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Mejores lecturas 2019

Wrap up de 2019

No os lo voy a negar: el 2019 ha sido un mal año literario para mí. He escrito poco y he leído poco y pocas novelas me enganchaban o conseguía terminarlas. Pero dentro de lo que sí he leído, quiero recomendaros mis lecturas favoritas de este año.

Trilogía de La Tierra Fragmentada – N.K. Jemisin

En mi instagram hice una pequeña story-reseña de los dos primeros libros de esta saga ganadora de tres premios Hugo. En esas stories comentaba que, una vez leída esta trilogía, cómo iba yo ahora a sentarme a escribir algo decente, si ya no se puede llegar a este nivel. Es que N.K. Jemisin consigue algo asombroso con sus tres novelas y es presentarte una historia con unos personajes maravillosamente desarrollados y con una profundidad que refleja el cariño y el detalle con el que los ha escrito. El mundo de Jemisin, llamado la Quietud, se ve asolado cada cierto tiempo por una Estación, algo así como un cataclismo que rompe la tierra y provoca que los gases nocivos de la misma salgan y la conviertan en un lugar inhóspito.

La Tierra Fragmentada

En este universo, existe una raza de gente, llamada orogenes, que tiene la habilidad de controlar la energía de la tierra, pero que son temidos y odiados por el resto de personas y, por tanto, discriminados e incluso cazados y adiestrados. Bajo esta premisa, nos encontramos con tres narradoras orogenes que, lejos de ser mujeres perfectas y superheroínas, saben que su poder es grande, al igual que lo son el miedo a las Estaciones, el estigma por ser orogen y la responsabilidad de usar su habilidad con cautela para proteger a sus seres queridos.

No quiero contaros más de la trama, porque lo bonito de esta saga es ir descubriendo la historia y todos los giros argumentales que se van desgranando a medida que avanza la misma, además de la gran crítica social que se realiza a través de los orogenes y los problemas materno-filiales de la protagonista que hacen que cobre aún más autenticidad esta historia.

El inicio de la primavera – Penelope Fitzgerald

Si habéis leído mi entrada sobre libros que cambiaron mi vida, veréis que está La joven de la perla, de Tracy Chevalier. Esta novela no fue la primera novela histórica que leí, pero sí que la que me hizo de verdad admirar este género aunque lo lea poco. Chevalier consiguió trasladarme al Delft del s. XVIII y casi sentir que estaba allí de verdad. Pues bien, Penelope Fitzgerald ha vuelto a provocar esa misma sensación en mí, y hacía mucho que no conseguía ese viaje imaginativo a un lugar lejano y a un tiempo pasado. Con El inicio de la primavera comenzó también mi obsesión por Fitzgerald y aunque La flor azul y La librería me gustaron mucho, es El inicio de la primavera la que se ha logrado un hueco calentito en mi corazón.

Penelope Fitzgerald

Un día de marzo de 1913 en Moscú, Frank Reid, un impresor inglés, recibe una carta de su esposa Nelly en el que le dice que se marcha con los hijos de vuelta a Inglaterra. Días después, recibe una llamada que le informa de que sus hijos están en la estación de tren. Frank tiene ahora que rehacer su vida sin su mujer, pero con la esperanza de su regreso, con la presencia de Lisa, una niñera que aparece en su vida tras la desaparición de Nelly, y con el convulso ambiente que hay en Moscú en ese año y que le acaba afectando a lo largo de la historia.

En esta novela puedo destacar muchos aspectos: la fluidez con la que Fitzgerald narra, una gracilidad que combina con humor y hace que las páginas pasen con una ligereza asombrosa; los personajes carismáticos y con un aura especial que llenan la novela; y, sobre todo, la ciudad de Moscú, que gracias a la bella y detallada ambientación de Fitzgerald, parece un personaje más que nos permite conocer a través de sus palabras.

Quizá lo que más me ha fascinado de esta novela sea ese aire de misterio, cuasi-realismo mágico que aceptas como si nada aunque sea algo extraño, pero es que, ¿cómo no aceptarlo si Penelope lo plantea de esa forma tan natural y genuina?

Haz memoria – Gema Nieto

Tuve la suerte de conocer a Gema Nieto en la Librería Berkana durante el Día del Libro LGBT, donde coincidimos en la mesa de firmas. Allí me hice con su libro y no tardé en leerlo. Una puede pensar cuando lee una novela ambientada en la Guerra Civil Española que va a ser bastante parecida a las demás, pero Haz memoria destaca por que cada palabra está medida, cada oración es poesía que se nos mete en el corazón para romperlo.

Gema Nieto

La historia comienza con la visita de una mujer a la casa de su abuela en la que vivió cuando era pequeña tras la muerte de su madre. Allí va rememorando su época en esa casa y los recuerdos de sus tías, que ahora viven en una residencia, van hilando la trama hasta el final. Con ciertos toques lorquianos, nos adentramos en la vida de la Rusa, el Zar, su hijo y sus tres hijas, las cuales se convierten en las protagonistas de esta novela generacional que nos recuerda que la guerra le arrebató la vida y la libertad a tantas personas y sumió en el olvido a muchas otras. Cada recuerdo va desgarrando una parte de ti, pues, aunque esté ambientado en la Guerra Civil, sus ecos son tan contemporáneos que resuenan con nuestras vivencias de hoy en día, y es que el sufrimiento humano y la necesidad de recordar nuestros errores es común a todas las épocas y eso es algo que Gema Nieto consigue transmitir con esta preciosa novela.

Middlesex – Jeffrey Eugenides

Bueno. Hemos llegado a Middlesex. Aquí tengo que hacer un parón mental. Aquí tengo que tomar aire para poner en orden todo lo que me gustaría decir de esta novela. ¿Por qué? Pues porque no es solo mi novela favorita que he leído este 2019, sino que es mi novela favorita de la década y de mis casi treinta años. Sí, creo que ha desbancado a La insoportable levedad del ser, de Kundera (o, por lo menos, comparten podio), que hasta ahora era mi novela favorita. Yo creo que se merece un aplauso, ¿no?

Lin-Manuel Miranda
Lin-Manuel Miranda approves.

En Middlesex seguimos la vida de Cal, un hombre intersex que comienza a narrar su vida de una forma peculiar: siguiendo la trayectoria del gen de la 5-alfa-reductasa tipo 2 en sus antepasados desde principios del s. XX. La historia nos lleva entonces a una familia griega que vive en Bursa, una pequeña ciudad en la que los matrimonios entre primos y miembros de la familia están secretamente aceptados por sus habitantes. Es así como Lefty y Desdémona, hermanos huérfanos, acaban enamorándose y huyendo de Bursa durante la Guerra greco-turca. Su exilio les lleva a Estados Unidos, donde su prima Lina les espera y les ayuda a asentarse. Las relaciones amorosas intrafamiliares continúan hasta el nacimiento de Calíope, nuestra protagonista. No quiero contaros más, pues aunque se puede resumir todos estos líos familiares, lo mágico de este libro es acompañar a esta familia desde la década de los 20 hasta la actualidad (en la cronología del libro, ya llegamos a los 2000).

Jeffrey Eugenides

No solo esto resulta mágico, y aquí ya voy a empezar a fangirlear, sino que todo en esta novela lo es. Los personajes, cada uno con su carisma, con sus miedos, sus ambiciones, la forma que Cal tiene de describirlos y narrar sus tramas, etc. ¡Desdémona, por favor! Diosa de la vida. Para mí está a la altura (y la supera) a Úrsula Iguarán (Cien años de soledad); de hecho, podría considerarse la versión americana y contemporánea de la misma. A Lefty y Milton les coges un cariño tal que te duele todo lo malo que les pasa y hasta se les puede considerar tus propios abuelo y padre. Calíope y cómo va descubriendo los secretos de la vida y del amor. El Oscuro Objeto, el sobrenombre tan peculiar y acertado de la amiga de Calíope, la cual nos recuerda que todas hemos tenido en algún momento nuestro propio oscuro objeto de deseo. Y no me olvido de los pasajes en los que Calíope empieza a descubrir su propio secreto. Una puñalada duele menos.

No hay una sola página que no sea maravillosa (y son unas 544), no hay una sola página que no te sorprenda por su forma de narrar, por sus originales recursos a la hora de contar la historia de esta familia y avanzar en el tiempo, por la sutileza de ciertas escenas en las que se suavizan algunos hechos más crudos, pero que te graban una imagen mental que es incluso más efectiva que hacerlo de manera explícita.

De verdad, poca justicia puedo hacer con estas palabras y si algo tengo que agradecer en este año tan poco fructífero literariamente hablando es haber leído Middlesex.

 


 

Hasta aquí mi wrap up de 2019. ¿Habéis leído alguna de estas novelas? ¿Qué os han parecido? ¿Cuáles han sido vuestras mejores lecturas de este año? Dejadme vuestros comentarios aquí abajo.

Feliz Navidad y que la literatura os acompañe.

Irlanda a través de la literatura: Autoras

Irlanda a través de la literatura: Autoras

Hace un tiempo empecé esta sección con algunos de los clásicos de la literatura irlandesa y para este nuevo post he querido traeros a algunas de las autoras que he estado leyendo estos meses. Sigo descubriendo nuevas escritoras y espero volver a actualizar esta lista dentro de poco. De momento, os dejo con estas autoras:

Maria Edgeworth (1768-1849)

Maria Edgeworth

Maria nació en Oxfordshire, Inglaterra, donde vivió hasta la muerte de su madre, cuando ella tenía solo cinco años. Su padre se casó de nuevo y se mudaron a Irlanda. Maria estudió una temporada en Londres hasta los catorce años, cuando volvió y se encargó de sus hermanos menores y de ayudar a llevar la finca de Edgeworth con su padre. Los Edgeworth viajaron mucho por Europa y Maria conoció y forjó una gran amistad con Walter Scott. Durante su día a día en Irlanda, guardó cada detalle de la forma de vida irlandesa, que luego plasmó en sus obras. Trabajó para aliviar los estragos que causó la Gran Hambruna Irlandesa (o la Hambruna de la patata), aunque también castigaba a quienes votaban al partido liberal. Tras la elección de William Rowan Hamilton para la Real Academia Irlandesa, Maria se convirtió en su consejera y propuso que las mujeres pudieran participar en las actividades de la institución. Sus obras más conocidas son Castillo Rackrent (1800), Belinda (1801) y Ormond (1817), de la que os voy a hablar ahora.

Ormond

Ormond trata la historia de Harry Ormond, que comienza con un accidente del que es culpable y por el que le mandan con su primo. Allí empezará a labrar su camino y a ascender socialmente e involucrarse en causas políticas. Vemos en esta novela una similitud con el tono satírico de Jane Austen, pero con un espíritu mucho más irlandés que impregna la personalidad de los protagonistas y que se refleja en la peculiaridad de las situaciones que vive Harry.

Kate O’Brien (1897-1974)

Kate O'Brien

Kate O’Brien nació en Limerick en el 1897 y cinco años más tarde, a la muerte de su madre, la llevaron a un convento católico, de donde tomó parte de la inspiración para su novela The Land Of Spices (1941). Se graduó en el University College de Dublín y se mudó a Londres para trabajar como maestra. Tras esta época, Kate vivió una temporada en España, concretamente en el País Vasco, antes de regresar de nuevo a Inglaterra.

Algunas de sus obras más conocidas son Without My Cloak (1931), The Ante-Room (1934), Mary Lavelle (1936) y The Land Of Spices, de la cual os hablo a continuación.

The Land Of Spices está ambientada en un convento de una orden católica francesa, donde Anna Murphy, una niña de gran talento y capacidades, llama la atención ya desde joven de la reverenda madre Marie-Helene, quien la tiene en alta estima tras recitarle un poema que le recordó a su infancia y a su padre. En la novela vemos el crecimiento de Anna, sus dificultades para encajar con el resto de chicas, su admiración por Molly Redmond, una de las chicas con las que tiene una conexión especial, sobre todo al descubrir que tienen mucho más en común de lo que esperaba. A lo largo de la novela presenciamos el cambio que surge en Anna y en la reverenda madre, los dos personajes de mayor peso, y cómo los duros golpes marcan la vida de ambas, cada una en diferentes épocas.

The Land Of Spices

Con personajes femeninos complejos y muy profundos, y una ambientación descrita con mucha delicadeza, esta novela intimista es un cuadro de la sociedad irlandesa de principios del siglo XX, donde con pinceladas vemos su arraigada tradición católica (que en cierto modo era sinónimo de elitista), su espíritu nacionalista y patriota, así como la marcada huella feminista que O’Brien deja gracias a toda una amplia gama de personajes femeninos que quieren romper las imposiciones de género de la época (de hecho, aparece una sufragista que sirve como medio para dejar patente la visión machista de algunos personajes masculinos). Pero sobre todo es una novela de crecimiento, una coming-of-age que nos remueve por dentro cuando, junto a la protagonista, sentimos cómo muchas piezas de la infancia y adolescencia van encajando.

Como curiosidad, la novela fue censurada por una frase que hace alusión a una relación gay. Un sola frase. Ahí os lo dejo para que lo digiráis.

Claire Keegan (1968- )

Claire Keegan

Keegan nació en el condado de Wicklow donde vivió hasta los diecisiete años, edad con la que su familia se mudó a Estados Unidos. No fue hasta el 1992 cuando regresó a Irlanda y, tiempo más tarde, vivió una temporada en Gales. Ya con Antarctica (1999), su primera antología de relatos cortos, ganó una gran cantidad de premios y ha seguido cosechando galardones con el resto de sus obras, entre ellas con el relato extenso Foster (2010).

Foster

Foster (creo que se ha traducido al español como Tres luces) cuenta la historia de una niña cuyos padres mandan a vivir con sus tíos al campo durante un tiempo ya que su madre va a tener otro bebé y no pueden hacerse cargo de todos los hijos que tienen. Allí, aunque reticente al principio, empieza a conocer una nueva vida y el cariño de su nueva familia; es a través de sus ojos que vemos estas diferencias de forma sencilla e inocente y quizá por eso nos producen mayor impacto, porque las experimentamos también como si fuéramos nosotros esa niña pequeña. Con un lenguaje sencillo y una trama igualmente sencilla, el peso dramático recae en la complejidad que esconde esa aparente sencillez, pues vamos dándonos cuenta de los secretos y el trasfondo de ambas familias de la misma forma que la protagonista lo hace: poco a poco y atando cabos sueltos que en cierto momento encajan de repente.

 

Eithne Massey

Eithne Massey

Eithne (pronunciado Enia, como la cantante) es Graduada en el University College de Dublín y en la Universidad de Maynooth, ha trabajado como librera y en la Concejalía de Cultura. Su interés por la literatura juvenil, las leyendas, mitos e historia de Irlanda se unen muchas veces en sus novelas, como Where The Stones Sing (2011).

Where The Stones Sing está ambientada en el Dublín del s. XIV, durante la epidemia de la peste negra y narra la historia de Kai, una niña que consigue entrar en el coro masculino gracias a que se viste como un niño. Su vida en la catedral de Christ Church se complica al tener que ocultar su secreto, sobre todo al morir su amigo Jack, suceso que lleva a Kai a buscar consuelo en los escondrijos de la catedral, donde descubrirá unas misteriosas voces.

Where the stones sing

 


 

Hasta aquí mi repaso de algunas de las autoras irlandesas que he leído hasta ahora. ¿Las conocíais? ¿Sabéis de otras autoras que podáis recomendarme? No dudéis en dejar vuestros comentarios aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

Literatura LGBT+

Orgullo Literario (III)

Para finalizar este especial del Orgullo Literario, esta semana os traigo relatos cortos. Tanto si los he leído en antologías o por separado, aquí os hablo de los que han sido mis favoritos de los últimos que he leído.

Ábreme con cuidado

Ábreme con cuidado

Cuando me compré esta antología, publicada por la Editorial Dos Bigotes, no sabía muy bien cuál era la premisa que regía la selección, solo sabía que se trataba de relatos de escritoras LGBT+ contemporáneas. Luego ya comprobé que se trata de relatos basados en escritoras LGBT+, un homenaje de escritora a escritora. Esta antología no solo sirve para conocer a nuevas voces, sino también a las antiguas, las maestras, las que ya han allanado el camino con su trabajo. Hay relatos de Isabel Franc, Clara Asunción García, Pilar Bellver, Carmen Samit, Gloria Fortún, Lola Robles, Carmen Nestares, Carmen Cuenca y Gloria Bosch Maza sobre Natalie Clifford Barney, Patricia Highsmith, Virginia Woolf, Marguerite Yourcenar, Aphra Behn, Carson McCullers, Elizabeth Bishop, Emily Dickinson y Gloria Fuertes, y, al leerlos, es inevitable admirarse, pues las autoras hacen que parezca sencillísimo esto de escribir relatos. Al principio de cada historia hay una pequeña biografía de la autora y una nota de la misma en la que explica por qué eligió a la protagonista de su relato. Tengo que destacaros sobre todo el de Clara Asunción García (#Marimaryeva), un relato escrito con la gracia y soltura de Clara para describir la complejidad del amor y cuyas protagonistas se declaran mientras hablan de Carol, de Patricia Highsmith; el de Gloria Fortún (Palimpsesto), un maravillo y cautivador relato sobre amor secreto y pérdida, alimentado por la admiración de una de las protagonistas por Aphra Behn, y con un título muy apropiado para la historia; el de Carmen Cuenca (El éxtasis de la palabra), un relato con una gran carga literaria y poética, basado en Emily Dickinson y el momento en que decidió volcarse en su verdadero amor, la poesía; y el de Gloria Bosch Maza (Tu nombre me lo callo), en el que la autora se pone en la pluma de Gloria Fuertes y le escribe una última carta de amor a su amada.

Cada día me gustas más

Cada día me gustas más

Esta antología, editada por Hay Una Lesbiana En Mi Sopa, cuenta con autoras de literatura LGBT+ consagradas y, también, con nuevas plumas. En ella podemos encontrar a Miriam Beizana Vigo, Marta Catalá, Valerie Col, Thais Duthie, Vanessa Ejea, Clara Asunción García, Eley Grey, Erika Hav, A. M. Irún, Mila Martínez y Emma Mars. Con relatos de todo tipo, podemos ver la diversidad de voces e historias que tienen que contar. Destaco los relatos de Clara Asunción García (Las cosas que hacen clinc pop), relato con el que, además, conocí la prosa de Clara y que muestra con su gracia característica lo difícil que es ponerle nombre al flechazo que sienten las protagonistas; el de A.M. IrúnEl guisante de la princesa, un original relato erótico ambientando en un cuento de hadas; el de Thais DuthieEl discurso de Tilbury, otro relato erótico con una profesora particular y su alumna; el de Vanessa EjeaCircunferencias, que bebe mucho del realismo mágico para reflejar el cambio que se produce en nostras cuando nos enamoramos; el de Miriam Beizana VigoEnsayo sobre la fragilidad del amor, que nos hace plantearnos el valor del perdón en una relación a pesar de los años y la distancia; y el de Mila MartínezPaladares, que, como el de Vanessa Ejea, tiene ese toque realista mágico que Mila emplea para hablarnos también del encuentro con esa media naranja (o con la fruta correspondiente, claro).

Otros relatos

La gran ventaja de internet es poder encontrar historias para todos los gustos. En Volonté, el blog de Lelo.com, podéis encontrar relatos eróticos gays, escritos por Rafa de la Rosa y relatos eróticos lésbicos, escritos por Thais Duthie.

Volonté

Os aviso que tengáis a mano un abanico, porque son relatos muy, muy sensuales y os entrará calor. Además, chicas, si os gusta el rollo bondage, role playing, etc, disfrutaréis mucho con los de Thais. Y, chicos, si vuestras fantasías sexuales suelen tener lugar en gimnasios, oficinas, etc., entonces también disfrutaréis con los de Rafa.

Patreon también es un buen lugar para encontrar relatos interesantes. Hace poco, me hice mecenas del de Sinécdoque, donde cada mes por un euro podéis leer dos relatos de dos autores diferentes cada dos semanas.

Sinécdoque

Estos autores son Rafa de la Rosa, Virginia Buedo, Jorge Fuentes, Leticia S. Murga, Alicia Pérez Gil, Jorge Sosa y Nieves Mories. Solo he podido leer uno por el momento, el de Virginia BuedoRegia purpúrea, cifi con mensaje ecológico y una atmósfera muy agobiante y post-apocalíptica, y en la que la protagonista y su novia se tendrán que enfrentar a una amenaza que lleva invadiendo la Tierra desde hace diez años.

También os recomiendo el Patreon de Coral Carracedo (Lulu Von Flama) en el que podréis leer relatos suyos y, sobre todo, podréis seguir la novela seriada Sicalípticas, chick-lit futurista con muchas chicas y mucha diversidad.

Sicalípticas

 


Hasta aquí este especial del mes del Orgullo LGBT+. Espero que os hayan gustado las recomendaciones y que os animéis a leerlas si no las conocíais. Y si queréis añadir algún título más, no dudéis en dejarlo en los comentarios.

Un saludo y que la literatura LGBT+ os acompañe.

Literatura LGBT+

Orgullo Literario (II)

Ya sabéis que estamos en el mes del Orgullo y como ya os comenté en el post anterior, han sido un par de meses llenos de lecturas LGBT+. La semana pasada os hablé de novelas escritas o ambientadas a principios del s. XX; esta semana toca hacer repaso de libros contemporáneos que, además, son autopublicados e independientes.

Las Hijas de Lilith – Rafa de la Rosa

Hijas de Lilith

Rafa de la Rosa publicó este año su primera novela, Hijas de Lilith, una historia de fantasía urbana protagonizada por brujas. Muchas brujas y muy diferentes, donde la sangre es el principal vehículo de la magia y cuya lógica está muy influida por las leyes mendelianas. La historia comienza con un sacrificio y este tema continúa a lo largo de la novela conforme vemos el camino de la protagonista y las decisiones que toma, tanto ella como sus compañeras de aventuras, para hacer lo que consideran correcto (no quiero hacer mucho spoiler). Aquí podréis encontrar mucha diversidad LGBT+, mucha acción, mucha sangre (hasta en spray), un worldbuilding ancestral y muchas mujeres.

Marfariña – Miriam Beizana Vigo

Marafariña

Hacía tiempo que quería leer Marafariña; había leído Todas las horas mueren, su segunda obra, que me resultó más oscuro y amargo. Hace poco terminé la primera novela de Miriam y la verdad es que me gustó mucho más que su segunda novela. Quizá porque al ser más larga he tenido más tiempo de conocer a los personajes y comprenderlos más. Marafariña trata la historia de Ruth, una chica gallega hija de padres testigos de Jehová, y Olga, una chica catalana que se muda a Marafariña con su padre y su tía tras la muerte de su madre. Por casualidades del destino, ambas se conocen y empiezan a entablar una amistad en la que ambas se curan las heridas, crecen y se hacen valientes. Y se enamoran. Marafariña es el refugio en el que ambas pueden ser ellas mismas, sobre todo Ruth; es su templo particular en el que se rinden culto. Pero todo se complica, porque a Miriam le gusta hacernos sufrir, aunque, por suerte, el segundo libro de Marafariña, llamado Inflorescencia, sale el próximo mes.

Girl. Girl. Girl. – Ros Serra

Ros Serra es una de mis compañeras autoras en LES Editorial y pude conocerla en la firma de libros en la Feria del Libro de Madrid.

Ros Serra y Fani Álvarez
El momento crossover de la Feria del Libro de Madrid

Girl. Girl. Girl. es la primera novela de una saga que está todavía en proceso y trata la historia de Silvia, doña chica perfecta, hija de padres perfectos, la que mejores notas saca de su clase y la que siempre parece una princesita. Hasta que, de la forma más extraña, conoce a Lara, una chica que es todo lo contrario a ella. Gracias a Lara, Silvia empieza a darse cuenta de lo que falla en su vida y lo que quiere cambiar, aunque las cosas no acaban saliendo como ella había esperado en un principio. Encuentra nuevos amigos, pero también nuevas dificultades y penas al salir de su burbuja de perfección. Girl. Girl. Girl. es una lectura ligera, fresca y divertida. Yo confieso que en muchas ocasiones he odiado a Lara y he querido achuchar a Silvia, así que a ver cómo continúa la historia.

Girl. Girl. Girl.


 

Hasta aquí esta segunda entrega de este Orgullo Literario. ¿Habéis leído estas novelas? ¿Cuáles habéis leído o estáis leyendo? No dudéis en dejarme vuestros comentarios aquí abajo.

Un saludo y que la literatura LGBT+ os acompañe.

Literatura LGBT+

Orgullo Literario (I)

Sin proponérmelo, mis lecturas de mayo (y finales de abril, también) fueron muy LGBT+ y, ya que junio es el mes del Orgullo, no he querido romper la racha. Para celebrar este mes tan señalado para el colectivo, os voy a hablar de esas novelas y relatos que me han acompañado durante estos dos meses llenos de arcoíris. Debo aclarar que, en realidad, más que una lista de libros LGBT+, me ha salido una lista de libros lésbicos. La cabra tira al monte, qué se le va a hacer. Además, así tendréis otra lista más que añadir a las que Jen Moraz y Taty Mil Palabras hicieron para el Día de la Visibilidad Lésbica.

He pensado en dividir la lista en varios posts. Para esta semana, el criterio de selección es el de ‘Señoras que se empotraron a principios del s. XX’. Una sí es un clásico de la literatura lésbica del s. XX y, aunque la otra es contemporánea, está basada en la correspondencia entre Virginia Woolf y Vita. Pero, venga, vayamos al grano.

The Well Of Loneliness – Radclyffe Hall

El pozo de la soledad

En español titulada El pozo de la soledad, esta novela, publicada en 1928, tiene mucho de autobiográfico. Fue de las primeras novelas lésbicas del mundo anglosajón y narra la historia de Stephen Gordon, una chica que ya de pequeña notaba que no era como las demás. Percibida por otras personas como rara, masculina, etc., empieza a experimentar la soledad del sentirse diferente a temprana edad, pues hasta su madre parece rechazarla. Es con su padre con quien mejor relación tiene y quien será para ella un gran apoyo. Se trata de una novela coming of age, donde leemos el crecimiento de Stephen hasta la edad adulta y conocemos las mujeres que pasan por su vida, dejan su huella y sobre todo su sufrimiento. Vemos cómo el darse cuenta de que es una ‘invertida’ (ella misma se llama así en la novela) tiene en ella un gran impacto y cómo esto también afecta a su relación con la que es quizá su gran amor, Mary. Lo que más destaco de esta novela es la descripción de la soledad de la protagonista a lo largo del tiempo, una constante en su vida, su más fiel compañera. Quizá no sea la mejor novela, narrativamente hablando, pero es todo un clásico de la literatura lésbica que es necesario para entender su contexto.

A Virginia le gustaba Vita – Pilar Bellver

A Virginia le gustaba Vita

A este libro le tenía muchas ganas ya desde hace tiempo y por fin lo he leído. No sabía muy bien qué esperar, solo que narraba el romance de Virginia Woolf y Vita Sackville-West. A Virginia le gustaba Vita está dividida en dos partes, una es la novela per se, en forma epistolar, donde podemos leer las cartas (ficticias pero basadas en la correspondencia real y en las biografías de las protagonistas) que se intercambiaron Virginia y Vita tras su primera vez juntas. En ellas vemos su relación desde la perspectiva de cada una de las protagonistas y lo que significó para ellas ese primer encuentro sexual. Lo maravilloso de esta novela es cómo Pilar ha conseguido resucitar la voz de Virginia (e imagino que la de Vita también, aunque a ella no tengo el placer de haberla leído). Esta parte del libro cuenta con numerosos pies de página que profundizan en la historia real que sirve de inspiración y donde Pilar nos cuenta más sobre la biografía de las autoras. Después tenemos una segunda parte en la que regresamos al presente y, con una vuelta de tuerca al recurso del manuscrito encontrado, nos encontramos con el diálogo entre la prologuista de la novela y su sobrina. En este intercambio, se nos cuenta todo lo que no cabía en las notas a pie de página y que, como la misma Pilar nos dice, es también muy necesario para comprender toda la historia. Es una parte más didáctica, pero al ser una conversación entre una mujer y su sobrina, resulta muy ligera y entretenida. Además, tiene una pequeña subtrama muy cuca.

Además, esta Feria del Libro de Madrid, tuve el placer de conocer a Pilar, charlar con ella y que me firmara  Ábreme con cuidado (antología de la que hablaré más adelante en estas entradas especiales del Orgullo), aunque acordamos posar con A Virginia le gustaba Vita porque no era cuestión de que me firmara el ebook…

 


Hasta aquí la primera entrega de este especial Orgullo Literario. ¿Conocíais estas dos obras? ¿Qué otras clásicas me recomendaríais? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura y el orgullo os acompañe.


Imagen de portada extraída de Free-Photos.

Literatura irlandesa

Irlanda a través de la literatura: Los clásicos (I)

Si alguien nos preguntase qué se nos viene a la cabeza al oír ‘Irlanda’, seguro que algunas de nuestras respuestas serían Guinness, rugby, whisky, celtas o color verde. Pero en Irlanda, aparte de todo eso, también hay literatura y muy interesante. En la isla esmeralda han nacido una gran cantidad de autores muy conocidos internacionalmente y otros que, si bien no son tan famosos en el resto del mundo, en el país son muy apreciados. En esta serie de entradas os hablaré de la literatura irlandesa, desde clásicos, hasta literatura contemporánea, autoras y todo lo que pueda caer en mis manos durante mi estancia en Dublín. Para comenzar esta nueva sección, haré un repaso de los clásicos, así que, sin demorarme más, os dejo con la primera parte de esta entrada.

Jonathan Swift (1667-1745)

Jonathan Swift

Swift nació en Dublín, aunque sus primeros años de vida los pasó en Inglaterra con su nodriza. A su vuelta a Irlanda, su madre se había ido y el joven Swift quedó bajo la tutela de su tío. Tras graduarse en el Trinity College, comenzó un máster, pero no pudo terminarlo pues el ambiente político en Irlanda le obligó a mudarse a Inglaterra. Allí trabajó como asistente de Sir William Temple hasta la muerte de este. Formó parte del círculo interno del partido Tory, cuyos miembros fueron perseguidos por traición a la muerte de la reina Ana Estuardo y el posterior ascenso de Jorge I. Antes de la caída en desgracia de los tories, Swift confiaba en conseguir un puesto en la iglesia de Inglaterra, pero sus discrepancias con la reina Ana se lo impidieron y tuvo que regresar a Irlanda en una especie de exilio forzado. De vuelta en su país natal, escribió la mayoría de sus obras más satíricas y críticas con el reino, entre las que se encuentra Los viajes de Gulliver (1726).

Busto de Jonathan Swift
Busto de Swift en la catedral de San Patricio, Dublín, de la que fue decano.

Swift escribió Los viajes de Gulliver como un cuento infantil para camuflar la dura crítica que hace en su novela a la sociedad inglesa y su gobierno. El libro se divide en cuatro expediciones que acaban en el naufragio de Lemuel Gulliver en cuatro lugares: en Lilliput, Brobdingnag, Laputa (y diferentes ciudades cercanas) y la tierra de los Houyhnhnms. Sin duda, es el país de Lilliput el más conocido y seguro que se os viene a la cabeza a Gulliver atado en el suelo y rodeado de pequeños liliputienses. Lo que tienen estos viajes en común es que Gulliver es rescatado, es tomado por un ser extraño, se le trata con amabilidad al ver que no presenta un especial peligro, aprende la lengua y las costumbres autóctonas, habla de su Inglaterra natal, luego la actitud amable cambia y Gulliver se ve obligado a escapar.

Gulliver en Laputa
Gulliver avistando la isla de Laputa

En cada país aprende algo nuevo y vive experiencias desagradables que le hacen ir desencantándose poco a poco con el ser humano: unas leyes estrictas y exageradas en Lilliput (le condenan por apagar un gran fuego orinando); la forma en la que le tratan como una mascota de circo en Brobdingnag, donde además el Rey se muestra muy crítico con la sociedad inglesa y europea; el conocimiento poco práctico de la ciencia y las matemáticas de los habitantes de Laputa; y el más desolador de sus viajes, a la tierra de los Houynhnhms, una raza de caballos parlantes que Gulliver admira, en contraste con los Yahoo, unas criaturas de gran parecido a los humanos y que son considerados seres inferiores. Es a partir de este último viaje que Gulliver empieza a ver a todos los humanos como Yahoos y decide recluirse del mundo a su regreso a Inglaterra. También es interesante leer cómo Gulliver experimenta situaciones opuestas en cada país, lo que le lleva a ver con diferente perspectiva los países que ha visitado anteriormente; por ejemplo, cuando él es el gigante en Lilliput, pero luego es una criatura pequeña en Brobdingnag, o cuando es un intelectual en Laputa, pero es considerado un Yahoo ‘avanzado’ por los Houynhnhms.

Gulliver y los Houyhnhnms
Gullier hablando con un Houyhnhnm

Esta novela es, además, todo un despliegue de imaginación que creo que en la época sería toda una novedad y, además de poder considerarse una novela “infantil”, tiene muchos elementos de fantasía y ciencia ficción.

Bram Stoker (1847-1912)

Bram Stoker

Quizá sea este uno de los escritores más famosos de toda esta lista, ya que su novela Drácula es mundialmente conocida. Como ya hablé de ella en mi Wrap up del 2017, voy a centrarme más en su biografía y en curiosidades y anécdotas sobre su vida y obra.

Abraham Stoker, Bram para los amigos, nació en Clontarf, al norte de Dublín (una zona de gran relevancia histórica al ser el escenario de la batalla en la que los irlandeses vencieron a los vikingos y, a partir de la cual, el poder de estos últimos en la isla empezó a disminuir). De pequeño sufrió una enfermedad que lo mantuvo en cama hasta lo siete años, lo que favoreció que diera rienda suelta a su imaginación. Tras recuperarse de su enfermedad, tuvo una salud más fuerte y pudo completar sus estudios y entrar en el Trinity College. Trabajó en el registro del tribunal de delitos menores, situado en el Castillo de Dublín, y también como crítico de teatro para el periódico Dubling Evening Mail, cuyo propietario era Joseph Sheridan Le Fanu, escritor de novela gótica y de los primeros en escribir novela sobre vampiros.

Casa de Bram Stoker
Residencia de Bram Stoker en Kildare Street

Stoker se casó con Florence Balcombe, cuyo antiguo pretendiente fue Oscar Wilde, amigo también de Bram. Se sospecha incluso que Bram era gay y había estado enamorado de Wilde, aunque de momento no hay nada confirmado, pero desde luego que anecdótico sí que es.

Bram también vivió en Londres, donde trabajó como manager del actor de teatro Henry Irving, de quien se hizo amigo tras una reseña para el Dublin Evening Mail. También se sospecha que Bram estaba enamorado de Irving y este es considerado una de las inspiraciones para su novela Drácula.

Si seguimos con las posibles fuentes de inspiración para este clásico, algunas de las que se barajan son la necesidad de transfusiones de sangre durante la enfermedad de su infancia, así como las criptas de la iglesia de St. Michan.

Momias de St Michan
Momias en la cripta de la Iglesia de St. Michan

Yo he oído dos versiones sobre la influencia de esta iglesia en su novela: desde una simple visita que realizó Stoker a las iglesia, donde, debido a las condiciones ambientales de la cripta, se conservan varias momias con más de cuatrocientos años de antigüedad. La otra versión es que los padres de Bram tenían antepasados enterrados en esta iglesia y él acudía allí a visitarlos, viendo por tanto las momias con bastante frecuencia. Sea cual sea la verdadera razón, las momias en sí son bastante impresionantes y no cabe duda de que algo, aunque sea un poquito, inspiraría a nuestro Bram.

Stoker murió en 1912 y sus cenicas descansan en el Crematorio de Golders Green, en Londres.

Oscar Wilde (1854-1900)

Oscar Wilde

Oscar Wilde es uno de los escritores más conocidos en el mundo, de eso no hay duda, bien sea por sus obras de teatro, por su famosa novela El retrato de Dorian Gray, o por sus frases célebres que han acabado en muchos sobres de azúcar. Este autor nació en Dublín en el año 1854, hijo de William y Jane Wilde, una poetisa nacionalista, que además se encargó de recopilar muchos cuentos populares irlandeses. Hasta los nueve años de edad fue educado en casa, donde aprendió francés y alemán; años más tarde, estudió en el Trinity College de Dublín y fue allí donde se interesó por la literatura griega. También estudió en el Magdalene College de Oxford y, tras un regreso breve a Dublín, volvió a mudarse a Inglaterra, donde se casó con Constance Lloyd. En 1891 Wilde conoció a Lord Alfred Douglas, el que se convertiría en su amante hasta que el padre de este último acusara a Oscar de sodomía. Este suceso llevó a Wilde a denunciar al padre de Douglas por injurias y calumnias, tras lo cual, el padre solo podía librarse de la condena si demostraba que sus acusaciones eran ciertas. Como ya sabréis, el padre de Douglas, el marqués de Queensberry, pudo probar que Wilde mantenía relaciones homosexuales y el escritor tuvo que hacerse cargo de los gastos del juicio, lo que provocó su bancarrota. Tras su paso por varias prisiones, acabó en la cárcel de Reading hasta que salió en 1897 y se exilió a Francia, donde murió tres años más tarde.

Casa de Oscar Wilde
Casa de Wilde en Merrion Square.

Sus obras más conocidas son El retrato de Dorian Gray, de la que ya hablé en esta entradaEl fantasma de Canterville, una novela corta (o relato corto extenso) que cuenta con su característico humor cínico; algunos cuentos, como La princesa y el enano, que, si habéis visto la película Tesis, de Alejandro Amenábar, recordaréis por esta escena:

Y, por supuesto, Oscar Wilde es conocido por sus obras de teatro, de las cuales destacan La importancia de llamarse Ernesto, Un marido ideal, El abanico de la señora Windermere o Salomé. La mayoría de sus obras de teatro se caracterizan por ser enredos que se acaban resolviendo de manera cómica y por estar cargadas de ese humor cínico y aparentemente superficial típico de Wilde. Este estilo puede interpretarse como un reflejo de la vida acomodada y llena de lujos del autor o una exageración y ridiculización de esa sociedad, pues no faltan en sus obras esas frases lapidarias que parecen ser solo juegos ingeniosos de palabras, pero que también esconden cierta acidez.

Estatua de Oscar Wilde
Estatua de Wilde en el parque de Merrion Square.

Otra obra que quiero destacar es De Profundis, la extensa carta que le escribió Oscar a Lord Alfred Douglas mientras estaba en la prisión de Reading. Una de las sensaciones que me transmitió a mi esta carta es la de realismo y crudeza. El hecho de caer en la cuenta de que no se trata de ficción sino de un hombre caído en desgracia abriéndose en canal y desahogándose a su examante le da todavía más fuerza. Gracias a esta carta conocemos el punto de vista de Wilde, cuya confianza ciega e ingenuidad en relación a Douglas le llevaron a la ruina. Desde luego que impresiona bastante leer la desesperación de Wilde en esta carta.

Patrick Kavanagh (1904-1967)

Patrick Kavanagh

Patrick Kavanagh nació y se crió en la Irlanda rural. Dejó el colegio a los trece años y pasó a ser aprendiz de zapatero con su padre, a quien también ayudaba en la granja. Publicó por primera vez en periódicos y fue gracias a esas publicaciones que conoció a George William Russel, el que sería su mentor literario. Fue principalmente poeta, aunque también escribió novela y trabajó como periodista y crítico de cine. Tuvo problemas con la bebida, pero fue un cáncer de pulmón lo que cambió su perspectiva de la vida y de su obra en sus últimos años. Durante la representación teatral de la adaptación de su novela Tarry Flynn (1948) enfermó y murió días más tarde.

Estatua de Patrick Kavanagh
Estatua de Kavanagh en el paseo del Grand Canal

Tarry Flynn es la historia de Tarry, un granjero que vive con su familia y que en sus ratos libres escribe poesía, intenta conquistar mujeres y se mete en líos con los vecinos. Se trata de una obra con gran inspiración autobiográfica en la que la vida rural irlandesa queda reflejada muy fielmente. A Kavanagh no le gustaba el ambiente ignorante que apreciaba en el entorno rural por lo que no quería que su obra lo exaltara como otras. Sin embargo, su prosa rezuma belleza cada vez que se describe la casa y el campo donde vive Flynn, y es que la habilidad poética de Kavanagh se hacen evidentes en esta novela.

 


Hasta aquí esta primera parte de clásicos irlandeses. ¿Los conocíais? ¿Sabéis de alguien más que deba estar en esta lista? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

Ann Leckie

Mis escritoras: Ann Leckie

A finales del año pasado, y un poco por casualidad, cayó en mis manos Ancillary Justice y gracias a esta novela, Ann Leckie se ha convertido en uno de mis grandes descubrimientos literarios.

Vida

Ann nació en Toledo, Ohio, en 1966. Empezó a escribir cuando era adolescente, pero sus escritos no llegaron a ser publicados. Fue tras dar a luz a sus hijos cuando empezó a concebir la premisa de lo que más tarde sería su primera novela, Justicia auxiliar (2013). De hecho, su primer borrador lo escribió para un NaNoWriMo, aunque no lo desarrolló hasta el 2005, después de atender a un taller de escritura. Casi siete años más tarde, salió a la luz la primera entrega de la Trilogía del Radch.

Obra

Justicia Auxiliar

La Trilogía del Radch comienza con la novela Justicia auxiliar (ganadora de los premios Hugo, Nebula, Arthur C. Clarke, Locus y BSFA, entre otros) en la que conocemos a Breq, la única auxiliar superviviente de la nave Justicia de Toren. Las auxiliares son cuerpos humanos modificados para ser IAs pertenecientes a la nave, que es, digamos, el núcleo principal de esa mente colmena. Estas naves, clasificadas por su tamaño en Misericorida, Espada y Justicia, tienen varios oficiales y capitanes, que a su vez, tienen a su cargo un grupo de auxiliares. Y todas estas naves están al servicio de la emperadora del Radch, Anaander Mianaai, que lleva al frente de todo el imperio durante tres mil años y sigue teniendo intenciones expansionistas. Una de las primeras cosas que sabemos de Breq es que quiere vengarse de la emperadora por haber destruido la nave a la que pertenecía.

Justicia auxiliar me parece una de las novelas más originales que he leído en bastante tiempo, por muchísimos motivos: una narradora que es una IA, con una motivación muy clara; flashbacks que nos ayudan a adentrarnos en el mundo desde diferentes perspectivas (Breq como parte de Justicia de Toren y como única auxiliar superviviente); una relación IA-teniente humana cargada de lealtad y cariño; personajes carismáticos; un sistema de jerarquía muy completo (y complejo, hasta que le pillas el truco); una sociedad que no presta atención al género, lo que se refleja en el lenguaje (se usa el femenino como género neutro en la lengua radchaai, aunque en otras lenguas extranjeras, sí se hace distinción de género, lo que pone en más de un aprieto lingüístico a las no nativas); un tratado con una raza alienígena; viajes espaciales; acción…

Breq
Breq rescatando a Seivarden. Maravillosa ilustración de Lauren Saint-Onge

Con Espada auxiliar, la historia se centra un poco más en tramas políticas y sociales dentro del escenario donde tiene lugar la mayor parte de la trama. Tiene un ritmo más lento, aunque remonta al final; además, incluyen personajes de otras razas y otras especies, lo que nos da una visión del worldbuilding tan amplio que ha creado Leckie.

Misericordia auxiliar es, quizá, la que menos me ha gustado de la trilogía. Quizá la forma de concluir la saga me dejó con ganas de un poco más (no quiero especificar para no hacer spoilers), pues tenía unas expectativas de cómo podría acabar la historia, pero, por otra parte, deja posibilidades abiertas para futuras novelas que puedan explorar más este universo que ha creado Leckie. Esta entrega contiene un poco más de humor y, si bien la primera entrega era más introductoria y emocional, y la segunda más política y social, esta es más filosófica y especista, ya que uno de los temas que se plantean es si las naves deberían gobernarse a sí mismas y qué hace a un ser ‘significativo’ (no sé exactamente qué termino utilizarán en la traducción) para considerar que puede estar protegido por el tratado entre el Radch y la raza alienígena Presger.

Leckie tiene un estilo narrativo que llama la atención por la precisión de sus descripciones y por su habilidad para transportarnos a sus naves, a sus planetas y a sus estaciones con una facilidad pasmosa, como si la trama transcurriera en la calle de al lado. Al principio, si no sabes de qué va la historia, puedes liarte un poco, pero en cuanto ya te asientas, todo fluye con mucha naturalidad y en seguida sientes que todo en su mundo es factible. Cuando terminé la saga, tenía la sensación de haberme despedido de mi hogar de toda la vida, tan inmersa estaba en su mundo. Sin duda, un logro por el que quitarse el sombrero ante Leckie.

En septiembre de 2017, salió a la venta Provenance, otra novela ambientada en el mismo universo que la Trilogía del Radch. De momento no la he leído, pero la he visto en la biblioteca de mi barrio, así que este año caerá.

Provenance, de Ann Leckie

 


 

Hasta aquí mi repaso a la obra de Ann Leckie. Y vosotros, ¿la habéis leído? ¿Os gusta? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Imagen de portada vía Riverfront Times.

Wrap up 2017

Wrap up de 2017

Ya estamos en plena época navideña y, como es costumbre, toca hacer repaso de mis lecturas favoritas de este 2017. Siempre es difícil elegir y, me duele mucho dejar algunas fuera, pero tampoco quiero hacer una lista interminable y que me mandéis a freír espárragos. Aquí os dejo mis libros favoritos de este año; no están ordenados por preferencia, sino por orden de lectura.

1. Crónica del asesino de reyes – Patrick Rothfuss

Crónica del asesino de reyes

Este año me he adentrado en la saga del Asesino de Reyes, del señor Rothfuss, y la verdad es que me ha dejado maravillada por varios motivos: por la delicadeza de la narración; por sus personajes, tan bien construidos que realmente te producen cariño o rabia (a mí, por ejemplo, a veces me dan ganas de abofetear a Kvothe, mientras que Elodin me parece de los mejores); por la importancia que le da a la música y cómo la describe, casi como un personaje más; porque a lo largo de las dos primeras entregas (aún me queda por leer La música del silencio) he tenido en la cabeza mi propia imagen, tan interiorizada, de los diferentes lugares de Los Cuatro Confines de la Civilización que aparecen en la historia y cada vez que abría el libro era como volver a casa tras un largo día fuera. Y, sobre todo, por las teorías. Crónicas del asesino de reyes es una historia con tantísimas subtramas tan bien hiladas y entrelazadas, que cada pequeño detalle, por sencillo que parezca, puede esconder una clave muy importante para más adelante, y eso es algo que me encanta cuando leo una saga, el poder ir montando mi propio puzzle y comprobar si encaja o no con la realidad.

En fin, que habrá que esperar a la última entrega y este señor parece tomárselo con tranquilidad. Lo mismo hasta la serie llega antes que el propio libro, quién sabe.

2. The Handmaid’s Tale – Margaret Atwood

The Handmaid's Tale

Sin duda alguna, este ha sido uno de los libros del año, pese a haberse publicado en 1985, debido a la adaptación que ha hecho Hulu para televisión. Esta es una de las razones por las que me decidí a leerlo; la otra, porque quería regalarle a una amiga un libro que se centrara en el feminismo o tocara el tema y en muchas listas de recomendaciones aparecía El cuanto de la criada. Además, después de que Samira Wiley dejara Orange is the New Black, se anunció que había fichado para esta adaptación junto a Elisabeth Moss (aunque yo prefiero deletrearlo ‘Boss’), así que la decisión estaba más que tomada.

El cuento de la criada
Elisabeth Moss como Offred

El cuanto de la criada narra, en primera persona, la historia de Offred (Defred en la traducción española), una mujer que, tras la instauración de una asfixiante teocracia, es obligada a ser una Criada: una mujer cuyo único valor y propósito en esa sociedad es el de reproducir y dar hijos a las esposas infértiles de los hombres más poderosos de Gilead. Las mujeres que no pueden tener hijos, pero son aptas para otros trabajos domésticos se convierten en Marthas, mientras que las que imparten este nuevo adiestramiento a las futuras Criadas son conocidas como Tías. Tras los ojos de Offred vivimos esa vida asfixiante y claustofóbica que roba a las mujeres, antes libres, de sus derechos y de su dignidad. La novela va alternando presente y pasado mediante los recuerdos de Offred, que se mezclan en la trama sin previo aviso, valiéndose de un monólogo interior muy potente que te mete en la piel de la protagonista y te hace sentir esa imperturbabilidad de la vida diaria de una Criada, ese pasar de las horas en una jaula sin barrotes.

No quiero entretenerme mucho en esta entrada con El cuento de la criada, porque quiero preparar una sobre Margaret Atwood para la sección de Mis escritoras.

3. Lo nuestro es de otro planeta – Emma Mars

Lo nuestro es de otro planeta

A Emma Mars la conocí un poco de casualidad, en redes sociales, al descubrir su blog personal y que era co-fundadora de la página Hay Una Lesbiana En Mi Sopa (HULEMS). Vi que tenía varias novelas y, después leí la reseña de Miriam en A Librería y decidí leer esta novela. Cuando eres lesbiana y estás tan acostumbrada a leer historias de amor heteronormativas, coger una novela con un romance entre mujeres sienta muy bien. Y si a esta chick-lit le añadimos un toque cifi, el resultado es muy interesante. Lo nuestro es de otro planeta nos narra la historia de Diana, una chica normal y corriente que conoce a una insólita y algo excéntrica chica llamada Ada, de la que poco a poco irá descubriendo su gran secreto, tan insólito como ella misma. Esta novela es una lectura ligera que te deja una sonrisa en la boca y ganas de soñar y de amar.

4. Frankenstein – Marry Shelley

Frankenstein

De Frankenstein ya hablé hace un tiempo en esta entrada dedicada a Mary Shelley. Podéis ir directamente al post para leer mi reseña-análisis de la obra. Lo único que añadiré es que, como suele pasar con muchos clásicos cuyas tramas son ampliamente conocidas, al leer la novela, me di cuenta de unas cuantas diferencias; no obstante, la versión que yo conocía de antemano no distaba mucho de la que leí en la novela. El caso contrario os lo cuento ahora en el siguiente punto.

5. Drácula – Bram Stoker

En efecto, la versión que la gran mayoría conoce del vampiro más famoso del mundo no tiene nada que ver con la que se narra en la novela. Antes de leer Drácula, en mi mente tenía la imagen del apuesto conde enamorado de Mina a través de los tiempos.

Gary Oldman, Jonathan Rhys Meyers y Christian Camargo en diferentes adaptaciones de ‘Drácula’

Mi sorpresa fue tal cuando en la novela de Stoker no vi nada de eso. Todo lo contrario: el conde Drácula es un ser sanguinario, cruel y egoísta, nada apuesto y, desde luego el único interés que tiene por Mina o Lucy es el de servirse de ellas para mantenerse con vida.

Drácula

Drácula tiene, al igual que Frankestein, todos los componentes que se puede esperar de la novela gótica que se nos van desvelando por medio de los diarios y cartas de los protagonistas: sucesos paranormales sin explicación, un ambiente oscuro y de misterio muy estrechamente relacionado con los muertos, las dos casas del conde son también parte importante del ambiente tenebroso que consigue inspirarnos este clásico. Hablaré de Drácula en una futura entrada, cuando os hable sobre la literatura irlandesa. De momento, lo que más quiero destacar es lo extraordinaria que es la tensión que logra Stoker en su novela gracias al uso de distintos puntos de vista que hacen que nos metamos en la piel de personajes que no saben qué está pasando y no tienen más remedio que hacer frente a todos esos sucesos sobrenaturales para entender todo lo que rodea al conde Drácula.

6. La caja de Bernit – Pablo Ferradas

La caja de Bernit

Siempre veía La caja de Bernit por redes sociales y la tenía en mi lista de pendientes hasta que, durante la #SemanaAutopublicados, Carmelo Beltrán sorteó un ejemplar firmado por Pablo y me tocó a mí. Ya tenía la excusa perfecta para ponerme al fin con esta historia y me encantó volver a sentirme como una renacuaja mientras leía las aventuras de los hermanos Hojaestrella, Balpo y los hermanos Verdín y Verderón. Conforme avanza la novela, nos damos cuenta de que es casi una historia dentro de otra historia, pero en la que nunca llegas a despistarte ni perderte y que, con ciertos toques narnianos, nos lanza a la aventura y a la acción sin descanso con un ritmo adecuado para que tampoco sea demasiado abrumadora. Contamos con personajes tan variopintos y memorables como Pequeño, un juglar muy especial que además tiene la capacidad de convertir un cuento en una realidad. Muy recomendable si os gusta la fantasía juvenil.

7. Nada – Carmen Laforet

Carmen Laforet

De Nada también hablé en mi última entrada de Turismo Literario, así que no me entretendré demasiado. Para quienes os guste la novela intimista, de corte tremendista y para quienes queráis conocer las obras de la posguerra española, Nada os va a dejar un buen sabor de boca (a pesar de la amargura de la historia).

8. Elisa frente al mar – Clara Asunción García

Elisa frente al mar

Lo primero que leí de Clara Asunción García fue un relato suyo en la antología Cada día me gustas máseditada por HULEMS, y me gustó mucho su estilo y la gracia y familiaridad con la que narraba algo tan complejo como un flechazo, así que me hice con Elisa frente al mar y comprobé que no era casualidad ni suerte, y que Clara tiene un estilo muy particular y muy sensible de hablar del amor. Como ya he comentado con Lo nuestro es de otro planeta, cuando estás tan saturada de romances heteronormativos y cae en tus manos uno entre dos mujeres, te das cuenta de la necesidad que tenemos de estas historias, y con esta novela, Clara remueve muchas de las heridas pasadas que compartimos la gran mayoría de las lesbianas (y del resto de la comunidad LGBT+) y con sus palabras las convierte en arte. De una manera que me recuerda un poco a Las olas de Virginia Woolf, mediante la alternancia del presente (con una escena que se alarga durante toda la obra y cuyo fondo es el mar en continuo movimiento) y el pasado (que recorre varios momentos clave de la vida de las protagonistas) vamos conociendo quién es Elisa, quién es Nuria y quién es Valeria.

9. Aprendiz de asesino – Robin Hobb

Aprendiz de asesino

Había visto el nombre de Robin Hobb en muchos sitios, pero nunca me había parado a investigar de quién se trataba. Hobb es una de las autoras más importantes del género de la fantasía y la Trilogía del Vatídico es una de sus sagas más conocidas. En Aprendiz de asesino, la primera entrega, conocemos a Traspié, el hijo bastardo de Hidalgo, que acaba bajo el cuidado de Burrich, el caballerizo de su padre, y cuyo abuelo, el rey Artimañas, decide entrenarle como asesino de la corte. Esta novela tiene los ingredientes justos y muy bien elaborados para ser una gran saga: una trama compleja que se va desenredando conforme avanza; conflictos políticos muy bien llevados en los que no sabes en quien confiar; un sistema de magia (la Habilidad y la Maña) muy interesante del que vamos descubriendo cosas, pero siempre con la sensación de que hay mucho más que no hemos visto; muy buenos personajes, entre ellos, Traspié, un protagonista que no me cae mal, como me pasa a veces con otras novelas. Sientes su soledad de forma genuina sin que te deje ese regusto a victimismo que me sucede con otros protagonistas. Los secundarios están muy bien perfilados y con una personalidad muy bien delimitada, con sus claros y sus oscuros. Me encanta el Bufón, probablemente es mi personaje favorito junto a Traspié y Veraz. Burrich es también un gran personaje, con su inevitable conflicto entre sus creencias y su afecto por Traspié.
Y la manera de narrar de Hobb me ha parecido sencillamente maravillosa; como un cuadro impresionista en el que parece que da pinceladas de su mundo y estas se aprecian mejor al contemplar la totalidad, creando una sensación de nitidez y a la vez cierta ambigüedad que permiten dejarte con esa tensión y esa sensación de ‘quiero más’.

10. Ancillary Justice y Ancillar Sword – Ann Leckie

Ancillary Justice

Esta saga (ganadora de varios premios, entre ellos el Hugo, el Nebula y el Arthur C. Clarke) la había visto en algún blog de ciencia ficción, pero aún no había pasado la línea entre el ‘parece interesante’ y el ‘quiero leerla’; de hecho, cayó en mis manos de forma un poco fortuita, cuando estaba en la biblioteca buscando otro libro (la continuación de Aprendiz de asesino, si no recuerdo mal) y, al comprobar que no lo tenían, vi que estaba esta saga completa. Y la verdad es que me sorprendió mucho y para bien. La primera novela, Ancillary Justice, nos narra la historia de Breq, una exsoldado en busca de justicia de la que descubrimos que, en realidad, se trata de una auxiliar (IAs en cuerpos humanos que pertenecen a una nave y funcionan como un solo cuerpo) superviviente de la nave radchaai Justicia de Toren (lo cual es paradójico que la protagonista, además, esté buscando justicia). No quiero dar muchos detalles de la trama, porque, para mí, el encanto principal de esta novela fue ir descubriendo todos los entresijos y todo el worldbuilding que ha creado Ann Leckie, pero sí os diré que en la primera entrega, nos adentramos en dos tramas temporales y que el concepto de las auxiliares y las IAs de las naves que trabajan como un solo cuerpo y una sola conciencia me parece todo un acierto y uno de los aspectos más originales de la saga. Como puntos fuertes de las dos primeras entregas que he leído, os diré que Ancillary Justice (Justicia auxiliar, en español) cuenta con la novedad de este mundo, el buen ritmo de la acción que le da el tener dos tramas temporales, una ambientación muy bien conseguida, y una tensión bien llevada al ir desvelando en su justo momento los detalles de la trama relevantes, incluso dando pistas suficientes para que pienses ‘¿y si realmente está pasando otra cosa?’ sin que luego te sientas engañada al ver lo que realmente sucede. En cuanto a Ancillary Sword (Espada auxiliar, en español), la segunda entrega, el ritmo es más pausado y la trama se centra más en la psicología de los personajes, sobre todo de Breq, y enredos políticos, además de plantar las semillas de lo que seguramente sea la trama de la última novela. En definitiva, un gran descubrimiento esta saga de Ann Leckie.

 


 

Hasta aquí el repaso de mis lecturas favoritas del 2017. ¿Habéis leído estas novelas?¿Cuáles han sido vuestras lecturas favoritas de este año? No dudéis en dejar vuestros comentarios aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Imagen de portada por Les Chatfield

Turismo LIterario Barcelona

Turismo literario: Barcelona

Quizás os preguntéis por qué, si estoy viviendo en Dublín, esta entrega de Turismo Literario no la dedico a la literatura irlandesa. Pues, precisamente, porque quiero empaparme bien de lo que se cuece por aquí y traeros durante este próximo año una serie de entradas relacionadas solo con la literatura en Irlanda. Así que, no os preocupéis, os haré ruta turística por mi nueva casa. Mientras tanto, os quiero llevar esta semana a la ciudad condal. ¿Preparados para el viaje? ¡Allá vamos!

Terenci Moix

Terenci Moix

Nacido en 1942 con el nombre de Ramón Moix Meseguer, Moix fue un apasionado del cine y la literatura, lo que le llevó a ser autodidacta. Publicó sus dos primeras novelas (de las que hablaré a continuación) bajo el pseudónimo de Ray Sorel y empezó a firmar como Terenci Moix con la obra La torre de los vicios capitales (1968). No obstante, fue años más tarde con la novela No digas que fue un sueño (1986) con la que obtuvo un mayor reconocimiento del público y con la que ganó el Premio Planeta. Terenci fue abiertamente homosexual y en sus novelas se reflejan muchos temas autobiográficos, como la sexualidad, la crítica al franquismo o el amor por el arte y el cine.

Terenci Moix

Moix escribió Besaré tu cadáver y Han matado  una rubia (ambas publicadas en un solo tomo por la editorial Planeta) cuando tenía entre veintiún y veintidós años y son dos novelas negras en las que un halo de misterio impregna la trama y cierto cinismo que me recuerda en algunas ocasiones a Oscar Wilde. Aunque no tan esnob como el escritor irlandés (este elitismo lo vemos más adelante en su carrera), en estas dos novelas (así como en otras suyas) resalta el ambiente de la alta sociedad y el prestigio que se reflejan también en la forma de narrar algunas escenas, delicada y elegante (sobre todo las escenas introductorias de ambas novelas, pero especialmente la de Besaré tu cadáver).

Olas sobre una roca desierta (1969) es la historia de Oliveri, un chico que no encaja en su mundo, ni en su ciudad ni en su época y que, a la muerte de su madre, usa su herencia para recorrer Europa. A través de cartas que le manda a un amigo, descubrimos las reflexiones de Oliveri: en cada lugar encuentra una parte de sí mismo, se cuestiona la vida, descubre el arte, ese arte que siempre le había llamado tanto pero que no había tenido la posibilidad de sentir, etc. Una novela más existencialista en comparación a las dos de las que he hablado antes, pero con la que, dependiendo de la situación vital en la que nos encontremos, podemos sentirnos muy identificados.

Terenci Moix

Eduardo Mendoza

Eduardo Mendoza

Eduardo Mendoza nació en 1943, hijo de un fiscal y una ama de casa. De pequeño estudió en varios colegios religiosos y, ya de mayor, se licenció en Derecho en Barcelona y estudió Sociología en Londres. Tras trabajar como abogado, acabó mudándose a Nueva York, donde ejerció como traductor para la ONU. Allí escribió la que es una de sus obras más conocidas, y en algunas ciudades es lectura obligatoria para la selectividad, La verdad sobre el caso Savolta (1975). En mi caso, fue una de las lecturas que no tuvimos tiempo de analizar, así que os hablaré de El misterio de la cripta embrujada (1978).

Eduardo Mendoza

Esta novela me sorprendió por su humor. Tras la desaparición de una niña en un internado en Barcelona, el comisario encargado del caso decide pedir ayuda a un antiguo criminal que está recluido en un manicomio a cambio de concederle la libertad si resuelve el misterio.  No conocía el estilo de Mendoza y me esperaba una típica novela policíaca, pero me encontré con eso y algo más. Un improvisado detective al que me parecía imposible tomar en serio, pero que de vez en cuando me arrancaba alguna que otra carcajada. Y no digo que no se pueda tomar en serio en el mal sentido de la expresión, sino al contrario: es un personaje construido a la perfección para que el resto no lo crea (a veces incluso hasta yo tenía mis dudas con lo que decía) y para reír con él gracias a su forma de afrontar esta falta de credibilidad y de inventarse personalidades para ir resolviendo el caso. No soy muy fan de las novelas policíacas y de detectives, pero desde luego que, llevado con humor, todo es más fácil.

Carmen Laforet

Carmen Laforet

Laforet nació en 1921, hija de un arquitecto y una profesora. Con dos años de edad, su familia se mudó a Gran Canaria y, tras morir su madre y cumplir la mayoría de edad, Carmen regresó a Barcelona para estudiar Filosofía y, tres años más tarde, Derecho en Madrid. Se casó con el periodista Manuel Cerezales, con quien tuvo cinco hijos, y después se separó de él en 1970, una época en que los divorcios todavía eran mal vistos, lo que la dejó en una situación complicada. En sus últimos años se alejó de la vida pública debido a la enfermedad de Alzheimer, hasta que falleció en 2004.

Carmen Laforet

Laforet publicó Nada en 1944 y un año más tarde ganó la primera entrega del Premio Nadal, Sin duda, hay un paralelismo entre Andrea, la protagonista, y la propia Carmen. Vemos semejanzas tales como la casa situada en la calle Aribau o su partida y regreso a dicha casa tras la muerte de su madre. Andrea regresa a casa de sus tíos en la calle Aribau cuando tiene que empezar la universidad y se encuentra allí con un ambiente hostil, asfixiante y lleno de personas con personalidades fuertes y arrolladoras. Andrea aprende a vivir con la presión de los problemas económicos y con la figura de su tío Román, a quien tiene cierto cariño, con su tío Juan, un maltratador irascible, y su mujer Gloria, su tía Angustias y su abuela, que a veces parece vivir en una burbuja en la que sus hijos siguen siendo unos ángeles. Entre todo ese caos, Andrea conoce a Ena, una amiga de la universidad, gracias a la cual aprende lo que es la amistad y consigue abrir las puertas de otro mundo.

Al principio me costó entrar emocionalmente en la novela, pero luego no pude evitar que me afectaran todas las penurias y problemas que tenía Andrea ni sentir esa cárcel que era su casa de Aribau. Los pasajes con Ena, fuera de su hogar, eran mucho más livianos, más alegres, pero luego tenía que volver junto a Andrea a la opresión y al agobio de su casa. Sin destripar mucho el final, agridulce en parte, hacía mucho que no se me salían las lágrimas con un libro. Y eso siempre es de agradecer.

 


 

Hasta aquí mi repaso por la literatura barcelonesa. ¿Habíais leído estas obras? ¿Qué otras me recomendáis? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Imagen de portada de TRAVELKR

Ursula K. Le Guin

Mis escritoras: Ursula K. Le Guin

El nombre de Ursula K. Le Guin apareció en mi vida este año gracias sobre todo al canal de Magrat Ajostiernos. Luego empecé a ver el nombre de la autora repetido en muchos sitios y pensé que, si así era, entonces tenía que darle una oportunidad.

Su vida

Ursula Kroeber nació en 1929 en Berkeley, California. Hija de un antropólogo y una escritora, creció en un ambiente intelectual y sus padres se preocuparon de que tanto ella como sus hermanos adquirieran la afición por leer. Ursula pronto desarrolló un interés por la literatura y empezó a escribir desde muy pequeña fantasía y ciencia ficción y más adelante, ya en la universidad, estudió Literatura Italiana y Francesa. Fue en un viaje a Francia donde conoció al que sería su marido, Charles Le Guin. El matrimonio regresó a Estados Unidos, donde ella ha seguido dedicándose a la literatura.

Su obra

Ursula K. Le Guin escribe fantasía y ciencia ficción y ha ganado varios premio Hugo y Nebula.

Saga de Terramar

Sin duda, una de las sagas más famosas de Le Guin es la de Terramar. Consta de tres novelas que publicó entre 1968 y 1972: Un mago de Terramar, Las tumbas de Atuan La costa más lejana. En 1990 y en 2001 publicó las dos siguientes entregas, TehanuEn el otro viento. Ya desde el comienzo sabemos que esta historia es diferente a lo que se escribía en la época de su publicación. Una de las primeras cosas que nos llama la atención, nada más ver el mapa, es que es un archipiélago formado por cientos de islas. Además, el color de piel predominante en las diferentes islas es el negro y el marrón, mientras que los blancos son considerados malvados y perversos.

Terramar Ursula K. Le Guin

Un mago de Terramar comienza con Ged, un joven niño con gran potencial que acaba estudiando en en la Escuela de Magia. Allí pronto destaca con sus habilidades, pero su ambición le lleva a cometer errores que le costarán caro. De hecho, una de mis escenas favoritas del libro y de la que he aprendido mucho a nivel narrativo es en la que comete ese error que lo marca para siempre (no quiero destripar mucho la trama, tendréis que averiguarlo vosotros). Terramar es una saga en la que la acción es pausada y se centra más en la evolución de los personajes y en sus aprendizajes. En Las tumbas de Atuan, cambiamos de protagonista, esta vez una niña, Tenar, atrapada en las tumbas y en su templo por ser considerada la reencarnación de la alta sacerdotisa.

Un mago de Terramar

De momento, solo he leído estas dos novelas de Terramar, pero se pueden leer casi de manera independiente, pues, aunque Ged también aparece en Las tumbas de Atuan, no es imprescindible conocer los hechos de la primera entrega.

En Terramar también tenemos un sistema de magia peculiar: el nominalismo, es decir, conocer el nombre verdadero de las cosas. Le Guin no se centra tanto como Patrick Rothfuss en cómo funciona este tipo de magia, pero explora cómo afecta a los personajes, especialmente en lo referente a su propio nombre, dando cabida constantemente a la pregunta ‘¿quién soy?’.

Las Tumbas de Atuan

La mano derecha de la oscuridad (1969)

Con esta novela de ciencia ficción, Le Guin ganó el Premio Hugo y el Premio Nebula. En ella, su protagonista, Genly Ai, llega a un planeta llamado Gueden para convencer a sus naciones de que se unan al Ecumen, una especie de Naciones Unidas a nivel planetario. Allí en Gueden, descubre que la raza de humanos que la habita es ligeramente diferente a la suya. Esto es uno de sus puntos fuertes, pues da base a uno de los temas más importantes de la novela: el género y sus roles. Los guedenianos son andróginos durante todo el año a excepción de una época en la que sus gónadas sexuales se desarrollan dependiendo del tipo de estímulo hormonal que reciban; es decir, un guedeniano puede ser hombre durante una de estas fases y mujer durante otra. Como es esperable, este detalle sorprende a Genly, pues él es un hombre durante toda su vida y sus características físicas concuerdan con su sexo.

La mano izquierda de la oscuridad

Relacionado con esto, también vemos el temor a lo desconocido, tanto por parte de Genly como de los gedenianos que no saben qué esperar de su visitante; la soledad, no solo por ser el único enviado en esta misión, sino por lo que supone para él ser de otra raza diferente y no saber en quién confiar.

Le Guin nos transporta a un planeta en el que las temperaturas son siempre tan bajas que suelen llamarlo Invierno. Este hecho climático queda muy bien reflejado en la forma que tiene la autora de describir los paisajes, el frío e incluso distinta terminología para denominar a la gran variedad de nieve que pueden distinguir los guedenianos. Son muchos detalles que están muy bien planteados y que hacen de este planeta una obra de worldbuilding de la que aprender.

Como veíamos en la saga de Terramar, Le Guin también opta por personajes de piel negra. En definitiva, una de las impresiones que me dejó La mano derecha de la oscuridad es que, como escritores, podemos romper moldes y crear universos que se alejen de la reglas que tan interiorizadas tenemos.

 


Hasta aquí el post sobre esta gran autora. ¿Habéis leído otras novelas de Le Guin? ¿Cuál nos recomendáis? No dudéis en comentar.

Un saludo y que la literatura os acompañe.