchos cuentos populares irlandeses. Hasta los nueve años de edad fue educado en casa, donde aprendió francés y alemán; años más tarde, estudió en el Trinity College de Dublín y fue allí donde se interesó por la literatura griega. También estudió en el Magdalene College de Oxford y, tras un regreso breve a Dublín, volvió a mudarse a Inglaterra, donde se casó con Constance Lloyd. En 1891 Wilde conoció a Lord Alfred Douglas, el que se convertiría en su amante hasta que el padre de este último acusara a Oscar de sodomía. Este suceso llevó a Wilde a denunciar al padre de Douglas por injurias y calumnias, tras lo cual, el padre solo podía librarse de la condena si demostraba que sus acusaciones eran ciertas. Como ya sabréis, el padre de Douglas, el marqués de Queensberry, pudo probar que Wilde mantenía relaciones homosexuales y el escritor tuvo que hacerse cargo de los gastos del juicio, lo que provocó su bancarrota. Tras su paso por varias prisiones, acabó en la cárcel de Reading hasta que salió en 1897 y se exilió a Francia, donde murió tres años más tarde.

Casa de Oscar Wilde
Casa de Wilde en Merrion Square.

Sus obras más conocidas son El retrato de Dorian Gray, de la que ya hablé en esta entradaEl fantasma de Canterville, una novela corta (o relato corto extenso) que cuenta con su característico humor cínico; algunos cuentos, como La princesa y el enano, que, si habéis visto la película Tesis, de Alejandro Amenábar, recordaréis por esta escena:

Y, por supuesto, Oscar Wilde es conocido por sus obras de teatro, de las cuales destacan La importancia de llamarse Ernesto, Un marido ideal, El abanico de la señora Windermere o Salomé. La mayoría de sus obras de teatro se caracterizan por ser enredos que se acaban resolviendo de manera cómica y por estar cargadas de ese humor cínico y aparentemente superficial típico de Wilde. Este estilo puede interpretarse como un reflejo de la vida acomodada y llena de lujos del autor o una exageración y ridiculización de esa sociedad, pues no faltan en sus obras esas frases lapidarias que parecen ser solo juegos ingeniosos de palabras, pero que también esconden cierta acidez.

Estatua de Oscar Wilde
Estatua de Wilde en el parque de Merrion Square.

Otra obra que quiero destacar es De Profundis, la extensa carta que le escribió Oscar a Lord Alfred Douglas mientras estaba en la prisión de Reading. Una de las sensaciones que me transmitió a mi esta carta es la de realismo y crudeza. El hecho de caer en la cuenta de que no se trata de ficción sino de un hombre caído en desgracia abriéndose en canal y desahogándose a su examante le da todavía más fuerza. Gracias a esta carta conocemos el punto de vista de Wilde, cuya confianza ciega e ingenuidad en relación a Douglas le llevaron a la ruina. Desde luego que impresiona bastante leer la desesperación de Wilde en esta carta.

Patrick Kavanagh (1904-1967)

Patrick Kavanagh

Patrick Kavanagh nació y se crió en la Irlanda rural. Dejó el colegio a los trece años y pasó a ser aprendiz de zapatero con su padre, a quien también ayudaba en la granja. Publicó por primera vez en periódicos y fue gracias a esas publicaciones que conoció a George William Russel, el que sería su mentor literario. Fue principalmente poeta, aunque también escribió novela y trabajó como periodista y crítico de cine. Tuvo problemas con la bebida, pero fue un cáncer de pulmón lo que cambió su perspectiva de la vida y de su obra en sus últimos años. Durante la representación teatral de la adaptación de su novela Tarry Flynn (1948) enfermó y murió días más tarde.

Estatua de Patrick Kavanagh
Estatua de Kavanagh en el paseo del Grand Canal

Tarry Flynn es la historia de Tarry, un granjero que vive con su familia y que en sus ratos libres escribe poesía, intenta conquistar mujeres y se mete en líos con los vecinos. Se trata de una obra con gran inspiración autobiográfica en la que la vida rural irlandesa queda reflejada muy fielmente. A Kavanagh no le gustaba el ambiente ignorante que apreciaba en el entorno rural por lo que no quería que su obra lo exaltara como otras. Sin embargo, su prosa rezuma belleza cada vez que se describe la casa y el campo donde vive Flynn, y es que la habilidad poética de Kavanagh se hacen evidentes en esta novela.

 


Hasta aquí esta primera parte de clásicos irlandeses. ¿Los conocíais? ¿Sabéis de alguien más que deba estar en esta lista? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

Leer para aprender

Leer para aprender

No es ninguna novedad que el consejo que más se repite a quienes escriben (sobre todo a quienes empiezan) es que hay que leer mucho. Puede parecer algo obvio, pero hay quien piensa que no es necesario. Como os podréis imaginar por el título del post, yo soy de las que piensan que uno de los mejores recursos de aprendizaje de todo escritor es ser un buen lector.

Supongo que, si escribís, os habrá pasado que a la hora de leer, ya no lo hacéis con esa inocencia de antes, la de coger un libro y disfrutarlo con pureza, sin importarte si el narrador es protagonista, omnisciente, etc. o si empieza in medias res o con flashbacks. Sin embargo, ahora que somos escritores, nos resulta casi imposible leer una historia y no analizar cómo se han introducido los puntos de giro, las descripciones de los personajes, el worldbuilding, si lo hay, etc. Esto, desde luego, tiene sus ventajas e inconvenientes, como bien señala Alister Mairon en este post, pero en esta entrada no voy a centrarme en eso, sino que voy a contaros las cosas que aprendí yo leyendo algunas novelas que os voy a indicar ahora. ¿Comenzamos?

Cuando vaya a incluir algún spoiler de la trama, avisaré con antelación.

1. Monólogo interior y stream of consciousness como hilos conductores de la trama

¿A qué adivino qué autora se os ha venido a la cabeza al leer este título? En efecto, de Virginia Woolf se puede aprender mucho con sus grandes obras, y en este apartado también quiero incluir a Margaret Atwood.

Virginia Woolf

Virginia Woolf

Aunque se utilizan como sinónimos, el monólogo interior y el stream of consciousness son ligeramente diferentes: mientras el monólogo interior es más organizado y analítico, el stream of consciousness (que podría traducirse por ‘oleada/flujo de conciencia’) es más caótico, suele incluir reacciones y sensaciones y, en su variante más modernista, prescinde de signos de puntuación y demás restricciones ortográficas (Ulises de James Joyce es el ejemplo más significativo). Virginia Woolf empleaba este recurso en sus novelas con todos sus personajes y, si habéis leído La señora Dalloway, entenderéis bien a qué me refiero. En esta novela, el narrador entra en la cabeza de los personajes y nos relata lo que piensan y sienten mientras hacen y les suceden cosas cotidianas como ir a comprar flores para la fiesta de la noche. Y, sin necesidad de flashbackscon esos pensamientos y sentimientos, nos hace un recorrido por el pasado de los personajes, les da profundidad, motivaciones y objetivos. Aunque la lectura puede resultar compleja si nunca se ha leído algo similar, se trata de un recurso natural y realista, pues ¿a quién no le ha pasado que, mientras hacía cualquier simple tarea, o al contemplar cualquier tontería o percibir algún olor, no se ha enfrascado en sus pensamientos y recuerdos?

Margaret Atwood

Margaret Atwood

En El cuento de la criada, la protagonista narra su vida en la República de Gilead desde que se instauró la teocracia. A diferencia de La señora Dalloway, aquí tenemos una narradora en primera persona que se acerca más al monólogo interior que al stream of consciousness y que, a modo similar que en la novela de Woolf, mediante los pensamientos de Offred vamos conociendo tanto su presente de Criada, como su pasado de mujer libre. Los diferentes rituales de las Criadas, así como el funcionamiento de la nueva sociedad, van desvelándose conforme Offred nos lo cuenta y lo entremezcla con los eventos más relevantes de su vida, sus reflexiones al respecto, sus sentimientos, etc. A Margaret Atwood tampoco le hace falta recurrir a flashbacks, ni siquiera a una acción trepidante, ya que, la elección del monólogo interior en primera persona es aquí muy acertada para que la vida actual de la protagonista (que solo cuenta con unas pocas actividades rutinarias) no haga aburrida toda la trama. Otro acierto de esta elección es la exploración de los sentimientos de Offred y la sensación claustrofóbica que nos trasmite su realidad.

De Virginia y Margaret, pues, podemos aprender a usar lo cotidiano de la acción, mediante la descripción de pensamientos y eventos privados, para profundizar en la personalidad y en los sentimientos de los personajes, así como en su pasado. 

 

2. El worldbuilding no tiene límites

Cuando creamos un mundo, lo creamos a nuestro gusto y siguiendo nuestras normas, pero, como vivimos rodeados de sesgos y patrones interiorizados, a veces hacemos una versión de nuestro mundo real o de algún otro mundo ya inventado por alguien más. Con las novelas de Ursula K. Le Guin y Javier Miró comprendí que no hay límites para el worldbuilding.

Ursula K. Le Guin

Ursula K Le Guin

Terminé de escribir esta entrada unos días antes de recibir la noticia de su muerte, que nos dejó a todos sus fans con un gran hueco en nuestro corazón que será solo para ella. Así que este pequeño apartado es otro de los muchos homenajes al legado literario que nos ha dejado Le Guin.

Si habéis leído la saga de TerramarLa mano izquierda de la oscuridad, os habréis fijado en que los protagonistas y demás personajes no son blancos, heterosexuales o cisgénero. Le Guin juega con nuestros estereotipos raciales al hacer que los habitantes de Terramar sean de piel oscura y que sean precisamente los de piel blanca los considerados como bárbaros. También nos desmonta los mitos de género con su novela de ciencia ficción La mano izquierda de la oscuridad, en la que existe una raza de humanos andróginos y hermafroditas que solo expresan caracteres sexuales durante una semana, pudiendo ser masculinos o femeninos un mes y al siguiente, lo contrario.

Javier Miró

Javier Miró

En nuestro mundo, unos países se desarrollaron de manera diferente a otros a lo largo de la historia y nosotros, al ser europeos, tendemos a tomar el desarrollo de Europa como el canon y obviar el resto de continentes que tuvieron una evolución diferente a la nuestra. Esto lo he aprendido, sobre todo, de Javier Miró y su novela La armadura de la luz. A Melay llega mucha gente para el gran torneo de artes Jhassai y cuando pensamos que estamos en un mundo con aire medieval, Javier nos lanza pistolas de magma o barcos de vapor. A pesar de que no sabemos mucho sobre la procedencia de esta tecnología (ya que no aparece en esta novela), si que nos deja entrever un complejo y variado worldbuilding que da pie a desarrollarse en otras entregas. Y es que Miró lo dice en este vídeo, las edades de la historia son diferentes en cada parte del mundo y esto también debemos tenerlo en cuenta en nuestros mundos inventados.

Por tanto, de Ursula y Javier podemos aprender que, como ya he dicho, el wolrdbuilding no tiene límites, siempre y cuando sea coherente, y que podemos construir un mundo tan variado y diferente del nuestro como queramos, tanto a nivel tecnológico como social.

 

3. Los diferentes puntos de vista y líneas argumentales para crear misterio

No hay nada como una trama en la que la intriga nos hace desear leer más y más conforme pasamos las páginas. A veces, conseguir crear ese misterio puede resultar difícil, pero yo este año he aprendido mucho de Ann Leckie y Bram Stoker.

Ann Leckie

Este apartado contiene SPOILERS. Si no has leído Justicia Auxiliar, sáltate este párrafo hasta llegar al próximo aviso

Ann Leckie

En Ancillary Justice (Justicia Auxiliar, en español), la primera entrega de la saga de El Imperio del Radch, tenemos dos tramas que se van alternando en cada capítulo, una en el presente, la otra en el pasado. Al principio, cuando no se tiene todavía mucha idea de qué está pasando en la novela, Leckie nos va soltando poco a poco información del universo en que tiene lugar la novela y sabemos que la protagonista, Breq, es una Auxiliar (cuerpos humanos controlados por la IA de la nave en la que sirven) y que cada teniente dispone de diez de estas Auxiliares, que funcionan de forma sincronizada. Hasta que ya comprendí que algunos capítulos son, en realidad, flashbacks de Breq cuando era Auxiliar en la nave Justicia de Toren, uno de mis pensamientos fue que ambas tramas estaban situadas en la misma línea temporal y se trataba de dos Auxiliares de Justicia de Toren diferentes, una de las cuales había ‘roto’, en cierta forma, su conexión con el resto y pretendía asesinar a la emperadora Radchaai. Para mí tenía toda la lógica que, a pesar de ser una práctica tan extendida en el imperio, alguno de esos cuerpos humanos usados como Auxiliares se rebelara de algún modo. Luego comprendí que eran dos líneas temporales diferentes, en una de las cuales se mostraba cómo había llegado Breq a matar a su teniente Awn. Después, al final de la novela, nos enteramos que, quien sufre esa ‘escisión’ en sus IAs, es la mismísima emperadora, Anaander Mianaai. Un giro que, si no llegas a la misma conclusión que yo llegué al principio, resulta muy efectivo; mientras que, si te pasó como a mí, te sorprende igualmente, pero acabas pensando ‘claro, tiene todo el sentido del mundo’. Esta forma de llevar los flashbacks me resultó genial porque mantuvo mi intriga durante toda la novela y no me defraudó el desenlace.

FIN DE LOS SPOILERS

Por eso, con Ann Leckie podemos aprender a planificar bien nuestros flashbacks (si decidimos incluirlos) para ver qué información vamos dando y qué sensación podemos crear en los lectores con ellos, manteniendo así el misterio de nuestra trama.

Bram Stoker

Bram Stoker

Ya os hablé de Drácula en esta entrada y esta otra, así que no me extenderé mucho en su trama y me centraré en lo interesante que me pareció el uso de los diferentes narradores (por medio de cartas y entradas de diario) para mantener la atmósfera de misterio que rodea al conde Drácula durante toda la novela. Cada personaje tiene una experiencia distinta con el vampiro, cada uno conoce algo diferente de él; más que del propio conde, de los sucesos que están ocurriendo a su alrededor: Harker lo conoce en persona, Lucy lo encuentra en su forma no humana, y Seward por medio de su paciente, Renfield. Con sus puntos de vista nos formamos una idea de cómo es Drácula como si de un cuadro impresionista se tratara, y hacia el final de la novela estas tramas convergen en el desenlace.

Por tanto, de Bram Stoker podemos aprender a usar diferentes narradores y diferentes puntos de vista para desgranar nuestra trama y presentarla en pequeñas dosis, con el fin de mantener la intriga del lector.

 

4. El poder de las pistas que pasan desapercibidas

Patrick Rothfuss

Cuando terminamos un libro, echamos la vista atrás y pensamos ‘¡claro, las pistas estaban ahí todo el tiempo, ¿cómo no me he dado cuenta?’ suele ser signo de una trama muy bien planeada. Nos han dado la información durante toda la historia, sin ponérnosla en bandeja, y, cuando esta se ha resuelto, no hay agujeros ni nos sentimos engañados porque estaba todo muy bien hilado. Pues algo parecido me pasó al leer Crónica del asesino de reyesque tuve la sensación de que cuando se resolvía una subtrama (en parte, hasta que no termine la saga no podremos decir hasta qué punto siguen abiertas o no), mi mente recordaba todos los elementos que había pasado por alto mientras leía. Esto requiere mucha planificación de todo el entramado del mundo y la historia, así como de las pistas que se van a ir ofreciendo y en qué momento se van a dejar. Es una forma de contar historias que es sutil y refleja la destreza de quien escribe.

Por eso, de Rothfuss podemos aprender que es mejor ir dejando pistas sutiles durante toda la trama, así como a planificar cómo y cuándo describiremos los pequeños detalles que luego serán clave para el desenlace.

 


Hasta aquí esta lista de lo que he aprendido de estos grandes libros. ¿Qué novelas os han ayudado a aprender sobre escritura? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Imagen de portada vía stevepb

Páginas sobre corrección

Páginas sobre corrección que debes conocer

Si habéis participado en el NaNoWriMo del pasado año o tenéis algún manuscrito en reposo significa que dentro de poco os tocará la maravillosa tarea de corregir (léase ‘maravillosa’ con cierta ironía). Como ya sabréis si seguís mi blog, tengo una serie de entradas sobre corrección de novelas, donde os doy consejos para corregir ortotipografía, estilo, contenido, y una última dedicada a los toques finales.

Para esta entrada he querido dejaros una serie de blogs muy útiles para ayudaros con la ortotipografía y el estilo (si pincháis en las imágenes, accederéis al blog en cuestión):

1. Blog de Lengua, de Alberto Bustos

Blog de Lengua de Alberto Bustos

Alberto Bustos es profesor de Didáctica de la Lengua en la Universidad de Extremadura y en su blog podemos encontrar posts sobre curiosidades de la lengua, normas gramaticales y de estilo explicadas, dudas comunes del español, e incluso ejercicios prácticos que luego corrige.

¿Por qué os lo recomiendo?

Porque, aunque no todo sea sobre corrección, las entradas sobre sintaxis y gramática vienen muy bien para refrescar la memoria y así evitar esos errores que cometemos de vez en cuando. Además, tiene un canal de Youtube donde también complementa su blog y en los que podéis ver pequeños tutoriales de corrección de textos, cómo redactar trabajos, correos, etc.

2. SinFaltas.com

sinfaltas.com

Seguro que habréis visto alguna vez esta tabla periódica de ortografía:

Pinchad en la imagen para verla ampliada

Pues la crearon en SinFaltas.com, un portal formado por lingüistas, periodistas, informáticos, abogados, y un largo etcétera, que ofrece una amplia gama de servicios lingüísticos, como corrección, traducción, revisión de trabajos académicos, etc. Además, en su blog, encontraréis entradas muy interesantes sobre lingüística.

¿Por qué os lo recomiendo?

No solo por esa pedazo de tabla periódica donde podemos repasar tanto normas más básicas como otras menos conocidas de la lengua, sino porque en sus posts también encontraréis herramientas útiles para revisar y corregir vuestros textos, muchas de ellas muy visuales, como estas infografías sobre signos de puntuación. Además, tienen un chat en el que puedes consultar vuestras dudas.

3. Estilo llano, de Pedro Jimeno

Estilo llano de Pedro Jimeno

Pedro Jimeno ha sido profesor de instituto en Pamplona y también profesor en la Universidad Pública de Navara en el Máster de Formación del Profesorado de Secundaria y su interés por la enseñanza de la Lengua le ha llevado a tener este blog en el que se centra sobre todo en la corrección de estilo.

¿Por qué os lo recomiendo?

Porque está lleno de explicaciones y ejemplos prácticos donde podréis ver los errores de estilo más comunes y la alternativa que propone para su corrección. Es de los blogs más completos que conozco que tratan el estilo y sus entradas son muy útiles para abrirnos los ojos ante esos fallos que siempre se nos escapan. Además, en su cuenta de Twitter, sube capturas de pantalla de titulares, noticias y otros textos publicados donde señala los errores y los corrige, una versión más instantánea de su tarea en el blog.

 

4. El Diccionario Panhispánico de dudas de la RAE y Fundéu

Como de estos dos recursos ya he hablado en mi tutorial de corrección de novela, tan solo os voy a dejar el enlace y una breve explicación de por qué me gustan.

Real Academia de la Lengua

En el Diccionario Panhispánico de Dudas de la Rae tendréis que buscar de forma genérica el término que os esté llevando de cabeza y leer la entrada completa hasta que encontréis la respuesta. Este es el inconveniente, pero teniendo en cuenta que se trata de la norma oficial y que es por la que se rigen editoriales y demás, es imprescindible que tengamos esta página abierta durante nuestras revisiones.

 

Fundación Fundéu

La Fundación Fundéu está asesorada por la RAE y tiene un completo apartado de consultas donde podéis buscar si alguien ha tenido vuestra misma duda y, en caso contrario, encontraréis un formulario en el que plantear vuestras cuestiones. Suelen ser muy rápido en contestar y las explicaciones son muy claras y ayudan a afianzar los nuevos conocimientos.

 


 

Hasta aquí mi listado de recursos para corregir vuestro manuscrito. ¿Conocéis algunos más que deba estar en esta lista? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Imagen de portada vía StartupStockPhotos.

Wrap up 2017

Wrap up de 2017

Ya estamos en plena época navideña y, como es costumbre, toca hacer repaso de mis lecturas favoritas de este 2017. Siempre es difícil elegir y, me duele mucho dejar algunas fuera, pero tampoco quiero hacer una lista interminable y que me mandéis a freír espárragos. Aquí os dejo mis libros favoritos de este año; no están ordenados por preferencia, sino por orden de lectura.

1. Crónica del asesino de reyes – Patrick Rothfuss

Crónica del asesino de reyes

Este año me he adentrado en la saga del Asesino de Reyes, del señor Rothfuss, y la verdad es que me ha dejado maravillada por varios motivos: por la delicadeza de la narración; por sus personajes, tan bien construidos que realmente te producen cariño o rabia (a mí, por ejemplo, a veces me dan ganas de abofetear a Kvothe, mientras que Elodin me parece de los mejores); por la importancia que le da a la música y cómo la describe, casi como un personaje más; porque a lo largo de las dos primeras entregas (aún me queda por leer La música del silencio) he tenido en la cabeza mi propia imagen, tan interiorizada, de los diferentes lugares de Los Cuatro Confines de la Civilización que aparecen en la historia y cada vez que abría el libro era como volver a casa tras un largo día fuera. Y, sobre todo, por las teorías. Crónicas del asesino de reyes es una historia con tantísimas subtramas tan bien hiladas y entrelazadas, que cada pequeño detalle, por sencillo que parezca, puede esconder una clave muy importante para más adelante, y eso es algo que me encanta cuando leo una saga, el poder ir montando mi propio puzzle y comprobar si encaja o no con la realidad.

En fin, que habrá que esperar a la última entrega y este señor parece tomárselo con tranquilidad. Lo mismo hasta la serie llega antes que el propio libro, quién sabe.

2. The Handmaid’s Tale – Margaret Atwood

The Handmaid's Tale

Sin duda alguna, este ha sido uno de los libros del año, pese a haberse publicado en 1985, debido a la adaptación que ha hecho Hulu para televisión. Esta es una de las razones por las que me decidí a leerlo; la otra, porque quería regalarle a una amiga un libro que se centrara en el feminismo o tocara el tema y en muchas listas de recomendaciones aparecía El cuanto de la criada. Además, después de que Samira Wiley dejara Orange is the New Black, se anunció que había fichado para esta adaptación junto a Elisabeth Moss (aunque yo prefiero deletrearlo ‘Boss’), así que la decisión estaba más que tomada.

El cuento de la criada
Elisabeth Moss como Offred

El cuanto de la criada narra, en primera persona, la historia de Offred (Defred en la traducción española), una mujer que, tras la instauración de una asfixiante teocracia, es obligada a ser una Criada: una mujer cuyo único valor y propósito en esa sociedad es el de reproducir y dar hijos a las esposas infértiles de los hombres más poderosos de Gilead. Las mujeres que no pueden tener hijos, pero son aptas para otros trabajos domésticos se convierten en Marthas, mientras que las que imparten este nuevo adiestramiento a las futuras Criadas son conocidas como Tías. Tras los ojos de Offred vivimos esa vida asfixiante y claustofóbica que roba a las mujeres, antes libres, de sus derechos y de su dignidad. La novela va alternando presente y pasado mediante los recuerdos de Offred, que se mezclan en la trama sin previo aviso, valiéndose de un monólogo interior muy potente que te mete en la piel de la protagonista y te hace sentir esa imperturbabilidad de la vida diaria de una Criada, ese pasar de las horas en una jaula sin barrotes.

No quiero entretenerme mucho en esta entrada con El cuento de la criada, porque quiero preparar una sobre Margaret Atwood para la sección de Mis escritoras.

3. Lo nuestro es de otro planeta – Emma Mars

Lo nuestro es de otro planeta

A Emma Mars la conocí un poco de casualidad, en redes sociales, al descubrir su blog personal y que era co-fundadora de la página Hay Una Lesbiana En Mi Sopa (HULEMS). Vi que tenía varias novelas y, después leí la reseña de Miriam en A Librería y decidí leer esta novela. Cuando eres lesbiana y estás tan acostumbrada a leer historias de amor heteronormativas, coger una novela con un romance entre mujeres sienta muy bien. Y si a esta chick-lit le añadimos un toque cifi, el resultado es muy interesante. Lo nuestro es de otro planeta nos narra la historia de Diana, una chica normal y corriente que conoce a una insólita y algo excéntrica chica llamada Ada, de la que poco a poco irá descubriendo su gran secreto, tan insólito como ella misma. Esta novela es una lectura ligera que te deja una sonrisa en la boca y ganas de soñar y de amar.

4. Frankenstein – Marry Shelley

Frankenstein

De Frankenstein ya hablé hace un tiempo en esta entrada dedicada a Mary Shelley. Podéis ir directamente al post para leer mi reseña-análisis de la obra. Lo único que añadiré es que, como suele pasar con muchos clásicos cuyas tramas son ampliamente conocidas, al leer la novela, me di cuenta de unas cuantas diferencias; no obstante, la versión que yo conocía de antemano no distaba mucho de la que leí en la novela. El caso contrario os lo cuento ahora en el siguiente punto.

5. Drácula – Bram Stoker

En efecto, la versión que la gran mayoría conoce del vampiro más famoso del mundo no tiene nada que ver con la que se narra en la novela. Antes de leer Drácula, en mi mente tenía la imagen del apuesto conde enamorado de Mina a través de los tiempos.

Gary Oldman, Jonathan Rhys Meyers y Christian Camargo en diferentes adaptaciones de ‘Drácula’

Mi sorpresa fue tal cuando en la novela de Stoker no vi nada de eso. Todo lo contrario: el conde Drácula es un ser sanguinario, cruel y egoísta, nada apuesto y, desde luego el único interés que tiene por Mina o Lucy es el de servirse de ellas para mantenerse con vida.

Drácula

Drácula tiene, al igual que Frankestein, todos los componentes que se puede esperar de la novela gótica que se nos van desvelando por medio de los diarios y cartas de los protagonistas: sucesos paranormales sin explicación, un ambiente oscuro y de misterio muy estrechamente relacionado con los muertos, las dos casas del conde son también parte importante del ambiente tenebroso que consigue inspirarnos este clásico. Hablaré de Drácula en una futura entrada, cuando os hable sobre la literatura irlandesa. De momento, lo que más quiero destacar es lo extraordinaria que es la tensión que logra Stoker en su novela gracias al uso de distintos puntos de vista que hacen que nos metamos en la piel de personajes que no saben qué está pasando y no tienen más remedio que hacer frente a todos esos sucesos sobrenaturales para entender todo lo que rodea al conde Drácula.

6. La caja de Bernit – Pablo Ferradas

La caja de Bernit

Siempre veía La caja de Bernit por redes sociales y la tenía en mi lista de pendientes hasta que, durante la #SemanaAutopublicados, Carmelo Beltrán sorteó un ejemplar firmado por Pablo y me tocó a mí. Ya tenía la excusa perfecta para ponerme al fin con esta historia y me encantó volver a sentirme como una renacuaja mientras leía las aventuras de los hermanos Hojaestrella, Balpo y los hermanos Verdín y Verderón. Conforme avanza la novela, nos damos cuenta de que es casi una historia dentro de otra historia, pero en la que nunca llegas a despistarte ni perderte y que, con ciertos toques narnianos, nos lanza a la aventura y a la acción sin descanso con un ritmo adecuado para que tampoco sea demasiado abrumadora. Contamos con personajes tan variopintos y memorables como Pequeño, un juglar muy especial que además tiene la capacidad de convertir un cuento en una realidad. Muy recomendable si os gusta la fantasía juvenil.

7. Nada – Carmen Laforet

Carmen Laforet

De Nada también hablé en mi última entrada de Turismo Literario, así que no me entretendré demasiado. Para quienes os guste la novela intimista, de corte tremendista y para quienes queráis conocer las obras de la posguerra española, Nada os va a dejar un buen sabor de boca (a pesar de la amargura de la historia).

8. Elisa frente al mar – Clara Asunción García

Elisa frente al mar

Lo primero que leí de Clara Asunción García fue un relato suyo en la antología Cada día me gustas máseditada por HULEMS, y me gustó mucho su estilo y la gracia y familiaridad con la que narraba algo tan complejo como un flechazo, así que me hice con Elisa frente al mar y comprobé que no era casualidad ni suerte, y que Clara tiene un estilo muy particular y muy sensible de hablar del amor. Como ya he comentado con Lo nuestro es de otro planeta, cuando estás tan saturada de romances heteronormativos y cae en tus manos uno entre dos mujeres, te das cuenta de la necesidad que tenemos de estas historias, y con esta novela, Clara remueve muchas de las heridas pasadas que compartimos la gran mayoría de las lesbianas (y del resto de la comunidad LGBT+) y con sus palabras las convierte en arte. De una manera que me recuerda un poco a Las olas de Virginia Woolf, mediante la alternancia del presente (con una escena que se alarga durante toda la obra y cuyo fondo es el mar en continuo movimiento) y el pasado (que recorre varios momentos clave de la vida de las protagonistas) vamos conociendo quién es Elisa, quién es Nuria y quién es Valeria.

9. Aprendiz de asesino – Robin Hobb

Aprendiz de asesino

Había visto el nombre de Robin Hobb en muchos sitios, pero nunca me había parado a investigar de quién se trataba. Hobb es una de las autoras más importantes del género de la fantasía y la Trilogía del Vatídico es una de sus sagas más conocidas. En Aprendiz de asesino, la primera entrega, conocemos a Traspié, el hijo bastardo de Hidalgo, que acaba bajo el cuidado de Burrich, el caballerizo de su padre, y cuyo abuelo, el rey Artimañas, decide entrenarle como asesino de la corte. Esta novela tiene los ingredientes justos y muy bien elaborados para ser una gran saga: una trama compleja que se va desenredando conforme avanza; conflictos políticos muy bien llevados en los que no sabes en quien confiar; un sistema de magia (la Habilidad y la Maña) muy interesante del que vamos descubriendo cosas, pero siempre con la sensación de que hay mucho más que no hemos visto; muy buenos personajes, entre ellos, Traspié, un protagonista que no me cae mal, como me pasa a veces con otras novelas. Sientes su soledad de forma genuina sin que te deje ese regusto a victimismo que me sucede con otros protagonistas. Los secundarios están muy bien perfilados y con una personalidad muy bien delimitada, con sus claros y sus oscuros. Me encanta el Bufón, probablemente es mi personaje favorito junto a Traspié y Veraz. Burrich es también un gran personaje, con su inevitable conflicto entre sus creencias y su afecto por Traspié.
Y la manera de narrar de Hobb me ha parecido sencillamente maravillosa; como un cuadro impresionista en el que parece que da pinceladas de su mundo y estas se aprecian mejor al contemplar la totalidad, creando una sensación de nitidez y a la vez cierta ambigüedad que permiten dejarte con esa tensión y esa sensación de ‘quiero más’.

10. Ancillary Justice y Ancillar Sword – Ann Leckie

Ancillary Justice

Esta saga (ganadora de varios premios, entre ellos el Hugo, el Nebula y el Arthur C. Clarke) la había visto en algún blog de ciencia ficción, pero aún no había pasado la línea entre el ‘parece interesante’ y el ‘quiero leerla’; de hecho, cayó en mis manos de forma un poco fortuita, cuando estaba en la biblioteca buscando otro libro (la continuación de Aprendiz de asesino, si no recuerdo mal) y, al comprobar que no lo tenían, vi que estaba esta saga completa. Y la verdad es que me sorprendió mucho y para bien. La primera novela, Ancillary Justice, nos narra la historia de Breq, una exsoldado en busca de justicia de la que descubrimos que, en realidad, se trata de una auxiliar (IAs en cuerpos humanos que pertenecen a una nave y funcionan como un solo cuerpo) superviviente de la nave radchaai Justicia de Toren (lo cual es paradójico que la protagonista, además, esté buscando justicia). No quiero dar muchos detalles de la trama, porque, para mí, el encanto principal de esta novela fue ir descubriendo todos los entresijos y todo el worldbuilding que ha creado Ann Leckie, pero sí os diré que en la primera entrega, nos adentramos en dos tramas temporales y que el concepto de las auxiliares y las IAs de las naves que trabajan como un solo cuerpo y una sola conciencia me parece todo un acierto y uno de los aspectos más originales de la saga. Como puntos fuertes de las dos primeras entregas que he leído, os diré que Ancillary Justice (Justicia auxiliar, en español) cuenta con la novedad de este mundo, el buen ritmo de la acción que le da el tener dos tramas temporales, una ambientación muy bien conseguida, y una tensión bien llevada al ir desvelando en su justo momento los detalles de la trama relevantes, incluso dando pistas suficientes para que pienses ‘¿y si realmente está pasando otra cosa?’ sin que luego te sientas engañada al ver lo que realmente sucede. En cuanto a Ancillary Sword (Espada auxiliar, en español), la segunda entrega, el ritmo es más pausado y la trama se centra más en la psicología de los personajes, sobre todo de Breq, y enredos políticos, además de plantar las semillas de lo que seguramente sea la trama de la última novela. En definitiva, un gran descubrimiento esta saga de Ann Leckie.

 


 

Hasta aquí el repaso de mis lecturas favoritas del 2017. ¿Habéis leído estas novelas?¿Cuáles han sido vuestras lecturas favoritas de este año? No dudéis en dejar vuestros comentarios aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Imagen de portada por Les Chatfield

Cerrado por mudanza

Cerrado por mudanza

‘¿Dónde te mudas, Fani?’ os estaréis preguntando (o lo mismo no, pero era por comenzar de alguna forma el post). Pues bien, me voy un añito a Dublín con un proyecto de voluntariado europeo, así que estaré ausente una temporada hasta que me asiente y vuelva a tener mis rutinas. Además, quiero dedicar el tiempo libre a conocer el país y a escribir mis proyectos, por lo que es probable que actualice con menos frecuencia. Pero, eh, que no os abandono y seguiré trabajando en el blog aunque nos veamos un poquito menos.

Y mientras regreso, os dejo varias entradas para que refresquéis la memoria y así cojáis la vuelta con más ganas.

Tutorial de corrección de una novela

Para cuando acabéis vuestro manuscrito y os pongáis con esta fase que a muchos de nosotros nos quita el sueño:

Turismo literario

Si queréis viajar leyendo, os dejo los lugares a los que hemos ido con la literatura:

Mis escritoras

También le dedico una sección a mis autoras favoritas y a aquellas que voy descubriendo y voy añadiendo a mi lista de imprescindibles:

Entradas más populares

Las entradas que más visitas, comentarios, likes y shares han recibido:

Si queréis leer lo que he publicado hasta ahora…

Para quienes solo me conozcan por mis entradas del blog y sientan curiosidad por saber cómo escribo ficción, os dejo los enlaces de lo que he publicado hasta la fecha:

  • Nivel 10 (2016), mi primera novela autopublicada en Amazon. Podéis comprarla por 2.99€. Además, este mes de octubre es el #MesIndie en Amazon y ¡estará de oferta!
  • Brindis (2017), relato corto que publiqué en el blog.
  • Siempre seré loba (2017), relato corto finalista del I Concurso Literario Antro Narrativo y cuya antología podéis descargaros gratis en Lektu mediante pago social.

Y para que este post no quede tan egocéntrico:

Os voy a dejar también algunos de los blogs y entradas más recomendables que he leído estos meses:

 


Hasta aquí el recopilatorio (virgen santa qué de links). Y recordad, no es una despedida, es un hasta pronto. En redes sociales estaré algo más activa, sobre todo en Twitter, así que allí os espero.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Imagen de portada de Neda Andel

Clásicos de la literatura universal

Mis clásicos favoritos

Desde adolescente siempre me he tirado por los clásicos de la literatura universal. Muchísimo antes de adentrarme en la fantasía y en la ciencia ficción, mi entusiasmo literario estaba dirigido en general a los grandes títulos que todos conocemos. Aunque suelo hablar de clásicos en mi sección de Turismo literario, en esta entrada me he querido centrar específicamente en ellos, porque sin estas obras, probablemente no sería el tipo de escritora que soy ni el tipo de persona que soy. Así que, ¿qué mejor forma de demostrarlo que con un post dedicado a mis clásicos favoritos? Para delimitar hasta qué fecha considero que una novela es un clásico, he decidido tomar el año 1945 como tope por cuestiones históricas. ¿Listos? Allá vamos.

El retrato de Dorian Gray (1890) – Oscar Wilde

El retrato de Dorian Gray

Creo que este fue de los primeros clásicos que leí y que me dejaron una huella muy profunda. Era también la primera obra que leía de Wilde, que luego se convirtió en uno de mis autores favoritos y en una obsesión. Dorian Gray, el protagonista, es un joven apuesto y el nuevo muso del pintor Basil Hallward, el cual lo está retratando cuando Lord Henry Wotton entra en la sala y presencia el momento. Recuerdo estas escenas porque me transmitieron una claridad y una luminosidad que me parece muy acertada con el ambiente pomposo en el que vivían en la época victoriana la burguesía y la alta sociedad inglesas. También me transmitía la admiración y el deseo de Basil hacia Dorian, así como el de este último con Lord Wotton. Después, llegamos al contraste de las sombras cuando el alma de Dorian empieza a corromperse en su obsesión por la eterna juventud y la eterna belleza. Además, el humor tan característicamente cínico de Wilde siempre me ha gustado.

Narraciones extraordinarias (1839-1846) – Edgar Allan Poe

Narraciones extraordinarias

Con Edgar Allan Poe también tuve una obsesión en mi adolescencia. No recuerdo exactamente cuál fue el primer cuento que leí suyo, pero sí que tengo varios bastante grabados en la cabeza, como El pozo y el pénduloEl corazón delatorLa caída de la Casa Usher, La máscara de la Muerte Roja y, sobre todo, William Wilson, el cual me dejó muy gratamente sorprendida por la forma en la que te va llevando por la trama hasta que te desvela el sorprendente desenlace. Poe sabe cómo crear atmósferas agobiantes (como en El pozo y el péndulo) y cómo meternos en sus historias para que vivamos más de cerca el desasosiego (como en La caída de la Casa Usher). Tampoco me olvido de El cuervo, historia en verso en la que tan solo le hace falta un narrador protagonista y un cuervo para dejarte en un estado sombrío.

El cuervo Edgar Allan Poe
Los Simpsons predijeron esta entrada.

Historia de dos ciudades (1859) – Charles Dickens

Historia de dos ciudades

¿Qué puedo decir de Charles Dickens que abarque correctamente mi amor por él? Historia de dos ciudades fue la primera novela que leí del británico y para nada esperaba sentir todo lo que sentí al adentrarme en el Londres y el París de la Revolución Francesa. No solo es uno de mis clásicos favoritos, sino también una de mis novelas favoritas, en general. Para quienes no la hayáis leído, se trata de una novela histórica, género del que Dickens solo escribió otra novela más. La trama comienza en 1775 con la noticia que reciben Jarvis Lorry y Lucie Manette de que el padre de esta sigue vivo y ha salido de la Bastilla, donde estuvo preso dieciocho años. La historia continúa hasta el estallido de la Revolución Francesa mientras aparecen más personajes y vamos cambiando de escenario entre Francia e Inglaterra. Además, este comienzo

"Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, solo es aceptable la comparación en grado superlativo."

Este es uno de mis comienzos de novela favoritos, en el que Dickens nos muestra el contraste que veremos a lo largo de la novela, desde el ambiente sombrío de Londres en contraposición a uno más diáfano y claro de París, a pesar de que es esta ciudad la que vive una época de mayor caos si la comparamos con la capital inglesa. También encontramos ese contraste en muchos personajes como, por ejemplo, el señor Manette, cuyo tiempo en la Bastilla lo ha convertido en un hombre introvertido y recluido en sí mismo, y su hija, llena de bondad y amabilidad.

La señora Dalloway (1925) – Virginia Woolf

La señora Dalloway

De La señora Dalloway ya os he hablado en alguna que otra ocasión en esta entrada y en esta otra, por lo que no profundizaré tanto esta vez. Pero sí os quiero comentar que una de las cosas que más me gusta de la literatura modernista (sobre todo en lengua inglesa) es esa soltura con la que se entrelazan la narración, el monólogo interior y el stream of consciousness y que conocí de la mano de Virginia Woolf en esta obra. El pararse con los personajes a contemplar lo que les rodea y que esa contemplación les lleve a un sinfín de sentimientos abrumadores siempre me ha parecido un gran recurso literario y uno con el que me identifico bastante (sí, me gusta quedarme embobada mirando por la ventana cómo cae una hoja y pensar que, aparte de tener la sartén en el fuego, la vida es curiosa y el mundo un misterio y a ese hombre de la esquina se le ha caído un billete de cinco euros y que, madre mía, con el viento de Almería, adiós a los cinco euros). Virginia Woolf en esta obra consigue que tengamos esa sensación de que la vida entera pasa en un segundo mientras el ruido de un coche que ha tenido una avería frente a la tienda de flores nos sobresalta.

Dublineses (1914) – James Joyce

Dublineses

Cuando estuve en Escocia, aproveché y me compré varios libros, entre ellos Dublineses. Tardé en empezarlo porque me inspiraba respeto leer a Joyce en versión original, pero finalmente lo hice y la espera mereció la pena. Como sabréis, James Joyce es un autor complicado de leer y esto se debe, en parte, a que sus obras sentaron muchas de las bases del modernismo en lengua inglesa. Pero también se aprecia una evolución en sus novelas, pues comenzó con un estilo más sencillo con Dublineses hasta llegar a uno más experimental con UlisesFinnegans Wake. Dublineses es un libro de quince relatos cortos en los que Joyce retrata la clase media dublinesa de principios del XX, comenzando con relatos protagonizados por niños y adolescentes y progresando en la edad de los protagonistas hasta llegar a la adultez en los últimos relatos. Pero sin duda el relato que más destaca es el de Los muertos, que además de ser el más largo (casi una novelette) es, para mí, el más íntimo y profundo. Vemos en este relato a un personaje que de repente se siente compungido por el paso del tiempo y por lo que descubre sobre su mujer, que le hace pensar en la vida. Es también el que más ambientación tiene y en el que más se nos describe la ciudad y lo que rodea a los personajes. Además, el monólogo final es uno de los más famosos y aclamados (y bonitos) de la literatura. Os dejo esta escena de la adaptación que hizo John Huston para que os hagáis una idea:

6. El maestro y Margarita (1941/1967) – Mijaíl Bulgákov

El maestro y Margarita

Con esta novela hago un poquito de trampa, porque, aunque se publicó por primera vez (censurada) entre 1966 y 1967, el manuscrito fue acabado en 1941 por su mujer, Yelena Shilovskaya, un año después de la muerte del escritor. Como con La señora Dalloway, ya hablé de esta novela en el blog, en concreto en mi resumen de lecturas del 2016. Allí podréis leer mi comentario al que poco tengo que añadir, salvo que cuando tenía cierto descontento con algunas novelas de los grandes autores rusos que había leído, esta consiguió que me volviera a picar el gusanillo, pues era algo completamente diferente a lo que me esperaba encontrar.

 


Hasta aquí el repaso a mis clásicos de la literatura favoritos. ¿Los habéis leído? ¿Coincidís con mi selección? ¿Cuáles son los vuestros?