Ciudades con personalidad. Consejos de worldbuilding

Ciudades con personalidad. Consejos para tu worldbuilding

¿Qué sería de una historia sin su escenario? Pues un conjunto de cosas que pasan en el vacío y que, aunque interesantes, les falta algo de chicha. Bastante para mi gusto. Hace poco terminé Six of Crows, de Leigh Bardugo y estoy con la segunda parte, Crooked Kingdom, y aparte de que me está gustando mucho y estoy encantada con los personajes y su desarrollo, hay una cosa que me ha llamado mucho la atención y es la ciudad donde tiene lugar la mayor parte de la trama de la duología: Ketterdam.

Sabéis que yo le doy mucha importancia al worldbuilding y que su desarrollo es uno de mis procesos favoritos. En la entrevista que me hizo Aritz Pérez Berra para El constructor de mundos, hablé un poco sobre cómo había sido el proceso de worldbuilding y de la creación de Beltaríh, la ciudad donde tiene lugar Nivel 10. Y es que siempre me han gustado las novelas donde podía imaginarme completamente el escenario en el que se desarrollaban, que tuviese la sensación de que esa ciudad o pueblo, etc. era real, que tenía vida propia, que, como dice el título, tenía personalidad. Otros de los ejemplos que se me vienen a la cabeza aparte de Ketterdam son Imre o Saveren, de Crónicas del asesino de reyes,  o las naves en la trilogía de Justicia auxiliar, de Ann Leckie.

Bien, ¿qué podemos tener en cuenta para crear nuestras ciudades y que parezcan reales?

1. Las ciudades tienen su origen

Si cogemos como ejemplo cualquier ciudad real y nos vamos atrás en el tiempo, todas empezaron como asentamientos de gente que llegó a ese lugar y decidió que era un lugar adecuado para vivir y empezaron a construir. Esa localización geográfica afecta al día a día de quienes se asientan en ella y también a la evolución que luego tiene el pequeño poblado. Imaginaos un grupo de gente que se queda en un lado de la montaña porque ahí está resguardado del mal tiempo, pero a la vez, tiene que adaptarse a vivir en zona montañosa, a plantar sus cultivos allí, etc. O una población que se asienta cerca de una masa de agua lo primero que hará será construir con vistas a explotar esas masas de agua (pesca, transporte, etc.). Piensa en cuál es el origen de tu ciudad, por qué sus habitantes se quedaron en esa zona y cómo ese lugar afectó su nueva vida. Depende de lo que quieras incluir en tu historia, este paso puede ser más o menos relevante. Si en ningún momento vas a mencionar el origen de la ciudad, quizá lo que más te convenga es pensar en cómo afecta la topografía en ella (como he mencionado antes, si es de montaña, de mar, de interior, etc.).

2. La evolución urbanística de la ciudad

Seguro que os habréis fijado en la diferencia entre el centro histórico de una ciudad y los barrios colindantes y los más nuevos. Los centros históricos suelen distribuirse de forma más caótica, con predominio de calles irregulares, curvas y laberínticas, con un centro neurálgico o una plaza principal, mientras que los nuevos barrios y ensanches que se van construyendo tienden a seguir una estructura más cuadriculada y organizada, con calles y avenidas paralelas y perpendiculares, mayor simetría y similitud entre barrios.

Ten en cuenta la historia de tu ciudad inventada, pues, al igual que muchos ensanches en las ciudades de nuestro mundo comenzaron con la Revolución Industrial, en tu universo creado puede que llegaran por otro motivo. Puede que tus ciudades empezaran con una estructura cuadriculada y los ensanches sean más caóticos y desorganizados. O puede que hayas decidido que comenzaran con forma circular y los nuevos barrios sean triangulares. Es vuestro mundo, todo vale, pero recordad que la evolución de la sociedad y la tecnología también afecta a vuestras ciudades y esto se ve reflejado en su urbanismo.

3. Los edificios y su importancia

La mayoría de ciudades tienen una serie de edificios comunes: templos, edificios de gobierno, académicos, lugares de recreo u ornamentales, etc. Lo que diferencia los edificios de unas ciudades a otras es la importancia que tienen o han tenido a lo largo del tiempo, así como su uso. Por ejemplo, la catedral de Almería está construida como una fortificación más que como un templo al uso porque su función también era la de defensa contra piratas y moriscos sublevados, mientras que la de San Patricio o la de la Iglesia de Cristo en Dublín cumplen más una función de culto y exaltación artística y religiosa, una forma de decirle a Dios ‘mira, tía, lo mucho que te adoramos’.

Catedral de Almería
Catedral de Almería, cuya fachada también sirve a modo de retablo externo.
Catedral de San Patricio
Catedral de San Patricio
Catedral de la Iglesia de Cristo
Catedral de Christ Church, donde además se grabaron escenas de The Tudors

Si ya nos vamos a tierras inglesas, vemos que algunas iglesias han sido convertidas en lugares de ocio, como clubes o pubs.

Algo parecido pasa con los castillos, en algunas ciudades aún se conservan algunos como los que nos imaginamos cuando nos dicen la palabra “castillo”, con sus murallas y sus torreones y sus almenas, todo recogido en un edificio que servía más como residencia y fortaleza de la familia real, mientras que el concepto de castillo en otras ciudades es más un complejo de edificios que están situados dentro de una muralla, casi como una miniciudad. y que parece tener un objetivo más práctico y administrativo, a demás de residencial. Un ejemplo de esto es el castillo de Praga.

Castillo de Malahide
Castillo de Malahide, Irlanda
Castillo de Praga
Castillo de Praga, en el que sobresale la catedral de San Vito, que es una maravilla

También es interesante lo que los edificios dicen sobre la ciudad: se puede determinar la importancia de la ciudad por la presencia de ciertos edificios o su tamaño. Una ciudad con castillo, catedral o una universidad es más importante y tiene más poder que una con una sencilla iglesia o parroquia o sin un edificio académico de ese nivel.

Por eso, decide qué edificios tendrá tu ciudad y cuáles no, cómo de grandes y/o espectaculares van a ser y qué implica esto en la posición de poder y prestigio que tenga tu ciudad dentro de su región, así como en la vida diaria de tus ciudadanos (por ejemplo, en una ciudad donde no hay universidad, quienes quieran estudiar tendrán que emigrar).

4. El estilo arquitectónico

No podía escribir una entrada sobre ciudades sin dedicarle un apartado al estilo arquitectónico. Miriam de Luna Antigua tiene varias entradas muy interesantes sobre el arte en fantasía, pero os dejo este en el que habla sobre lo mucho que cambian las corrientes artísticas a lo largo del tiempo. Yo haré una aportación más humilde y diré que la evolución de los estilos arquitectónicos refleja la evolución sociocultural, tecnológica y urbanística de la ciudad y se rige por principios funcionales y estéticos. Cuando se descubren nuevas técnicas arquitectónicas y materiales que son más eficientes, se van añadiendo a la forma de construir y poco a poco se va progresando de un estilo a otro. De este modo, podemos apreciar cómo se empieza a usar la perspectiva en la pintura a partir del Renacimiento o cómo las catedrales góticas solucionaron el problemilla de la escasa luz que entraba en los templos románicos.

En muchas ciudades, estos cambios coinciden con el desarrollo urbanístico de la ciudad y podemos ver un centro histórico con elementos románicos, góticos y barrocos, mientras en los ensanches se aprecian edificios neoclásicos, art-noveau y en los barrios más nuevos se caracterizan por su vanguardismo y diseños futuristas. También pueden mezclarse si en algún momento, por el motivo que fuera (accidente, catástrofe o decisiones políticas) se reconstruyó alguna zona siguiendo la corriente actual sin respetar el estilo preexistente.

Eixample
Siempre me ha parecido que el Eixample de Barcelona ejemplifica muy bien lo de centro histórico caótico y ensanches ordenados

Si tenéis desarrollada alguna corriente artística, podéis aprovechar y plasmarla también en vuestra ciudad teniendo en cuesta esa lógica que suelen seguir en las ciudades de nuestro mundo.

5. El nombre de la ciudad revela su historia

En los nombres de las ciudades y lugares geográficos reside la esencia de su origen. Y también nos da una pista de lo mucho que se quebraban la cabeza al ponerle nombre a los sitios: Almería nació como un añadido al asentamiento de Bayyana (actual Pechina) y era en su origen una atalaya desde donde controlaban lo que venía por tierra y por mar. El nombre de la ciudad viene de ‘Al-Mariyyat Bayyana’, que, a pesar del falso mito, no significaba ‘espejo del mar’, sino ‘torre vigía/atalaya de Bayyana’ en árabe. Cuidado con la originalidad. Dublín, por su parte, proviene del irlandés antiguo ‘Dubh Linn’, que significa ‘laguna negra’ porque el asentamiento inicial se situaba en una laguna formada por un afluente del Liffey (y que en la actualidad ya no existe). En Irlanda tampoco se molestaban mucho en nombrar sus ciudades, aunque, como pasa con poblaciones que tienen un idioma diferente al de posteriores invasores, estos nombres se acaban transcribiendo de forma diferente hasta acabar en una deformación del término original. Por eso, en Irlanda encontramos miles de lugares que en inglés empiezan por Bally- o Kil-, y en irlandés se conserva como ‘Baile’ (‘ciudad’ o ‘pueblo’) o ‘Cill’ (‘iglesia’).

 

 

 

 

 

Ballyfermot
Bienvenidos a mi barrio

 

Ballyfermot
Aquí podéis ver que Baile Bhailcín (‘ciudad de Wilkins’) se ha traducido a Walkinstown, mientras que Baile Formaid (‘ciudad de Thormod/Norman’) se ha anglicanizado a Ballyfermot

Si estáis pensando en nombres para vuestras ciudades, podéis jugar con esto y mencionar en algún momento el significado que tengan en vuestro idioma inventado (si lo tenéis, claro). También podéis usar ese recurso si no se os ocurre ningún nombre. En Nivel 10, el nombre de algunas ciudades lo saqué buscando en el traductor de Google algunos términos que podían representar esa ciudad; por eso Beltaríh, la ciudad donde se desarrolla la trama, es ‘ciudad del viento’ en maltés.

 


Y hasta aquí estos consejos sobre worldbuilding. Ahora contadme, ¿tenéis en cuenta estos detalles para crear vuestras ciudades? ¿Qué otros aspectos de una ciudad desarrolláis en vuestras historias? No dudéis en dejar vuestros comentarios aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Imagen de portada de lijunzhuang

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Irlanda a través de la literatura: Autoras

Irlanda a través de la literatura: Autoras

Hace un tiempo empecé esta sección con algunos de los clásicos de la literatura irlandesa y para este nuevo post he querido traeros a algunas de las autoras que he estado leyendo estos meses. Sigo descubriendo nuevas escritoras y espero volver a actualizar esta lista dentro de poco. De momento, os dejo con estas autoras:

Maria Edgeworth (1768-1849)

Maria Edgeworth

Maria nació en Oxfordshire, Inglaterra, donde vivió hasta la muerte de su madre, cuando ella tenía solo cinco años. Su padre se casó de nuevo y se mudaron a Irlanda. Maria estudió una temporada en Londres hasta los catorce años, cuando volvió y se encargó de sus hermanos menores y de ayudar a llevar la finca de Edgeworth con su padre. Los Edgeworth viajaron mucho por Europa y Maria conoció y forjó una gran amistad con Walter Scott. Durante su día a día en Irlanda, guardó cada detalle de la forma de vida irlandesa, que luego plasmó en sus obras. Trabajó para aliviar los estragos que causó la Gran Hambruna Irlandesa (o la Hambruna de la patata), aunque también castigaba a quienes votaban al partido liberal. Tras la elección de William Rowan Hamilton para la Real Academia Irlandesa, Maria se convirtió en su consejera y propuso que las mujeres pudieran participar en las actividades de la institución. Sus obras más conocidas son Castillo Rackrent (1800), Belinda (1801) y Ormond (1817), de la que os voy a hablar ahora.

Ormond

Ormond trata la historia de Harry Ormond, que comienza con un accidente del que es culpable y por el que le mandan con su primo. Allí empezará a labrar su camino y a ascender socialmente e involucrarse en causas políticas. Vemos en esta novela una similitud con el tono satírico de Jane Austen, pero con un espíritu mucho más irlandés que impregna la personalidad de los protagonistas y que se refleja en la peculiaridad de las situaciones que vive Harry.

Kate O’Brien (1897-1974)

Kate O'Brien

Kate O’Brien nació en Limerick en el 1897 y cinco años más tarde, a la muerte de su madre, la llevaron a un convento católico, de donde tomó parte de la inspiración para su novela The Land Of Spices (1941). Se graduó en el University College de Dublín y se mudó a Londres para trabajar como maestra. Tras esta época, Kate vivió una temporada en España, concretamente en el País Vasco, antes de regresar de nuevo a Inglaterra.

Algunas de sus obras más conocidas son Without My Cloak (1931), The Ante-Room (1934), Mary Lavelle (1936) y The Land Of Spices, de la cual os hablo a continuación.

The Land Of Spices está ambientada en un convento de una orden católica francesa, donde Anna Murphy, una niña de gran talento y capacidades, llama la atención ya desde joven de la reverenda madre Marie-Helene, quien la tiene en alta estima tras recitarle un poema que le recordó a su infancia y a su padre. En la novela vemos el crecimiento de Anna, sus dificultades para encajar con el resto de chicas, su admiración por Molly Redmond, una de las chicas con las que tiene una conexión especial, sobre todo al descubrir que tienen mucho más en común de lo que esperaba. A lo largo de la novela presenciamos el cambio que surge en Anna y en la reverenda madre, los dos personajes de mayor peso, y cómo los duros golpes marcan la vida de ambas, cada una en diferentes épocas.

The Land Of Spices

Con personajes femeninos complejos y muy profundos, y una ambientación descrita con mucha delicadeza, esta novela intimista es un cuadro de la sociedad irlandesa de principios del siglo XX, donde con pinceladas vemos su arraigada tradición católica (que en cierto modo era sinónimo de elitista), su espíritu nacionalista y patriota, así como la marcada huella feminista que O’Brien deja gracias a toda una amplia gama de personajes femeninos que quieren romper las imposiciones de género de la época (de hecho, aparece una sufragista que sirve como medio para dejar patente la visión machista de algunos personajes masculinos). Pero sobre todo es una novela de crecimiento, una coming-of-age que nos remueve por dentro cuando, junto a la protagonista, sentimos cómo muchas piezas de la infancia y adolescencia van encajando.

Como curiosidad, la novela fue censurada por una frase que hace alusión a una relación gay. Un sola frase. Ahí os lo dejo para que lo digiráis.

Claire Keegan (1968- )

Claire Keegan

Keegan nació en el condado de Wicklow donde vivió hasta los diecisiete años, edad con la que su familia se mudó a Estados Unidos. No fue hasta el 1992 cuando regresó a Irlanda y, tiempo más tarde, vivió una temporada en Gales. Ya con Antarctica (1999), su primera antología de relatos cortos, ganó una gran cantidad de premios y ha seguido cosechando galardones con el resto de sus obras, entre ellas con el relato extenso Foster (2010).

Foster

Foster (creo que se ha traducido al español como Tres luces) cuenta la historia de una niña cuyos padres mandan a vivir con sus tíos al campo durante un tiempo ya que su madre va a tener otro bebé y no pueden hacerse cargo de todos los hijos que tienen. Allí, aunque reticente al principio, empieza a conocer una nueva vida y el cariño de su nueva familia; es a través de sus ojos que vemos estas diferencias de forma sencilla e inocente y quizá por eso nos producen mayor impacto, porque las experimentamos también como si fuéramos nosotros esa niña pequeña. Con un lenguaje sencillo y una trama igualmente sencilla, el peso dramático recae en la complejidad que esconde esa aparente sencillez, pues vamos dándonos cuenta de los secretos y el trasfondo de ambas familias de la misma forma que la protagonista lo hace: poco a poco y atando cabos sueltos que en cierto momento encajan de repente.

 

Eithne Massey

Eithne Massey

Eithne (pronunciado Enia, como la cantante) es Graduada en el University College de Dublín y en la Universidad de Maynooth, ha trabajado como librera y en la Concejalía de Cultura. Su interés por la literatura juvenil, las leyendas, mitos e historia de Irlanda se unen muchas veces en sus novelas, como Where The Stones Sing (2011).

Where The Stones Sing está ambientada en el Dublín del s. XIV, durante la epidemia de la peste negra y narra la historia de Kai, una niña que consigue entrar en el coro masculino gracias a que se viste como un niño. Su vida en la catedral de Christ Church se complica al tener que ocultar su secreto, sobre todo al morir su amigo Jack, suceso que lleva a Kai a buscar consuelo en los escondrijos de la catedral, donde descubrirá unas misteriosas voces.

Where the stones sing

 


 

Hasta aquí mi repaso de algunas de las autoras irlandesas que he leído hasta ahora. ¿Las conocíais? ¿Sabéis de otras autoras que podáis recomendarme? No dudéis en dejar vuestros comentarios aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

Literatura LGBT+

Orgullo Literario (III)

Para finalizar este especial del Orgullo Literario, esta semana os traigo relatos cortos. Tanto si los he leído en antologías o por separado, aquí os hablo de los que han sido mis favoritos de los últimos que he leído.

Ábreme con cuidado

Ábreme con cuidado

Cuando me compré esta antología, publicada por la Editorial Dos Bigotes, no sabía muy bien cuál era la premisa que regía la selección, solo sabía que se trataba de relatos de escritoras LGBT+ contemporáneas. Luego ya comprobé que se trata de relatos basados en escritoras LGBT+, un homenaje de escritora a escritora. Esta antología no solo sirve para conocer a nuevas voces, sino también a las antiguas, las maestras, las que ya han allanado el camino con su trabajo. Hay relatos de Isabel Franc, Clara Asunción García, Pilar Bellver, Carmen Samit, Gloria Fortún, Lola Robles, Carmen Nestares, Carmen Cuenca y Gloria Bosch Maza sobre Natalie Clifford Barney, Patricia Highsmith, Virginia Woolf, Marguerite Yourcenar, Aphra Behn, Carson McCullers, Elizabeth Bishop, Emily Dickinson y Gloria Fuertes, y, al leerlos, es inevitable admirarse, pues las autoras hacen que parezca sencillísimo esto de escribir relatos. Al principio de cada historia hay una pequeña biografía de la autora y una nota de la misma en la que explica por qué eligió a la protagonista de su relato. Tengo que destacaros sobre todo el de Clara Asunción García (#Marimaryeva), un relato escrito con la gracia y soltura de Clara para describir la complejidad del amor y cuyas protagonistas se declaran mientras hablan de Carol, de Patricia Highsmith; el de Gloria Fortún (Palimpsesto), un maravillo y cautivador relato sobre amor secreto y pérdida, alimentado por la admiración de una de las protagonistas por Aphra Behn, y con un título muy apropiado para la historia; el de Carmen Cuenca (El éxtasis de la palabra), un relato con una gran carga literaria y poética, basado en Emily Dickinson y el momento en que decidió volcarse en su verdadero amor, la poesía; y el de Gloria Bosch Maza (Tu nombre me lo callo), en el que la autora se pone en la pluma de Gloria Fuertes y le escribe una última carta de amor a su amada.

Cada día me gustas más

Cada día me gustas más

Esta antología, editada por Hay Una Lesbiana En Mi Sopa, cuenta con autoras de literatura LGBT+ consagradas y, también, con nuevas plumas. En ella podemos encontrar a Miriam Beizana Vigo, Marta Catalá, Valerie Col, Thais Duthie, Vanessa Ejea, Clara Asunción García, Eley Grey, Erika Hav, A. M. Irún, Mila Martínez y Emma Mars. Con relatos de todo tipo, podemos ver la diversidad de voces e historias que tienen que contar. Destaco los relatos de Clara Asunción García (Las cosas que hacen clinc pop), relato con el que, además, conocí la prosa de Clara y que muestra con su gracia característica lo difícil que es ponerle nombre al flechazo que sienten las protagonistas; el de A.M. IrúnEl guisante de la princesa, un original relato erótico ambientando en un cuento de hadas; el de Thais DuthieEl discurso de Tilbury, otro relato erótico con una profesora particular y su alumna; el de Vanessa EjeaCircunferencias, que bebe mucho del realismo mágico para reflejar el cambio que se produce en nostras cuando nos enamoramos; el de Miriam Beizana VigoEnsayo sobre la fragilidad del amor, que nos hace plantearnos el valor del perdón en una relación a pesar de los años y la distancia; y el de Mila MartínezPaladares, que, como el de Vanessa Ejea, tiene ese toque realista mágico que Mila emplea para hablarnos también del encuentro con esa media naranja (o con la fruta correspondiente, claro).

Otros relatos

La gran ventaja de internet es poder encontrar historias para todos los gustos. En Volonté, el blog de Lelo.com, podéis encontrar relatos eróticos gays, escritos por Rafa de la Rosa y relatos eróticos lésbicos, escritos por Thais Duthie.

Volonté

Os aviso que tengáis a mano un abanico, porque son relatos muy, muy sensuales y os entrará calor. Además, chicas, si os gusta el rollo bondage, role playing, etc, disfrutaréis mucho con los de Thais. Y, chicos, si vuestras fantasías sexuales suelen tener lugar en gimnasios, oficinas, etc., entonces también disfrutaréis con los de Rafa.

Patreon también es un buen lugar para encontrar relatos interesantes. Hace poco, me hice mecenas del de Sinécdoque, donde cada mes por un euro podéis leer dos relatos de dos autores diferentes cada dos semanas.

Sinécdoque

Estos autores son Rafa de la Rosa, Virginia Buedo, Jorge Fuentes, Leticia S. Murga, Alicia Pérez Gil, Jorge Sosa y Nieves Mories. Solo he podido leer uno por el momento, el de Virginia BuedoRegia purpúrea, cifi con mensaje ecológico y una atmósfera muy agobiante y post-apocalíptica, y en la que la protagonista y su novia se tendrán que enfrentar a una amenaza que lleva invadiendo la Tierra desde hace diez años.

También os recomiendo el Patreon de Coral Carracedo (Lulu Von Flama) en el que podréis leer relatos suyos y, sobre todo, podréis seguir la novela seriada Sicalípticas, chick-lit futurista con muchas chicas y mucha diversidad.

Sicalípticas

 


Hasta aquí este especial del mes del Orgullo LGBT+. Espero que os hayan gustado las recomendaciones y que os animéis a leerlas si no las conocíais. Y si queréis añadir algún título más, no dudéis en dejarlo en los comentarios.

Un saludo y que la literatura LGBT+ os acompañe.

Literatura LGBT+

Orgullo Literario (II)

Ya sabéis que estamos en el mes del Orgullo y como ya os comenté en el post anterior, han sido un par de meses llenos de lecturas LGBT+. La semana pasada os hablé de novelas escritas o ambientadas a principios del s. XX; esta semana toca hacer repaso de libros contemporáneos que, además, son autopublicados e independientes.

Las Hijas de Lilith – Rafa de la Rosa

Hijas de Lilith

Rafa de la Rosa publicó este año su primera novela, Hijas de Lilith, una historia de fantasía urbana protagonizada por brujas. Muchas brujas y muy diferentes, donde la sangre es el principal vehículo de la magia y cuya lógica está muy influida por las leyes mendelianas. La historia comienza con un sacrificio y este tema continúa a lo largo de la novela conforme vemos el camino de la protagonista y las decisiones que toma, tanto ella como sus compañeras de aventuras, para hacer lo que consideran correcto (no quiero hacer mucho spoiler). Aquí podréis encontrar mucha diversidad LGBT+, mucha acción, mucha sangre (hasta en spray), un worldbuilding ancestral y muchas mujeres.

Marfariña – Miriam Beizana Vigo

Marafariña

Hacía tiempo que quería leer Marafariña; había leído Todas las horas mueren, su segunda obra, que me resultó más oscuro y amargo. Hace poco terminé la primera novela de Miriam y la verdad es que me gustó mucho más que su segunda novela. Quizá porque al ser más larga he tenido más tiempo de conocer a los personajes y comprenderlos más. Marafariña trata la historia de Ruth, una chica gallega hija de padres testigos de Jehová, y Olga, una chica catalana que se muda a Marafariña con su padre y su tía tras la muerte de su madre. Por casualidades del destino, ambas se conocen y empiezan a entablar una amistad en la que ambas se curan las heridas, crecen y se hacen valientes. Y se enamoran. Marafariña es el refugio en el que ambas pueden ser ellas mismas, sobre todo Ruth; es su templo particular en el que se rinden culto. Pero todo se complica, porque a Miriam le gusta hacernos sufrir, aunque, por suerte, el segundo libro de Marafariña, llamado Inflorescencia, sale el próximo mes.

Girl. Girl. Girl. – Ros Serra

Ros Serra es una de mis compañeras autoras en LES Editorial y pude conocerla en la firma de libros en la Feria del Libro de Madrid.

Ros Serra y Fani Álvarez
El momento crossover de la Feria del Libro de Madrid

Girl. Girl. Girl. es la primera novela de una saga que está todavía en proceso y trata la historia de Silvia, doña chica perfecta, hija de padres perfectos, la que mejores notas saca de su clase y la que siempre parece una princesita. Hasta que, de la forma más extraña, conoce a Lara, una chica que es todo lo contrario a ella. Gracias a Lara, Silvia empieza a darse cuenta de lo que falla en su vida y lo que quiere cambiar, aunque las cosas no acaban saliendo como ella había esperado en un principio. Encuentra nuevos amigos, pero también nuevas dificultades y penas al salir de su burbuja de perfección. Girl. Girl. Girl. es una lectura ligera, fresca y divertida. Yo confieso que en muchas ocasiones he odiado a Lara y he querido achuchar a Silvia, así que a ver cómo continúa la historia.

Girl. Girl. Girl.


 

Hasta aquí esta segunda entrega de este Orgullo Literario. ¿Habéis leído estas novelas? ¿Cuáles habéis leído o estáis leyendo? No dudéis en dejarme vuestros comentarios aquí abajo.

Un saludo y que la literatura LGBT+ os acompañe.

Literatura LGBT+

Orgullo Literario (I)

Sin proponérmelo, mis lecturas de mayo (y finales de abril, también) fueron muy LGBT+ y, ya que junio es el mes del Orgullo, no he querido romper la racha. Para celebrar este mes tan señalado para el colectivo, os voy a hablar de esas novelas y relatos que me han acompañado durante estos dos meses llenos de arcoíris. Debo aclarar que, en realidad, más que una lista de libros LGBT+, me ha salido una lista de libros lésbicos. La cabra tira al monte, qué se le va a hacer. Además, así tendréis otra lista más que añadir a las que Jen Moraz y Taty Mil Palabras hicieron para el Día de la Visibilidad Lésbica.

He pensado en dividir la lista en varios posts. Para esta semana, el criterio de selección es el de ‘Señoras que se empotraron a principios del s. XX’. Una sí es un clásico de la literatura lésbica del s. XX y, aunque la otra es contemporánea, está basada en la correspondencia entre Virginia Woolf y Vita. Pero, venga, vayamos al grano.

The Well Of Loneliness – Radclyffe Hall

El pozo de la soledad

En español titulada El pozo de la soledad, esta novela, publicada en 1928, tiene mucho de autobiográfico. Fue de las primeras novelas lésbicas del mundo anglosajón y narra la historia de Stephen Gordon, una chica que ya de pequeña notaba que no era como las demás. Percibida por otras personas como rara, masculina, etc., empieza a experimentar la soledad del sentirse diferente a temprana edad, pues hasta su madre parece rechazarla. Es con su padre con quien mejor relación tiene y quien será para ella un gran apoyo. Se trata de una novela coming of age, donde leemos el crecimiento de Stephen hasta la edad adulta y conocemos las mujeres que pasan por su vida, dejan su huella y sobre todo su sufrimiento. Vemos cómo el darse cuenta de que es una ‘invertida’ (ella misma se llama así en la novela) tiene en ella un gran impacto y cómo esto también afecta a su relación con la que es quizá su gran amor, Mary. Lo que más destaco de esta novela es la descripción de la soledad de la protagonista a lo largo del tiempo, una constante en su vida, su más fiel compañera. Quizá no sea la mejor novela, narrativamente hablando, pero es todo un clásico de la literatura lésbica que es necesario para entender su contexto.

A Virginia le gustaba Vita – Pilar Bellver

A Virginia le gustaba Vita

A este libro le tenía muchas ganas ya desde hace tiempo y por fin lo he leído. No sabía muy bien qué esperar, solo que narraba el romance de Virginia Woolf y Vita Sackville-West. A Virginia le gustaba Vita está dividida en dos partes, una es la novela per se, en forma epistolar, donde podemos leer las cartas (ficticias pero basadas en la correspondencia real y en las biografías de las protagonistas) que se intercambiaron Virginia y Vita tras su primera vez juntas. En ellas vemos su relación desde la perspectiva de cada una de las protagonistas y lo que significó para ellas ese primer encuentro sexual. Lo maravilloso de esta novela es cómo Pilar ha conseguido resucitar la voz de Virginia (e imagino que la de Vita también, aunque a ella no tengo el placer de haberla leído). Esta parte del libro cuenta con numerosos pies de página que profundizan en la historia real que sirve de inspiración y donde Pilar nos cuenta más sobre la biografía de las autoras. Después tenemos una segunda parte en la que regresamos al presente y, con una vuelta de tuerca al recurso del manuscrito encontrado, nos encontramos con el diálogo entre la prologuista de la novela y su sobrina. En este intercambio, se nos cuenta todo lo que no cabía en las notas a pie de página y que, como la misma Pilar nos dice, es también muy necesario para comprender toda la historia. Es una parte más didáctica, pero al ser una conversación entre una mujer y su sobrina, resulta muy ligera y entretenida. Además, tiene una pequeña subtrama muy cuca.

Además, esta Feria del Libro de Madrid, tuve el placer de conocer a Pilar, charlar con ella y que me firmara  Ábreme con cuidado (antología de la que hablaré más adelante en estas entradas especiales del Orgullo), aunque acordamos posar con A Virginia le gustaba Vita porque no era cuestión de que me firmara el ebook…

 


Hasta aquí la primera entrega de este especial Orgullo Literario. ¿Conocíais estas dos obras? ¿Qué otras clásicas me recomendaríais? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura y el orgullo os acompañe.


Imagen de portada extraída de Free-Photos.

Lo que podemos aprender de nuestros textos antiguos

Lo que podemos aprender leyendo nuestros textos antiguos

Hace poco me puse a reorganizar mis archivos de la carpeta de escritura y, como siempre me pasa cada vez que hago limpieza, me puse a echarle un vistazo a mis antiguos escritos. Los más antiguos que tengo datan de algo más de diez años, cuando estaba todavía en el instituto y me creía que un relato de veinte páginas se podía considerar novela.

giphy

Hay algo de tierno y nostálgico en leer tus relatos antiguos: recuerdas la emoción de estar escribiendo una historia, de pensar que iba a ser la bomba y que todo el mundo iba a leerla y adorarla. Pero sobre todo recuerdas la pasión al juntar las letras que te nacían de dentro con ansias de ser plasmadas en la pantalla del ordenador.

Aunque también hay algo de vergonzoso en este acto y es que, con el paso del tiempo y la experiencia, los errores pasados se nos hacen más evidentes y bochornosos. En la presentación de Nivel 10 en Berkana me preguntaron si estaba satisfecha con el resultado final o si lo cambiaría en un futuro. La respuesta que di entonces es muy similar a lo que os voy a contar en este post.

La satisfacción es presente

Ponerle el punto final (el verdadero punto final, tras beteos y correcciones) a un relato o novela es la culminación del trabajo que empiezas en un determinado punto del pasado, con unos determinados conocimientos y habilidades, y que terminas en el momento presente, en el punto álgido de ese aprendizaje. Sentirse satisfechas con el trabajo es el resultado lógico y, como ya he dicho, es la culminación de un proceso y la satisfacción es presente, pues nadie sabe cómo nos sentiremos respecto a nuestra obra dentro de unos años; quizá comprobemos que podemos mejorarla o quizá nos demos cuenta de que hemos llegado a nuestra curva de aprendizaje y poco hay de nuevo que podamos añadir o cambiar.

Curva de aprendizaje
Imagen extraída de Vale Enciso

De ahí que considero que siempre es bueno echar un vistazo a nuestros relatos antiguos. No tanto para corregirlos (que también) *link corrección low cost*, sino para ver cómo hemos evolucionado en la escritura y qué podemos aprender de ese cambio.

Las lecciones que podemos aprender

1. Prestarle atención a la ortotipografía

Cuando me he puesto a leer mis textos de hace años, lo primero que he hecho ha sido echarme las manos a la cabeza al ver lo poco que tenía en cuenta la ortotipografía: guiones en vez de rayas de diálogos, mala puntuación de los mismos, las sangrías y el justificado ni siquiera existían, etc. Para hacerlo bien he tenido que documentarme y aprender mucho, pero sobre todo que me dijeran o leer en alguna parte que una buena ortotipografía es casi tan determinante como el propio texto, pues sin ella, incluso nos pueden descalificar de un concurso. Por eso os animo a que no dejéis de lado este aspecto tan importante, ya que una mala ortotipografía en un relato es casi como ir en chándal a una entrevista de trabajo.

Corrección ortotipográfica

2. El estilo es nuestro reflejo pero también un facilitador para el lector

Tener estilo propio es algo difícil de conseguir, pero no debemos confundirlo con escribir mal. La gramática y la lengua tienen unas reglas y una cosa es que tu estilo consista en alterar el orden natural del sujeto-predicado en determinadas ocasiones para provocar un determinado efecto, y otra muy distinta es que tu sujeto y tu predicado no concuerden en número y género, o que la palabra que uses tenga un significado completamente distinto al que crees que tiene (quien no haya usado «bizarro» como sinónimo de «extraño» por influencia del inglés que tire la primera piedra). Al fin y al cabo, estos errores que cometemos por culpa de esos vicios lingüísticos que tenemos tan arraigados acaban dificultando la lectura y eso nos perjudica. Si algo he aprendido yo con el tiempo es a acudir al diccionario y a blogs y páginas de corrección de estilo incluso cuando creo estar segura de lo que estoy escribiendo.

Bizarro significa valiente
Entre tú y yo, sigo usando «bizarro» como sinónimo de «extravagante/extraño».

 

3. Con suerte, vamos ganando fluidez en la escritura

Cuando comenzamos a escribir, solemos pecar de escribir demasiado cuando la trama no lo requiere e inundar al lector con información que, en realidad, no es necesaria. Esto está muy relacionado con aprender a meter la tijera. Nos da miedo eliminar nuestras frases y párrafos que tanto nos ha costado escribir, pero si los analizamos con frialdad, nos damos cuenta de que son datos obvios que no aportan gran cosa. Ya sea al pasarnos con el worldbuilding o al explicar lo que ha sucedido como si los lectores fueran tontos, nuestro texto pierde verdadera fuerza y gana en pesadez. Precisamente uno de los errores que me he dado cuenta que cometía en mis relatos antiguos es que tenía una tendencia a narrar en exceso todo lo que sucedía en mis escenas, hasta el punto de que si, por ejemplo, describía la caída de un personaje, luego el narrador decía: «Fulanita se ha caído», y me faltaba añadir «por si no te habías dado cuenta». De hecho, ahora cuando escribo, siempre añado mentalmente esta muletilla y otras similares para darme cuenta de si he escrito información innecesaria. También he aprendido a detectar mejor en qué momentos la narración necesita una descripción más profunda o solo una corta frase es más que suficiente. Por ejemplo, en escenas de acción o que tienen un ritmo más rápido, como una persecución, ya ni se me ocurre detenerme en cómo las botas de los protagonistas dejan huellas con forma ovalada mientras la hierba se rompe. Pa’ qué. Mis textos ahora han ganado en fluidez y ritmo.

Infodumping
‘Espera, espera. ¿Me estás diciendo que llevas tres capítulos enteros para explicarme cómo la prota se está comiendo un p**o helado?’

4. Mejor introducción del worldbuilding, menos infodumping

Relacionado con el punto anterior, también he aprendido a desarrollar mejor el worldbuilding de mis historias, sin recrearme tanto en el mundo que he creado ni cansar a los lectores. He aprendido a dejar pequeñas pildoritas de información para que sean estos quienes aten cabos y se formen su propia imagen de mi universo. Creo que uno de los trucos que más me ha ayudado (aparte de los que se pueden aprender con series como Black Mirror) es pensar que yo estoy dentro de ese mundo, o que ese mundo es el real, y preguntarme, «¿me haría falta que alguien me explicara esto que se supone que ya sé?». Un ejemplo: imaginaos un mundo en el que los dioses tienen tentáculos y una de las expresiones comunes para dar los buenos días es «que los tentáculos te protejan». Pues bien, no tendría sentido que cuando un personaje dijera esto, el narrador o los propios personajes explicaran que es porque los dioses tienen tentáculos. Es algo que los lectores comprenderán en cuanto lean un par de conversaciones en las que se saluden así.

En conclusión…

A modo de resumen, al leer mis relatos antiguos, me he dado cuenta de todo esto:

  • Hay que tomarse tiempo para aprender sobre las reglas ortográficas, gramaticales y ortotipográficas.
  • Hay que tener siempre un diccionario o cualquier otro recurso similar a mano y consultarlo aunque pensemos que no hace falta.
  • Trata a tus lectores como te gustaría que te trataran, es decir, como a personas inteligentes que no necesitan explicaciones tediosas e innecesarias para entender la historia. Una tijera a tiempo salva de muchos errores.
  • Trata tu worldbuilding como si fuera tu mundo real (y el del lector) y piensa si de verdad le contarías cosas obvias a otra persona que viviera en el mismo sitio.

 


Hasta aquí esta pequeña lista de cosas que he aprendido al tomar distancia de mis propios textos durante tanto tiempo. ¿Qué habéis aprendido de los vuestros?

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Foto de portada extraída de StockSnap.

 

Worldbuilding y narrativa en Black Mirror

Worldbuilding y narrativa. Lo que podemos aprender de: Black Mirror

He comentado alguna que otra vez, tanto en el blog como en mi Twitter, que Black Mirror es una de mis series favoritas y, cada vez que veo un capítulo me maravillo con las tramas, el futuro que imagina Charlie Brooker en sus historias y la forma de presentar este futuro. Esta admiración me dio una idea: ¿Y si analizo cómo se introducen los elementos de worldbuilding en las series que más me gustan? No solo me voy a centrar en algunos capítulos de Black Mirror (los que considero que pueden servir mejor de ejemplo para este objetivo), sino que también quiero hablar en próximas entradas de otras series de ciencia ficción y fantasía. Sin enrollarme más, comienzo esta nueva sección con Black Mirror.

ESTA ENTRADA CONTIENE SPOILERS. SI NO HABÉIS VISTO ALGUNO DE LOS CAPÍTULOS, ¡¿QUÉ ESTÁIS HACIENDO, INSENSATOS?! ¡ID A VERLOS! 

 

FIN DEL AVISO

 

The Entire History Of You

El tercer capítulo de la primera temporada era mi favorito (hasta San Junipero) de la serie, y es que de este episodio se pueden contar mil maravillas tanto de su contenido como de su forma, sus protagonistas y sus actores, etc. Lo he elegido porque los avances tecnológicos que se plantean están asimilados por los personajes, es decir, forman parte de su día a día, como nuestros smartphones o tablets. Sin embargo, para el espectador que comienza a ver el capítulo, son completamente novedosos y necesita conocerlos para entender la trama.

Este capítulo comienza con una reunión de trabajo que no va demasiado bien para el protagonista, Liam, el cual, se marcha desanimado a casa de unos amigos de su mujer, donde lo esperan para la cena. Allí, Liam se da cuenta de que su mujer, Fi, y otro hombre se muestran muy unidos y empieza a sospechar. Tras la cena, y mucha insistencia, su mujer admite que ese hombre y ella tuvieron una relación hace tiempo. No obstante, gracias al Grain (un dispositivo de memoria que graba todos los recuerdos como si de un disco duro se tratase y los reproduce mediante un mando a distancia en una pantalla o directamente en los ojos de la persona), se da cuenta de que su mujer le fue infiel con ese mismo hombre y que, además, es el padre de su hija.

The entire history of you
La interfaz del Grain

El Grain es un implante situado detrás de la oreja que almacena todo lo que la persona ve y oye, y permite reproducirlo con un pequeño mando a distancia. Se nos presenta por primera vez en el taxi en el que se sube el protagonista, donde un anuncio del dispositivo aparece en la pantalla del asiento trasero. Aquí ya nos dejan claro que existe ese dispositivo y, cuando luego vemos que Liam empieza a reproducir la reunión de la que acaba de salir, sabemos que él también tiene uno de esos implantes.

The entire history of you

Incluso si no hubiésemos visto ese anuncio en la pantalla del taxi, este avance tecnológico se presenta de varias formas:

  • Liam reproduce su reunión, rebobina, pausa, etc. en el taxi.
  • En el control de seguridad del aeropuerto los guardas le piden al protagonista que rebobine las últimas 24 horas.
  • En la cena, los invitados comentan sus recuerdos, los reproducen en la televisión, hacen zoom, etc .
  • También le hacen preguntas a una invitada que se operó para extirparse el Grain sobre cómo es la vida con una memoria ‘analógica’.

Estos son alguno ejemplos, pues el episodio gira entorno al uso del Grain para destapar la infidelidad de la mujer de Liam.

Black Mirror

Podemos aplicar esto en nuestras historias e ir presentando los avances tecnológicos de nuestro mundo de forma similar. No necesitamos que el narrador explique por completo en qué consiste, sino que lo puede mostrar mediante las acciones de los personajes, los diálogos, así como también puede valerse de anuncios, noticias, panfletos, etc.

The Entire History Of You

Nosedive

Con Nosedive empezaba la tercera temporada de la serie, la primera que emitía Netflix. En este episodio vemos que las redes sociales han llegado a ser la clave del prestigio social y que, mediante un implante que permite detectar el perfil de las personas y compartir todas las experiencias que se quieran, la gente puede dar puntos y recibirlos para así aumentar su valoración global.

Nosedive

Lacie, la protagonista, tiene una puntuación de 4.2 sobre 5 y necesita llegar a un 4.5 para poder comprar un apartamento. Esto le lleva a buscar contactos que puedan darle valoraciones positivas y a realizar todo tipo de cosas para ganarse los puntos que le hacen falta. Su búsqueda de las 4.5 estrellas acaba saliendo peor de lo que ella esperaba y su valoración global acaba cayendo en picado y ella, metida en escándalos públicos que la terminan por llevar a la cárcel.

Nosedive

Aquí, la tecnología nos resulta mucho más familiar, al fin y al cabo es una red social, pero son las ‘mejoras’, así como su uso en la vida cotidiana lo que se nos presenta como nuevo y, por tanto, nos lo van introduciendo de varias formas:

  • Nada más empezar, vemos que la protagonista interactúa con el móvil de una forma peculiar, dando cinco estrellas a cada post de la red social.
  • También al principio, mientras toma un café, vemos que Lacie puede ver el nombre y la puntuación de las personas mediante su implante de realidad aumentada y volvemos a verla dándole cinco estrellas a aquellos con quienes interactúa, así como su propia puntuación varía conforme otra gente la valora.
  • Lacie está buscando una nueva casa y la agente inmobilario le informa de que podrá acceder a un descuento si tiene una determinada puntuación.
  • Más adelante, en el aeropuerto, vemos que no puede subir a un avión porque las plazas que quedan están reservadas también para gente con cierta valoración. Además, después de que la protagonista pierda la compostura, los presentes le dan una mala puntuación.

Nosedive

Como pasaba con The Entire History Of You, nos vamos adentrando en este mundo gracias a diálogos y, sobre todo, acciones de la protagonista y de otros personajes, que poco a poco van revelando más características y aspectos de esta peculiar sociedad: primero vemos que la gente está enganchada al móvil, luego vemos que además la red social cuenta con un implante (o realidad aumentada), que se valora a la gente y que esta valoración es muy importante para obtener ciertos bienes y servicios. Y con cada descubrimiento, la trama se va desarrollando hasta el desenlace.

San Junipero

San Junipero

El cuarto episodio de la tercera temporada es considerado el mejor de la serie por muchos fans y es que no es de extrañar, pues tiene una de las premisas más interesantes de la temporada y de la serie, y es el único que tiene un final ‘feliz’, dentro de lo que cabe, claro (la otra excepción es Hang the DJ, de la cuarta temporada). Además, es el primero que cuenta con una pareja LGBT+, lo cual siempre es de agradecer.

San Junipero nos cuenta la historia de Yorkie, una chica que está conectada a un sistema que carga su conciencia a una especie de ciudad virtual donde los usuarios pueden elegir la época en la que quieren estar y disfrutar de una segunda vida llena de diversión y fiesta. Allí conoce a Kelly, otra chica conectada, de la que se enamora, y deciden pasar la eternidad en esa ciudad-limbo (aunque hay alguna teoría que también considera que el final se puede interpretar de dos maneras).

San Junipero

Aquí, tanto la trama como los avances tecnológicos tardan en salir a la luz, pero cuando lo hacen, te dejan bastante KO (yo acabé llorando a moco tendido):

  • Vemos una estética ochentera, lo cual ya nos choca, pues en Black Mirror estamos acostumbrados a historias ambientadas en el presente o en el futuro cercano. Más adelante, pasamos a los noventa y hasta a principios de los dos mil.
  • Las doce de la noche marcan las transiciones y vemos que la siguiente escena tiene lugar la semana siguiente, lo cual nos hace preguntarnos por qué.
  • Suceden cosas extrañas: dan puñetazos al espejo, pero ni sangran, ni les duele, además, el espejo vuelve a su estado normal en el plano siguiente, o el hecho de que tienen un accidente y salen ilesas.
  • En varias conversaciones hacen referencia también a cosas que no nos encajan mucho hasta más adelante como que la mayoría de la gente está muerta, otros están o no enganchados/subidos al sistema, que se puede ‘pasar’ (no sé cómo habrán traducido al español ‘pass over’ en este contexto), quedarse en San Junipero después de morir, hablan de conocerse de verdad y visitarse, como si hasta ahora no hubiese sido real, etc.

San Junipero

Este capítulo es uno de los mejores ejemplos que se me vienen a la cabeza de planting and pay offpues durante la mayor parte del mismo no paran de darnos pistas y plantar las semillas narrativas para que al final, cuando ya vemos a Kelly y Yorkie de mayores en el mundo real, todo empiece a encajar. Y estas pistas, al igual que el worldbuilding, se presentan mediante las acciones de las protagonistas (el golpe en el espejo que ni duele ni sangra), conversaciones con otros personajes en las que dicen expresiones coloquiales que hacen referencia al dispositivo, los cambios de escenario (en varias épocas y tanto en San Junipero como en el mundo real), hasta escenas más descriptivas y explicativas como las del hospital, donde ya comprendemos de qué trata el asunto.

San Junipero

El otro punto a favor que le veo al desarrollo de este capítulo es que los detalles e worldbuiding y de la trama se presentan espaciados y de forma gradual. Estos detalles son importantes para entender el funcionamiento de la tecnología en este mundo, por lo que al saber poco sobre ellos, crea expectación y deja con ganas de más. Una ventaja de esto es que, cuando ya damos más información, el lector/espectador tiene algo a lo que aferrarse. Además, en la serie, se hace coincidir alguno de estos aspectos importantes del worldbuilding con los puntos álgidos de la trama, como el final de la introducción, el punto medio de la historia o el inicio del clímax.

San Junipero

En definitiva…

Para evitar el infodumping y lograr que la descripción de nuestro worldbuilding fluya en la narración, podemos aprender de Black Mirror que:

  • Se pueden describir las acciones de los personajes haciendo uso de la nueva tecnología o de cierto aspecto de nuestro worldbuilding (Liam rebobinando la reunión de trabajo, Lacie enganchada al móvil y dando cinco estrellas a todo lo que se mueve, Kelly rompiendo el espejo que luego se vuelve a poner en su sitio y sin que esta sangre o se queje).
  • Se pueden describir el aspecto de los nuevos aparatos o del escenario poco a poco, dando en cada momento solo la información relevante para el entendimiento de la escena (el mando a distancia del Grain o su interfaz, la red social que usa Lacie y cómo se ven los perfiles a través de sus ojos, las diferentes épocas por las que pasan Yorkie y Kelly o el pequeño botoncito que se ponen en la sien para conectarse a San Junipero). Conforme avanza nuestra trama, las pistas que hayamos dado se irán acumulando y a los lectores les costará menos entender lo que venga después (entendemos por qué en la sociedad de Nosedive todo el mundo está tan enganchado a la red social, pues se necesitan las puntuaciones para obtener ciertos bienes y servicios; también entendemos todas las conversaciones extrañas que tienen en San Junipero cuando vemos a las protagonistas de mayores usando sus botoncitos de la sien).
  • Se pueden usar elementos externos a los personajes, como anuncios de televisión, noticias, panfletos, vayas publicitarias, etc. (el anuncio del taxi en el que se monta Liam).
  • Se pueden emplear los diálogos para que los personajes hablen de los avances que para nosotros son nuevos, pero que para ellos son parte de su día a día (la cena con los amigos de Liam y su mujer, la conversación de Lacie con la agente inmobiliario o la trabajadora del aeropuerto, o las conversaciones en San Junipero). Para esto los diálogos tiene que sonar naturales, sin que haya un personaje que ‘explique’ lo que ya se sobreentiende en su sociedad. Igual que en nuestro lenguaje cotidiano decimos a nuestros amigos cosas tipo ‘mándame la ubicación que voy a llegar más tarde’ o ‘te meto en el grupo para hablar de la fiesta de cumpleaños’ y ya sabemos que se trata de WhatsApp o cualquier otra app de mensajería, sin tener que explicárselo. Para esto vienen muy bien los términos coloquiales, las frases hechas, los chascarrillos, etc. (‘tener más gracia que la flamenca del WhatsApp’, ‘estar más feliz que el emoji de la caca del WhatsApp’).

Y como consejo extra…

Una cosa de la que me he dado cuenta mientras revisaba los capítulos y escribía el post es que, en estos tres episodios, hay un personaje que sirve de contrapunto y de abstinente de la tecnología. En The Entire History Of You es la chica que se extirpó el Grain y vive tan feliz; en Nosedive es la mujer del camión que recoge a Lacie y a la que no le importan las puntuaciones de la app; y en San Junipero es el marido de Kelly, que rechazó incluso hasta la versión de prueba del dispositivo. Estos personajes nos sirven para tener algo con lo que contraponer la sociedad de nuestro mundo y, sobre todo, para plantar en los protagonistas dudas sobre la tecnología que usan.

 


 

Hasta aquí mi análisis del worldbuilding de estos capítulos de Black Mirror. ¿Os habíais parado a ver cómo se introduce el worldbuilding en las series y películas? ¿Qué serie o película podéis recomendarme que se pueda hacer un análisis similar del mundo creado? Yo de momento tengo un par de series de las que quiero hablar en próximos posts, pero estoy abierta a propuestas, así que no dudéis en dejar vuestro comentario por aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

Nivel 10

‘Nivel 10’ ya está a la venta

Hoy por fin ha llegado el gran día: Después de casi dos años en el camino de la autopublicación, Nivel 10 vuelve a editarse, esta vez de la mano de LES Editorial. Por si no conocéis este sello, se trata de una editorial independiente de nueva creación cuyo objetivo es publicar libros por y para las mujeres de la comunidad LGBT+.

Mucho ha llovido desde que allá por el verano de 2016, me decidiera a publicar esa primera edición de la novela para el concurso indie de Amazon. Y mucho he aprendido desde entonces.

 

Como, por ejemplo, a diseñar mejor la portada.

Ahora es la prueba definitiva, quizá no tanto para la novela (ya que ha tenido bastantes reseñas y comentarios positivos), sino para mí. Una cosa es que lean tu libro por Kindle y lo comenten; otra es ir a presentaciones, firmas, eventos, estar más ante el ojo público, etc. Ahora es cuando empiezan a llegar los peores miedos: ¿Lo comprará la gente? ¿Le gustará a las nuevas lectoras y lectores? ¿Asistirá alguien a las firmas o presentaciones? ¿Lo verá la gente en las librerías y dirá ‘Ese libro no lo compres que no vale la pena’ o ‘Ese libro está muy bien, compra, compra, compra’? Pero bueno, todo es parte del camino y, aunque con miedo, estoy deseando caminarlo.

Vale, Fani, ¿dónde lo compro?

Lo podréis encontrar en varias librerías LGBT friendly de España:

  • Albacete: en la librería Herso (Calle Dionisio Guardiola, 18).
  • Almería: Librería Picasso (Calle Reyes Católicos, 18; Avenida de la Estación, 13).
  • Barcelona: Antinovs (Calle Casanova, 72); Cómplices (Calle Cervantes, 4); y Gigamesh (Carrer de Bailén, 8).
  • Granada: Librería Picasso (Calle Obispo Hurtado, 5).
  • Madrid: Berkana (Calle Hortaleza, 62); Mujeres & Compañía (Calle Unión, 4, bajo A).
  • Valencia: La Rossa Llibres en Fememí (Calle Enrique Navarro, 26).
  • Vigo: Librinde (Calle Palencia, 28, bajo derecha).

También podéis encontrarlo por impresión bajo demanda en diversas librerías de España y Latinoamérica; podéis ver el listado completo aquí. Y si vivís en otro país distinto, tenéis la opción de pedirlo mediante Amazon KDP (también por impresión bajo demanda).

Si queréis la versión ebook, podéis comprarlo en la página de LES Editorial (o pinchando en la imagen) y añadirlo a vuestro carrito.

Nivel 10

Si no podéis asistir a la firma el día 26 de mayo en la Feria del Libro (en la caseta de Berkana), pero queréis un libro firmado por mí, solo tenéis que leer cómo hacerlo aquí.

Si vives en algún país donde no llega la distribución o, por cualquier otro motivo, no podéis haceros con vuestro ejemplar físico por ninguno de esos medios, también podéis encargar uno a la editorial de la misma forma que los ejemplares firmados.

Y eso es todo. Espero que disfrutéis leyendo Nivel 10 tanto como yo disfruté escribiéndolo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

Literatura irlandesa

Irlanda a través de la literatura: Los clásicos (I)

Si alguien nos preguntase qué se nos viene a la cabeza al oír ‘Irlanda’, seguro que algunas de nuestras respuestas serían Guinness, rugby, whisky, celtas o color verde. Pero en Irlanda, aparte de todo eso, también hay literatura y muy interesante. En la isla esmeralda han nacido una gran cantidad de autores muy conocidos internacionalmente y otros que, si bien no son tan famosos en el resto del mundo, en el país son muy apreciados. En esta serie de entradas os hablaré de la literatura irlandesa, desde clásicos, hasta literatura contemporánea, autoras y todo lo que pueda caer en mis manos durante mi estancia en Dublín. Para comenzar esta nueva sección, haré un repaso de los clásicos, así que, sin demorarme más, os dejo con la primera parte de esta entrada.

Jonathan Swift (1667-1745)

Jonathan Swift

Swift nació en Dublín, aunque sus primeros años de vida los pasó en Inglaterra con su nodriza. A su vuelta a Irlanda, su madre se había ido y el joven Swift quedó bajo la tutela de su tío. Tras graduarse en el Trinity College, comenzó un máster, pero no pudo terminarlo pues el ambiente político en Irlanda le obligó a mudarse a Inglaterra. Allí trabajó como asistente de Sir William Temple hasta la muerte de este. Formó parte del círculo interno del partido Tory, cuyos miembros fueron perseguidos por traición a la muerte de la reina Ana Estuardo y el posterior ascenso de Jorge I. Antes de la caída en desgracia de los tories, Swift confiaba en conseguir un puesto en la iglesia de Inglaterra, pero sus discrepancias con la reina Ana se lo impidieron y tuvo que regresar a Irlanda en una especie de exilio forzado. De vuelta en su país natal, escribió la mayoría de sus obras más satíricas y críticas con el reino, entre las que se encuentra Los viajes de Gulliver (1726).

Busto de Jonathan Swift
Busto de Swift en la catedral de San Patricio, Dublín, de la que fue decano.

Swift escribió Los viajes de Gulliver como un cuento infantil para camuflar la dura crítica que hace en su novela a la sociedad inglesa y su gobierno. El libro se divide en cuatro expediciones que acaban en el naufragio de Lemuel Gulliver en cuatro lugares: en Lilliput, Brobdingnag, Laputa (y diferentes ciudades cercanas) y la tierra de los Houyhnhnms. Sin duda, es el país de Lilliput el más conocido y seguro que se os viene a la cabeza a Gulliver atado en el suelo y rodeado de pequeños liliputienses. Lo que tienen estos viajes en común es que Gulliver es rescatado, es tomado por un ser extraño, se le trata con amabilidad al ver que no presenta un especial peligro, aprende la lengua y las costumbres autóctonas, habla de su Inglaterra natal, luego la actitud amable cambia y Gulliver se ve obligado a escapar.

Gulliver en Laputa
Gulliver avistando la isla de Laputa

En cada país aprende algo nuevo y vive experiencias desagradables que le hacen ir desencantándose poco a poco con el ser humano: unas leyes estrictas y exageradas en Lilliput (le condenan por apagar un gran fuego orinando); la forma en la que le tratan como una mascota de circo en Brobdingnag, donde además el Rey se muestra muy crítico con la sociedad inglesa y europea; el conocimiento poco práctico de la ciencia y las matemáticas de los habitantes de Laputa; y el más desolador de sus viajes, a la tierra de los Houynhnhms, una raza de caballos parlantes que Gulliver admira, en contraste con los Yahoo, unas criaturas de gran parecido a los humanos y que son considerados seres inferiores. Es a partir de este último viaje que Gulliver empieza a ver a todos los humanos como Yahoos y decide recluirse del mundo a su regreso a Inglaterra. También es interesante leer cómo Gulliver experimenta situaciones opuestas en cada país, lo que le lleva a ver con diferente perspectiva los países que ha visitado anteriormente; por ejemplo, cuando él es el gigante en Lilliput, pero luego es una criatura pequeña en Brobdingnag, o cuando es un intelectual en Laputa, pero es considerado un Yahoo ‘avanzado’ por los Houynhnhms.

Gulliver y los Houyhnhnms
Gullier hablando con un Houyhnhnm

Esta novela es, además, todo un despliegue de imaginación que creo que en la época sería toda una novedad y, además de poder considerarse una novela “infantil”, tiene muchos elementos de fantasía y ciencia ficción.

Bram Stoker (1847-1912)

Bram Stoker

Quizá sea este uno de los escritores más famosos de toda esta lista, ya que su novela Drácula es mundialmente conocida. Como ya hablé de ella en mi Wrap up del 2017, voy a centrarme más en su biografía y en curiosidades y anécdotas sobre su vida y obra.

Abraham Stoker, Bram para los amigos, nació en Clontarf, al norte de Dublín (una zona de gran relevancia histórica al ser el escenario de la batalla en la que los irlandeses vencieron a los vikingos y, a partir de la cual, el poder de estos últimos en la isla empezó a disminuir). De pequeño sufrió una enfermedad que lo mantuvo en cama hasta lo siete años, lo que favoreció que diera rienda suelta a su imaginación. Tras recuperarse de su enfermedad, tuvo una salud más fuerte y pudo completar sus estudios y entrar en el Trinity College. Trabajó en el registro del tribunal de delitos menores, situado en el Castillo de Dublín, y también como crítico de teatro para el periódico Dubling Evening Mail, cuyo propietario era Joseph Sheridan Le Fanu, escritor de novela gótica y de los primeros en escribir novela sobre vampiros.

Casa de Bram Stoker
Residencia de Bram Stoker en Kildare Street

Stoker se casó con Florence Balcombe, cuyo antiguo pretendiente fue Oscar Wilde, amigo también de Bram. Se sospecha incluso que Bram era gay y había estado enamorado de Wilde, aunque de momento no hay nada confirmado, pero desde luego que anecdótico sí que es.

Bram también vivió en Londres, donde trabajó como manager del actor de teatro Henry Irving, de quien se hizo amigo tras una reseña para el Dublin Evening Mail. También se sospecha que Bram estaba enamorado de Irving y este es considerado una de las inspiraciones para su novela Drácula.

Si seguimos con las posibles fuentes de inspiración para este clásico, algunas de las que se barajan son la necesidad de transfusiones de sangre durante la enfermedad de su infancia, así como las criptas de la iglesia de St. Michan.

Momias de St Michan
Momias en la cripta de la Iglesia de St. Michan

Yo he oído dos versiones sobre la influencia de esta iglesia en su novela: desde una simple visita que realizó Stoker a las iglesia, donde, debido a las condiciones ambientales de la cripta, se conservan varias momias con más de cuatrocientos años de antigüedad. La otra versión es que los padres de Bram tenían antepasados enterrados en esta iglesia y él acudía allí a visitarlos, viendo por tanto las momias con bastante frecuencia. Sea cual sea la verdadera razón, las momias en sí son bastante impresionantes y no cabe duda de que algo, aunque sea un poquito, inspiraría a nuestro Bram.

Stoker murió en 1912 y sus cenicas descansan en el Crematorio de Golders Green, en Londres.

Oscar Wilde (1854-1900)

Oscar Wilde

Oscar Wilde es uno de los escritores más conocidos en el mundo, de eso no hay duda, bien sea por sus obras de teatro, por su famosa novela El retrato de Dorian Gray, o por sus frases célebres que han acabado en muchos sobres de azúcar. Este autor nació en Dublín en el año 1854, hijo de William y Jane Wilde, una poetisa nacionalista, que además se encargó de recopilar muchos cuentos populares irlandeses. Hasta los nueve años de edad fue educado en casa, donde aprendió francés y alemán; años más tarde, estudió en el Trinity College de Dublín y fue allí donde se interesó por la literatura griega. También estudió en el Magdalene College de Oxford y, tras un regreso breve a Dublín, volvió a mudarse a Inglaterra, donde se casó con Constance Lloyd. En 1891 Wilde conoció a Lord Alfred Douglas, el que se convertiría en su amante hasta que el padre de este último acusara a Oscar de sodomía. Este suceso llevó a Wilde a denunciar al padre de Douglas por injurias y calumnias, tras lo cual, el padre solo podía librarse de la condena si demostraba que sus acusaciones eran ciertas. Como ya sabréis, el padre de Douglas, el marqués de Queensberry, pudo probar que Wilde mantenía relaciones homosexuales y el escritor tuvo que hacerse cargo de los gastos del juicio, lo que provocó su bancarrota. Tras su paso por varias prisiones, acabó en la cárcel de Reading hasta que salió en 1897 y se exilió a Francia, donde murió tres años más tarde.

Casa de Oscar Wilde
Casa de Wilde en Merrion Square.

Sus obras más conocidas son El retrato de Dorian Gray, de la que ya hablé en esta entradaEl fantasma de Canterville, una novela corta (o relato corto extenso) que cuenta con su característico humor cínico; algunos cuentos, como La princesa y el enano, que, si habéis visto la película Tesis, de Alejandro Amenábar, recordaréis por esta escena:

Y, por supuesto, Oscar Wilde es conocido por sus obras de teatro, de las cuales destacan La importancia de llamarse Ernesto, Un marido ideal, El abanico de la señora Windermere o Salomé. La mayoría de sus obras de teatro se caracterizan por ser enredos que se acaban resolviendo de manera cómica y por estar cargadas de ese humor cínico y aparentemente superficial típico de Wilde. Este estilo puede interpretarse como un reflejo de la vida acomodada y llena de lujos del autor o una exageración y ridiculización de esa sociedad, pues no faltan en sus obras esas frases lapidarias que parecen ser solo juegos ingeniosos de palabras, pero que también esconden cierta acidez.

Estatua de Oscar Wilde
Estatua de Wilde en el parque de Merrion Square.

Otra obra que quiero destacar es De Profundis, la extensa carta que le escribió Oscar a Lord Alfred Douglas mientras estaba en la prisión de Reading. Una de las sensaciones que me transmitió a mi esta carta es la de realismo y crudeza. El hecho de caer en la cuenta de que no se trata de ficción sino de un hombre caído en desgracia abriéndose en canal y desahogándose a su examante le da todavía más fuerza. Gracias a esta carta conocemos el punto de vista de Wilde, cuya confianza ciega e ingenuidad en relación a Douglas le llevaron a la ruina. Desde luego que impresiona bastante leer la desesperación de Wilde en esta carta.

Patrick Kavanagh (1904-1967)

Patrick Kavanagh

Patrick Kavanagh nació y se crió en la Irlanda rural. Dejó el colegio a los trece años y pasó a ser aprendiz de zapatero con su padre, a quien también ayudaba en la granja. Publicó por primera vez en periódicos y fue gracias a esas publicaciones que conoció a George William Russel, el que sería su mentor literario. Fue principalmente poeta, aunque también escribió novela y trabajó como periodista y crítico de cine. Tuvo problemas con la bebida, pero fue un cáncer de pulmón lo que cambió su perspectiva de la vida y de su obra en sus últimos años. Durante la representación teatral de la adaptación de su novela Tarry Flynn (1948) enfermó y murió días más tarde.

Estatua de Patrick Kavanagh
Estatua de Kavanagh en el paseo del Grand Canal

Tarry Flynn es la historia de Tarry, un granjero que vive con su familia y que en sus ratos libres escribe poesía, intenta conquistar mujeres y se mete en líos con los vecinos. Se trata de una obra con gran inspiración autobiográfica en la que la vida rural irlandesa queda reflejada muy fielmente. A Kavanagh no le gustaba el ambiente ignorante que apreciaba en el entorno rural por lo que no quería que su obra lo exaltara como otras. Sin embargo, su prosa rezuma belleza cada vez que se describe la casa y el campo donde vive Flynn, y es que la habilidad poética de Kavanagh se hacen evidentes en esta novela.

 


Hasta aquí esta primera parte de clásicos irlandeses. ¿Los conocíais? ¿Sabéis de alguien más que deba estar en esta lista? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

Inteligencia Artificial

¿Qué hace a las IAs conscientes?

La ciencia ficción siempre ha planteado cuestiones filosóficas tras sus premisas futuristas y tecnológicas, desde el los peligros del totalitarismo, la vida después de desastres naturales, la existencia de vida en otros planetas, hasta la inteligencia artificial. Este tema es uno de los que más me fascinan del género y siempre que leo alguna novela o veo alguna película o serie que se centre en esto, sé que habrá una alta probabilidad de que me guste.

Quizá sea por mi formación como psicóloga que el estudio de la conciencia humana y el lenguaje me atraen de una manera casi hipnótica. Para quienes no hayáis estudiado Psicología, os diré que el tema de la conciencia es una línea de investigación muy compleja, pues se trata de un constructo en el que influyen muchas variables y a cuya base aún no nos hemos acercado. El estudio de la conciencia nos ha llevado a plantearnos muchas cuestiones filosóficas, entre ellas, la más relevante para este artículo: ¿qué nos hace humanos?

¿Por qué esta pregunta y el título del post están relacionados? Pues bien, no cabe duda de que el objetivo de quienes fabrican y programan IAs es imitar la conciencia humana. De ahí que conocer nuestra esencia como especie sea el secreto para crear robots a nuestra imagen y semejanza. No voy a escribir esta entrada como experta en el tema, sino más como aficionada a quien le gusta desarrollar sus propias hipótesis.

Ex Machina

¿Qué nos hace humanos?

El lenguaje

Quizá la característica primordial que nos diferencia de otras especies sea el lenguaje. Fijaos que no hablo de comunicación, pues todas las especies nos comunicamos de una forma u otra, sino que me refiero a la complejidad de nuestro código lingüístico. Si tomamos como ejemplo a los perros, vemos que su principal medio de comunicación es el ladrido. Tras convivir con un perro, llegamos a distinguir los tipos de ladridos y gruñidos, pero la diversidad de estos se ciñe al estado emocional que el animal quiere expresar: si está contento, ladrará de un modo y si se está defendiendo, lo hará de otro. No ladran para decir ‘qué bonito día hace hoy, menos mal que la primavera está llegando y dentro de poco es Semana Santa y tenemos unos días de descanso’. Nosotros los humanos comunicamos cientos de cosas que, en la mayoría de ocasiones, no tienen que ver con nuestro estado fisiológico ni nuestras necesidades primarias. Sin ir más lejos, tenemos miles de conceptos abstractos que no se corresponden con ningún referente tangible y concreto. Por ejemplo, la ‘nostalgia’ es algo que no podemos tocar, es una palabra que nos hemos inventado porque un día sentíamos que recordábamos con tristeza y cariño algo y nos resultaba más sencillo inventar una palabra que no tener que explicar todo eso cada vez que quisiéramos hablar de ello.

Lo que me lleva al siguiente punto: el lenguaje humano es una invención social fruto de nuestra evolución y nuestra necesidad de comunicarnos. Entonces, ¿qué pasó, un día se sentaron varias personas y dijeron ‘venga, vamos a inventarnos una lengua’? Nope. La necesidad es la madre de la invención y —aquí viene mi aportación de hipótesis— la casualidad también es un factor importantísimo: imaginaos a los primeros homo sapiens que poblaron la Tierra, que solo gruñían, chillaban y emitían ruidos similares a otros homínidos, hasta que, por casualidad, alguno de ellos quería referirse a la comida e hizo un ruido muy concreto, por ejemplo, ‘ooooh’; otro de su grupo asoció el ‘ooooh’ con la comida y reaccionó de forma acorde. Tras ese éxito fortuito en la comunicación, a partir de entonces, entre ellos cada vez que decían ‘ooooh’, sabían que se referían a la comida.

Invención del lenguaje
En ‘Padre de familia’ también se imaginaron algo parecido.

Luego, como nuestra especie tiene un maravilloso aparato fonador que puede realizar una grandísima cantidad de sonidos diferentes, nuestros antepasados empezaron a experimentar con sus cuerdas vocales. Y aquí estamos.

Desde el inicio del estudio del desarrollo del lenguaje y el pensamiento ha habido dos posturas: quienes consideran que el lenguaje determina el pensamiento y quienes opinan lo contrario, que el pensamiento determina el lenguaje. Luego, estamos los que pensamos que van de la mano y que intentar resolver este misterio es casi igual de difícil que el del huevo y la gallina.

En Psicología del Lenguaje y también en Psicología del Pensamiento se suele ver cómo se desarrollan las asociaciones de conceptos. Un concepto nuclear, que suele asociarse con un referente externo, se relaciona con otros conceptos que funcionan a modo de características del mismo. Un ejemplo sería:

Asociación de conceptos

 

Aprendizaje

Todas las especies animales aprenden, hasta los mejillones. Pero, como pasa con el lenguaje, el aprendizaje en humanos es muchísimo más complejo y, como ya podéis imaginar, también incluye conceptos abstractos. Las primeras etapas de nuestro desarrollo son más concretas y referenciales, es decir, que cuando somos pequeños, aprendemos con estímulos tangibles y fáciles de procesar, pues nuestro cerebro todavía no está preparado para razonamientos abstractos. Y si no, preguntadle a niños de cuatro o cinco años qué es un perro y qué es la felicidad; podrán decirte que un perro es un animal, incluso dibujarlo, pero para describir la felicidad tendrán más dificultades, quizá, como mucho, harán referencia a una sonrisa o a la risa, porque es algo más concreto que pueden percibir. El aprendizaje y el lenguaje están muy relacionados, pues conforme el lenguaje avanza y se van asociando palabras con su referente, el aprendizaje se hace más sencillo (¿a que cuando empezáis una asignatura de la que no sabéis nada, os cuesta hasta que asentáis las bases y luego podéis comprender cosas más difíciles?).

Aprendizaje
Igual que aprender nuevos idiomas se hace más sencillo cuando hablas otro diferente a tu lengua materna.

Pero el aprendizaje no solo es lingüístico, también es emocional. Si nos cortamos con el filo del papel de aluminio, vemos las estrellas y procuramos tener más cuidado la próxima vez que manipulamos el rollo de papel. Cuando probamos por primera vez un postre y nos gusta, repetiremos en el futuro. El dolor y el placer son nuestros maestros en esta vida y esto es igual en todas las especies. Aunque parezca reduccionista, estos dos tipos de consecuencias son las que rigen nuestro comportamiento y lo único que nos diferencia de otras especies es que distinguimos muchos tipos de dolor y de placer y estos provocan reacciones fisiológicas diferentes que nosotros asociamos con conceptos distintos y los llamamos sentimientos. El dolor que se manifiesta como humillación, tristeza, decepción, duelo, etc.; el placer que percibimos como alegría, ilusión, diversión, etc. Un profesor que tuve en la carrera, cuando dimos el tema del dolor en Psicología Fisiológica, hablaba de mismas vías neuronales de dolor, pero distinta forma de hacer sinapsis (el paso de información eléctrica entre neuronas). Por desgracia, no recuerdo si nos llegó a dar referencias bibliográficas o no, así que dejaremos esto como hipótesis interesante.

Aprendemos por condicionamiento. Hay dos tipos, el clásico y el instrumental. En el clásico, se nos presentan dos estímulos diferentes, sin relación alguna, y tras varias presentaciones conjuntas (bien simultáneas o bien consecutivas) asociamos ambos estímulos. Normalmente, uno de los estímulos (el que se presenta posteriormente) provoca una reacción automática (por ejemplo, el dolor nos hace retirar la mano). Seguro que se os viene a la mente los perros de Pavlov, que habían aprendido que tras el sonido de la campana, aparecía comida (la cual les hacía salivar una cosa bárbara). Pero no todo es saliva y campanas, el condicionamiento clásico también está presente cuando escuchamos el pitido de un coche que nos va a atropellar y nos asustamos; cuando escuchamos una canción y nos alegra porque la asociamos con una buena experiencia; cuando vemos un primer plano de un objeto en una película o serie y sabemos que ese objeto será importante más adelante porque en miles de películas se ha usado ese mismo recurso. Está presente en el miedo, en el estrés postraumático y en la ansiedad, por ejemplo.

El condicionamiento instrumental es aquel que cambia nuestra conducta para conseguir un objetivo, bien sea obtener algo que nos gusta, bien para evitar algo que nos desagrada. Si alguien dice ‘¡tarta va!’ y algo viscoso nos da en la cara y se nos mete en los ojos, para la próxima vez que escuchemos el mismo aviso, nos taparemos o nos agacharemos para evitar el engorroso desenlace. Si los perros nos dan miedo, evitaremos pasar por la casa del vecino que tiene el perro en el jardín; si nos gusta un libro de cierto autor o autora, es probable que leamos más de su bibliografía. Y si salir a comprar el pan nos da ansiedad, evitaremos bajar a la panadería. Como he dicho antes, el placer y el dolor son nuestros maestros de vida.

Condicionamiento clásico
Viñeta de SeekMikeDraw

Percepción

¿Os imagináis que no tuviéramos sentidos? A parte de ser una premisa interesante para una historia de ciencia ficción, probablemente no seríamos más que un saco de carne y huesos con un cerebro muy poco desarrollado. Necesitamos de estímulos externos para aprender y crear asociaciones y vías sinápticas en nuestro cerebro. Necesitamos ver los colores, escuchar los tonos, tocar las superficies, degustar y oler la comida para que nuestro cerebro pueda relacionar los objetos y sucesos externos y así tener una base sobre la que actuar. En el sentido de la vista, los tractos nerviosos que proceden de los ojos y van al cerebro se cruzan a un nivel inferior (antes del cerebro) y después, tiene varias vías que van a la corteza occipital (la de la percepción visual) y a zonas más internas del cerebro (y más relacionadas con la emoción). En un cerebro sano, si realizamos un condicionamiento clásico, el estímulo queda registrado de forma consciente, pero si alteramos las vías que van al córtex occipital, no tenemos percepción consciente de ese estímulo, pero sí condicionamiento (por ejemplo para que nos de miedo). ¿Cómo podríamos actuar si no sabemos qué es lo que nos da miedo y por qué? Otra de mis hipótesis es que en la percepción inconsciente (de la que no nos damos cuenta, por el motivo que sea, no me meteré mucho en eso) radica parte de la espontaneidad del ser humano: intuición, creatividad, incluso, como ya he dicho, conductas condicionadas (‘no sé por qué, me dan miedo las palomas’, ‘no sé por qué, esta persona me cae bien’).

En resumen…

Tras todo este tocho, podemos concluir que estos tres aspectos de la experiencia humana se entremezclan constantemente y se resumen en:

  • Percibimos algo y le ponemos nombre o nos enseñan que esto que percibimos se llama de una determinada forma. Asociamos ambos conceptos. Aprendemos.
  • Percibimos un estímulo con otro y aprendemos que van siempre juntos. Seguimos asociando estímulos de forma que cualquiera de ellos ‘activa’ la representación mental de los conceptos asociados. A estas asociaciones también les ponemos nombre.
  • No siempre nos hace falta percibir algo para asociar conceptos adquiridos; de hecho, el pensamiento deductivo, inductivo, la lógica, creatividad y la intuición se basan en cientos de asociaciones que hacemos constantemente de conceptos previos alojados en nuestro cerebro. Incluso podemos plasmar externamente un concepto nuevo que hemos desarrollado en nuestra cabeza (esto los artistas lo hacemos siempre).

Apredizaje asociativo

 

Entonces, ¿qué debe tener una IA para que sea consciente?

Pues lo mismo que nos hace a nosotros humanos. Capacidad para percibir, aprender y desarrollar lenguaje. Aquí contamos con una ventaja y un inconveniente: a diferencia de nosotros, las IAs no tienen que esperar millones de años para evolucionar hasta nuestra etapa de desarrollo filogenética, pues somos nosotros quienes la configuramos a nuestra imagen y semejanza. ¿El inconveniente? Que las configuramos a nuestra imagen y semejanza.

Creación del nuevo Adán

¿Por qué digo eso? Pues porque somos producto de nuestro tiempo y del tiempo de nuestros padres y del de nuestros abuelos, etcétera, etcétera. Esto significa que, si programamos una IA para que sea consciente, tendrá nuestros sesgos y nuestros prejuicios. Para muestra, podéis leer este artículo sobre un estudio de la revista Science y este otro en el que unas IAs fueron jueces en un concurso de belleza. Estas IAs son racistas y machistas porque han aprendido, por estadística, a serlo. Es un ejemplo extremo de lo que nos pasa a nosotros al vivir en sociedad. La diferencia estriba en que nosotros todavía podemos plantearnos si nuestra conducta y nuestra actitud están influenciadas por la sociedad y actuar en consecuencia; con las IAs todavía no se ha llegado a esa fase.

¿Cómo podemos favorecer que el aprendizaje de las inteligencias artificiales sea diferente?

Mi propuesta (siempre desde el terreno de la hipótesis y la especulación) es más compleja y requiere más tiempo que simplemente programar a la máquina para que analice infinidad de textos y luego ponerla a soltar barbaridades. Incluso aunque le pusiéramos solo un diccionario para que memorice las definiciones, ni siquiera estos están libres de sesgos. ¿Y si las programáramos, aprovechando su potencia de procesamiento de información, para que aprendan como lo hacemos nosotros, mediante asociaciones del tipo referente-concepto y concepto-concepto o del tipo estímulo-respuesta y conducta-consecuencia? De este modo, podrían aprender también mediante la interacción con otras personas y con el mundo externo tal y como lo hacemos nosotros. ¿Y si aprovechamos la tecnología de impresión 3D para otorgarles un medio físico con el que también tengan un referente sensorial? ¿Os imagináis un robot que percibiera los patrones visuales, los auditivos…? ¿Un robot que al tocarlo, percibiera ese tacto? A mí me fascinaría, la verdad.

Humans

Quizá, a día de hoy, la biotecnología todavía no pueda emular las conexiones nerviosas que proceden de los sentidos humanos en un cuerpo y cerebros artificiales, pero para eso estamos los escritores, para inventarnos nuevas historias de ciencia ficción y dejar volar nuestra imaginación (y, quién sabe, quizá acertemos en nuestras predicciones).

 


Hasta aquí mi reflexión sobre las inteligencias artificiales. ¿Qué pensáis? ¿Coincidís conmigo? ¿Qué otras cosas se os ocurren que pueda tener una IA? No dudéis en dejar vuestro comentario aquí abajo.

Un saludo y que la literatura os acompañe.

 


Imagen de portada extraída de JB_Michi.